El pueblo medieval más bonito en Navidad está a una hora de Barcelona: preciosas calles empedradas y una iglesia del siglo XI, por Navidad se llena de “tions”

Corazón del Parque Natural de Sant Llorenç del Munt i l’Obac, tiene unas cuevas descubiertas a finales del siglo XIX.

El pueblo medieval cerca de Barcelona que sirvió como escenario de película y por Navidad se llena de tions
El pueblo medieval cerca de Barcelona que sirvió como escenario de película y por Navidad se llena de tions / Wiki Commons

Hay pueblos que son perfectos para hacer una escapada en familia de fin de semana. Pero hay otros que durante las fechas de Navidad lo son aún más, pues se impregnan de la magia de estos días tan especiales.

La pueblos medievales son una de las principales joyas de España

La pueblos medievales son una de las principales joyas de España

/ Istock / Lagui

En el centro de Catalunya, enclavado en un pequeño valle de las montañas de la comarca del Bages, se halla un diminuto y encantador pueblo medieval que enamora a todo aquel que pasea por sus estrechas calles empedradas rodeadas de antiguas casas.

Adriana Fernández

Cuando mayor encanto exhibe esta pequeña localidad es durante la época de Navidad, pues celebra una fiesta en la que las calles se convierten en una exposición al aire libre, donde los tions de Navidad toman vida y se convierten en personajes de cuento.

Escenario de película

A poco más de una hora de la ciudad de Barcelona, el pueblo de Mura es una de las villas medievales más bonitas de todo el territorio catalán. Situado a unos 450 metros sobre el nivel del mar, Mura cuenta con una ubicación privilegiada en el corazón del Parque Natural de Sant Llorenç del Munt i l’Obac, conocido por el monasterio románico de Sant Llorenç del Munt, que corona la cima de la montaña de la Mola.

Con una población de poco más de 200 habitantes, el pueblo es famoso por ser como una máquina del tiempo, ya que sus calles, empedradas y retorcidas, y rodeadas de casas medievales y escaleras empinadas, parecen transportarnos directamente al pasado.

En uno de los extremos del pueblo se halla la Iglesia de Sant Martí, uno de los puntos de mayor interés de la localidad. De estilo románico, el edificio está compuesto por tres naves construidas a lo largo del tiempo: la primera se construyó en el siglo XI, mientras que la principal es del siglo XII, y la última se añadió en 1697.

Repartidas por el pueblo se encuentran también diversas fuentes de agua, la más destacada de todas siendo la Font de l'Era, situada en un espacio de ocio, con una mesa y varios bancos para disfrutar de un buen picnic. Encima de la fuente se halla una escultura de piedra de la Virgen con el niño Jesús.

A la entrada del pueblo se puede visitar, haciendo una reserva previa, la cueva de Mura. Tiene 180 metros de largo, dispuestos de manera horizontal, y fue descubierta a finales del siglo XIX por un payés.

Para los más aficionados al cine, a unos diez minutos del centro del pueblo se encuentra el Puig de la Balma, una masía del siglo XII construida bajo la roca que le da nombre y la cual fue escenario de la película Pa Negre, ganadora de nueve premios Goya en 2010. Gestionada por la 26ª generación de propietarios, la masía alberga un pequeño museo con una pequeña colección de utensilios utilizados en los trabajos diarios de la masía, una capilla del siglo XIV, un restaurante, y un alojamiento rural con cinco habitaciones.

Con casi mil años de historia, el Puig de la Balma es un lugar único

Con casi mil años de historia, el Puig de la Balma es un lugar único

/ Enric Fontvila

Una Navidad de cuento

Durante estas fechas Mura acoge uno de los acontecimientos más esperados del año: la Festa del Tió. Para quien desconozca esta tradición, el tió es un tronco al que, a lo largo de unas semanas antes de Navidad, se le da comida; cuando llega Nochebuena, niños y mayores se juntan a su alrededor y le dan golpes con un palo para conseguir que cague regalos. Somos así de raros los catalanes.

Entre el 6 de diciembre y el 6 de enero Mura se convierte en una exposición abierta, donde los habitantes muestran sus tions, los cuales se transforman en personajes de cuento, músicos, e incluso en Reyes Magos. Se habilitan también urnas para votar cual será el Tió del año.

Aparte de la Festa del Tió, los fines de semana y festivos del 6 al 21 de diciembre, las calles del pueblo acogen paradas de productos artesanales y de Navidad, así como talleres varios dedicados sobretodo a los niños.

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