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El pueblo medieval con muralla y más de 200 bodegas bajo sus calles ideal para recorrer a pie: vino de Rioja Alavesa, palacios y un casco histórico sin tráfico

Una villa amurallada de trazado medieval donde puedes recorrer a pie tres calles históricas, entrar en antiguas bodegas y terminar entre los viñedos de Rioja Alavesa.

El pueblo medieval con muralla y más de 200 bodegas bajo sus calles ideal para recorrer a pie

El pueblo medieval con muralla y más de 200 bodegas bajo sus calles ideal para recorrer a pie / Istock

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Entre un horizonte infinito de viñedos y bajo la Sierra de Cantabria, Laguardia te da la bienvenida a una escapada en la que puedes olvidarte del coche y disfrutar a pie de una villa medieval fortificada. Tiene tres calles principales, estrechas y alargadas, que se entrelazan mediante plazuelas y pasadizos. Pero lo que de verdad te va a sorprender se oculta justo debajo de tus pies: una inmensa red de bodegas y cuevas excavadas en la roca.

Panorámica de Laguardia

Panorámica de Laguardia / Istock / Asier Pinel Guillerna

Y te recomendábamos olvidarte del coche, pero la realidad es que el coche aquí no tiene cabida. Vas a recorrer una villa 100% peatonal, una medida pensada precisamente para proteger la fragilidad de esas cuevas sobre las que se levantan las casas. Así podrás pasear con total tranquilidad por un espacio donde las murallas, los caserones señoriales y el aroma a vino son los protagonistas y no el ruido de los motores.

El pueblo medieval junto al mar ideal para recorrer a pie y comer pescado del día: entre calles empedradas y palacios señoriales está declarado Conjunto Histórico

Sara Fernández García

Una villa fortificada entre reyes y literatura

Prepárate para transportarte al pasado. Tu entrada al recinto te hará viajar al año 1164, cuando el rey navarro Sancho VI concedió el fuero a la villa, aunque la muralla que ves al llegar (con sus torreones y cinco puertas de acceso) la mandó levantar posteriormente Sancho VII el Fuerte. Cruza sus portones y adéntrate por la calle Mayor, el corazón del pueblo, acompañada por las calles paralelas Páganos y Santa Engracia.

Calles de Laguardia, en la Rioja Alavesa.

Calles de Laguardia, en la Rioja Alavesa. / Istock

A cada paso te vas a cruzar con fachadas renacentistas, palacetes barrocos y casas señoriales (ya te avisábamos de que esto era un viaje al pasado...) Fíjate bien en la Casa de la Primicia, uno de los edificios civiles más antiguos del municipio, o acércate a la plaza de San Juan para ver el palacio de la familia Samaniego, donde nació en 1745 Félix María de Samaniego, muy famoso por sus fábulas.

Laguardia es una villa medieval perfectamente conservada

Laguardia es una villa medieval perfectamente conservada / Istock / Javier Jimenez Lopez

Para rematar el paseo, acércate a sus dos templos medievales. La iglesia de San Juan Bautista tiene tanto matices románicos como góticos, mientras que la iglesia de Santa María de los Reyes guarda un tesoro único en Europa: un bellísimo pórtico gótico de piedra del siglo XIV que conserva intacta su policromía original del siglo XVII.

Cientos de bodegas bajo tus pies

Todo el subsuelo del casco histórico está perforado por calados o cuevas familiares construidas a partir del siglo XVI para elaborar y conservar el vino a temperatura constante.

Decíamos que el paseo acababa en los templos medievales, pero vas a sentir la tentación de bajar a las profundidades... ¡y debes hacerlo! Varias de estas bodegas subterráneas son visitables (como la de la propia Casa Primicia) y te permiten descender a las galerías de piedra donde huele a roble, humedad y fermentación, mientras te explican cómo se ha elaborado el Rioja Alavesa durante siglos.

Laguardia (Álava)

Laguardia (Álava) / Istock / Natalia Ordasi

Si te quedan ganas de seguir explorando el entorno, acércate a caminar por el Biotopo Protegido de las Lagunas de Laguardia o viaja aún más atrás en el tiempo visitando el yacimiento de La Hoya y el megalítico dolmen de la Chabola de la Hechicera, uno de los más importantes del País Vasco.