El pueblo más alto de Cataluña es un paraíso para los amantes de la montaña a 1.500 metros de altura que parece detenido en el tiempo
Rodeado de una espectacular belleza natural, las calles de este pueblo tradicional te adentrarán en lo más profundo de su esencia.

Existe un rincón en lo alto de Cataluña donde parece que el tiempo no ha pasado. Donde los muros de piedra y los tejados de pizarra se funden en un paisaje de película: un pueblo “de los de toda la vida”.
Situado en la comarca de la Baja Cerdaña (Girona), Meranges es un pueblo con mucha historia; en concreto ligada a los condes de Cerdanya y vizcondes de Castellbò. Pasó por varias manos, entre ellas la corona de Mallorca; finalmente quedó bajo la posesión de la Corona catalanoaragonesa. Destacaba por la fabricación de zuecos, que se comercializaban en diversas poblaciones de la Cerdaña; la agricultura, la explotación forestal y especialmente la ganadería bovina han sido actividades económicas importantes (ahora opacadas por el turismo)
Este pueblo delimita al norte con Andorra y Francia, al este con Ger, al sur con Isòvol y al oeste con Eller, Talltendre, Lles y Coborriu de la Llosa. Además, contiene agregado el núcleo de Giru. Se eleva a más de 1.500 metros sobre el nivel del mar y su arquitectura, lagos y belleza pirenaica lo convierten en uno de los destinos rurales más espectaculares. Se encuentra dentro de la reserva de la Tossa Plana de Lles–Puigpedrós, un espacio protegido que ofrece rutas de senderismo inolvidables.
Es uno de los pueblos más altos de España, y el que más elevado está en Cataluña. Tiene menos de 100 habitantes que se han encargado de mantener su esencia intacta frente al paso del tiempo. De hecho, un cartel humorístico en la entrada advierte a los urbanitas que lo visitan de lo que se van a encontrar: "con campanas, ganado con cencerros y payeses que trabajan".
Planes para hacer por la zona
Al encontrarse en la naturaleza, son muchas las opciones que hay para explorar. Por ejemplo, está la posibilidad de subir a la cumbre más alta de la comarca para los más aventureros: Puigpedrós.
Plan en familia
Si lo que buscas es una opción más tranquila, siempre puedes visitar el estanque de Malniu. Desde el pueblo empieza un itinerario señalizado que lleva al refugio de Malniu, rodeado de rincones verdes y acompañado de pinos centenarios. Una vez aquí, podrás coger otro camino que se dirige a este impresionante estanque: un lago glaciar rodeado de montañas. Este bonito enclave es el escenario de múltiples leyendas sobre brujas. Otra buena opción es dar un paseo por el bosque de la Carbassa, ideal para pasar tiempo en familia.
Cultura
Por otro lado, si prefieres una opción cultural, el Museu de l'Esclop (zueco) o Iglesia de Sant Sadurní de Meranges (se alza en lo más alto y es visible desde cualquier ángulo del pueblo) son perfectas para ti. La página oficial de turismo también recomienda visitar capilla de Sant Antoni y los restos de un molino viejo
Deporte
Sus alrededores también albergan entornos perfectos para el deporte, un paseo a caballo o una ruta en bici son muy buenas opciones para disfrutar del paisaje sin dejar el ejercicio físico de lado. La estación de esquí de Guils Fontanera, a media hora en coche del pueblo, tiene una ubicación privilegiada. Se encuentra en una vertiente de influencia atlántica, garantizando las mejores condiciones de nieve. Consta de 45 kilómetros tanto con pistas de iniciación como recorridos para los más expertos; también dispone de tres circuitos para raquetas de nieve, parque de nieve infantil y zona de trineo para los más pequeños, escuela de esquí, cafetería, restaurante y servicio médico.
Aunque en las calles de Meranges se respira tranquilidad la mayoría del año, no se salva de los turistas en findes de semana y temporada alta. Por eso el Ayuntamiento de Meranges ha destinado muchos recursos a potenciar su atractivo turístico mejorando las infraestructuras del pueblo. Así se garantiza el disfrute de los turistas y se mantiene su belleza.
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