Ni San Gimignano, ni Carcassonne: el pueblo medieval mejor conservado del mundo está en España y es uno de los más bonitos del país
Pasear por las calles empedradas de este municipio es como hacer un viaje al pasado medieval de España.

Podría parecer que los viajes en el tiempo son algo exclusivo de la ciencia ficción; pero si bien los viajes al futuro siguen siendo, de momento, algo fuera de lo posible, existen muchas maneras de visitar el pasado, ya sea visitando museos o, mucho más al abasto de todo el mundo, paseando y descubriendo pueblos y ciudades cuyos orígenes se remontan cientos de años en la historia.

Alrededor del globo se hallan miles y miles de pueblos y municipios que parecen haberse quedado enclavados en la época en la que fueron fundados, ya sea la Dinastía Ming en China, el apogeo de la civilización guaraní en América del Sur, o la Edad Media alrededor de el continente Europeo.
Si nos centramos en este último, existen cantidad de ejemplos de pueblos que se han conservado a la perfección, sirviéndonos de espejo para poder ver cómo se vivía en esos tiempos, como podrían ser Carcassonne, Salisbury o Cochem.
Escenario de película
En la provincia de Segovia, a poco más de hora y media al norte de la ciudad de Madrid, encontramos el que se considera uno de los pueblos medievales mejor conservados de todo el mundo, si no el mejor. Se trata de Pedraza, un municipio de unos 300 habitantes que en 1951 fue declarado Conjunto Histórico.
Famosa por su arquitectura medieval, la cual se conserva en un estado casi perfecto, la villa de Pedraza tiene su origen en tiempos romanos y musulmanes, incluso anteriores, cuando la zona estaba habitada por tribus celtíberas.

Actualmente, los elementos más destacados del pueblo, además de sus bonitas calles empedradas y casas de piedra, son el Castillo, una impresionante fortaleza del siglo XIII que actualmente alberga un museo dedicado al pintor Ignacio Zuloaga, y sus murallas, de las que destaca la Puerta de la Villa, la única entrada al recinto amurallado construida en el siglo XI y coronada con el escudo de la familia Velasco.
Paseando por las callejuelas de Pedraza llegarás hasta la Plaza Mayor, centro neurálgico de la villa. Rodeada de edificios históricos de arquitectura típica castellana, es aquí donde se encuentra el ayuntamiento, así como varias antiguas casas señoriales y la iglesia de San Juan Bautista, un hermoso templo románico del siglo XIII.

Aunque en el pasado la Plaza Mayor acogía las corridas de toros, en la actualidad alberga numerosos eventos culturales repartidos a lo largo del año, como conciertos o mercados artesanales y gastronómicos. Muchos de los edificios que la rodean se han convertido, además, en restaurantes donde poder degustar la excelente cocina del territorio.
Para terminar de conocer a fondo la historia de Pedraza te puedes acercar a la Cárcel de la Villa, situada junto a la Puerta de la Villa. Se trata de un edificio del siglo XIII que, aunque inicialmente utilizado como torreón defensivo, se utilizó como cárcel entre los siglos XVI y XIX. Actualmente se encuentra reconvertido en un museo que muestra como eran las condiciones de vida de los presos de la época. El museo cuenta con visitas guiadas y abre todos los días excepto los lunes.

El aspecto medieval de Pedraza se ve todavía más reforzado cuando se tiene en cuenta que ha sido el escenario para el rodaje de muchas películas y series ambientadas en la época medieval, como Campanadas a medianoche, de Orson Welles, o la serie de Isabel, de Televisión Española.
Cómo llegar
Saliendo de Madrid la mejor manera para llegar hasta Pedraza es a través de la A-1, en un recorrido de 130km que, en buenas condiciones, se puede hacer en poco más de hora y media. La otra opción es a través de la A-6, que recorre los mismos kilómetros pero acostumbra a tener más tránsito.

Desde Segovia, el recorrido dura unos 45 minutos, y transcurre por la N-110. En caso de no disponer de coche particular, desde Segovia también parten autobuses en dirección a Pedraza.
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