El pueblo medieval más bonito de Asturias tiene 43 habitantes y es perfecto para una visita en invierno

El norte de España está repleto de preciosos pueblos donde haríamos una escapada en pleno invierno, época en la que ganan aún más encanto.

Entre montañas y ríos se abre paso un precioso pueblo asturiano
Entre montañas y ríos se abre paso un precioso pueblo asturiano / Istock / StockPhotoAstur

No podemos imaginar un plan más perfecto para las semanas que quedan de invierno que una escapada a un precioso pueblo medieval de Asturias. Entre los enclaves montañosos cuyo encanto se une en perfecta armonía con la atmósfera medieval que parece detener el tiempo, se abre paso uno de los pueblos más atractivos del concejo de Proaza, pues es también de las aldeas mejor conservadas del Principado.

En la Alta Edad Media se conocía como Vandugio, ahora en bable es Banduxu y en castellano Bandujo. Sus orígenes se remontan al siglo VIII, cuando se empezó a dar forma al entramado de barrios conectados que todavía hoy se conserva intacto. Su acceso no es sencillo, pero se puede llegar en coche. Aun así, su pequeño tamaño impide que haya aparcados demasiados vehículos, por lo que también se puede tomar el antiguo sendero.

El sendero que conduce a la aldea

Hasta mediados del siglo XX tan solo se podía entrar a la aldea que hoy cuenta con 43 habitantes a través de un camino medieval. Si bien es cierto que es mucho más cómodo hacerlo en coche, este trayecto es una experiencia única entre vistas espectaculares que merecen totalmente la pena. A la altura del kilómetro 21, en el desvío hacia San Martín de Teberga, se puede dejar el coche aparcado para disfrutar de esta aventura.

Vista del precioso pueblo de Bandujo en Asturias

Vista del precioso pueblo de Bandujo en Asturias

/ Istock / StockPhotoAstur

Comienza en la Senda del Oso tras cruzar el puente y son tres kilómetros de subida atravesando un bosque y un pequeño desfiladero desde el que se puede contemplar el curso del río Regueirín. Las dos paradas clave en el camino son el mirador de La Cruz de Linares y Proacina, un pueblo encantador donde disfrutar del maravilloso enclave antes de alcanzar Bandujo.

Qué ver en esta joya medieval asturiana

La mejor época para visitar esta joya asturiana es el invierno, ya que, aunque no se pueda avistar al oso pardo que habita por allí, se presencia un aura mucho más mística que aporta la niebla y la nieve en el paraje. En un paseo por la aldea podremos descubrir el barrio El Palacio, que alberga una torre circular con el escudo de los Tuñón, los Miranda y los Bandujo; y también sus otros barrios, El Campal, La Molina, Entelaiglesia, La Reguera y El Toral.

El pueblo de Bandujo entre las montañas asturianas

El pueblo de Bandujo entre las montañas asturianas

/ Istock / StockPhotoAstur

Entre su patrimonio arquitectónico, lo más destacable es la iglesia de Santa María del siglo X y estilo románico. Además de todos sus hórreos y paneras, el lavadero, el molino y el cementerio que se asoma en lo alto de una loma. Junto a la magnífica aldea se encuentra el Parque Natural de Las Ubiñas-La Mesa y Somiedo, por lo que se postula como uno de los mejores destinos para planificar una escapada invernal -o en cualquier época del año-.

Síguele la pista

  • Lo último