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El pueblo ideal junto al mar para recorrer a pie y comer "las mejores quisquillas de España": salinas rosadas, flamencos y un faro solitario al final de la playa

Tradición marinera, naturaleza y la mejor gastronomía en la Costa Blanca.

Un pueblo que combina historia viva, reservas naturales protegidas y una gastronomía exquisita.

Un pueblo que combina historia viva, reservas naturales protegidas y una gastronomía exquisita. / Istock

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A 20 kilómetros de Alicante, Santa Pola es el pueblo ideal junto al mar para recorrer a pie y comer “ las mejores quisquillas de España”, es famosa por su gran tradición marinera, sus salinas naturales con flamencos y su cercanía con la isla Tabarca. Vivir en Santa Pola, es una muy buena opción si buscas un estilo de vida tranquilo junto al mar con más de 300 días de sol y temperaturas que rondan los 18º grados.

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Adriana Fernández

Desde actividades culturales, de naturaleza y de aventura marinera hasta excursiones a la cercana isla Tabarca, Santa Pola, aparte de ser un destino de playa también es mucho más, cuenta con un rico Patrimonio Histórico y una importante reserva natural protegida que es de las más importantes de la zona. Junto a Elche y Alicante, lideran el ranking de los lugares más felices de la Costa Blanca según el Spain Happy Index de 2026

Santa Pola desde un barco turístico en el mar Mediterráneo

Santa Pola desde un barco turístico en el mar Mediterráneo / Istock / Alberfb

Santa Pola: del arte rupestre a las salinas rosas

Declarada en 1988 como parte del Arte Rupestre del Arco Mediterráneo de la Península Ibérica, la Cueva de las Arañas, es el único Patrimonio de la Unesco en todo el municipio de Santa Pola, se trata de un asentamiento neolítico sobre los acantilados del Cabo. Si miras más hacia su interior, este pueblo cuenta con muchas joyas arquitectónicas declaradas Bien de Interés Cultural y que tiene un alto valor monumental como el Castillo-fortaleza de Santa Pola del siglo XVI, situado en la Plaza de la Glorieta, una imponente fortaleza militar que se construyó a los marineros de los ataques piratas berberiscos.

Castillo fortaleza de la aldea pesquera de Santa Pola, España

Castillo fortaleza de la aldea pesquera de Santa Pola, España / Istock / soniabonet

Una peculiaridad del Parque Natural de las Salinas de Santa Pola es que, sus aguas a veces toman un color rosado debido a la alta cantidad de sal y microorganismos y microalgas que producen pigmentos de ese color. Además, en el parque podrás disfrutar de una colonia de hasta 2000 y 3000 flamencos.

El Dato

Te recomendamos, la última hora de la tarde, como mejor opción para tu visita al parque ya que la temperatura baja y la luz es ideal para realizar fotos.

Otro de los enclaves más espectaculares de la zona es el Faro de Santa Pola, que se encuentra a unos 138 metros de altura a nivel del mar justo al borde de un impresionante acantilado. Antiguamente, se asentó sobre los restos de la Torre de la Atalayola, una antigua torre vigía de planta cuadrada levantada en 1552, su función era principalmente defensiva para avisar a la población de los posibles ataques piratas. A día de hoy es uno de los emblemas de este pueblo costero y una de las partes más importantes y visitada por los turistas que cada año pasan por ella.

Faro de Santa Pola en Alicante España

Faro de Santa Pola en Alicante España / Istock / GavinD

Aquí en Santa Pola se encuentran “las mejores quisquillas de España”

Es considerada de las grandes joyas del mar Mediterráneo y auténtico tesoro para los amantes del marisco, aunque estamos hablando de un crustáceo con unas dimensiones bastantes pequeñas tiene un gran valor gastronómico que rivaliza incluso con la famosa gamba roja de la zona. A diferencia de otras, las famosas quisquillas de Santa Pola tienen una carne extremadamente fina y un dulzor muy característico.

El Dato

En muchas épocas del año, las quisquillas hembra llevan los huevos bajo su vientre, estos tienen un llamativo color azul eléctrico vivo.

Aunque tradicionalmente se come entera y hervida, los chefs de la zona la utilizan cada vez más en crudo para realizar sus famosos tartares o ceviches premium, también es muy común utilizar sus cabezas para caldos, fondos de arroces o bullabesas locales.

Y como en toda zona valenciana los arroces son de lo más común y tradicional, desde su famoso arroz negro, cocinado con la tinta de las sepias frescas de la bahía o el arroz con costra, típico de toda la comarca del Baix Vinalopó, que lleva embutido y se termina en el horno cubierto con huevo batido, creando una costra dorada espectacular.