El diminuto pueblo de Huesca a más de 1.200 metros de altura con las mejores vistas de todo el Pirineo
Se encuentra en uno de los valles menos conocidos de la zona y desde el núcleo urbano parte un autobús camino de Ordesa.

El Pirineo aragonés se llena cada fin de semana de senderistas y curiosos que quieren disfrutar de unos paisajes únicos en toda España. Todo el mundo ha oído hablar del Parque Nacional de Ordesa y Monteperdido, muchos se han dado una vuelta por la Ciudadela de Jaca y otros tantos han recorrido la difícil carretera hasta Benasque. Sin embargo, hay poca gente que conozca de verdad todos los rincones de una coordillera preciosa de visitar en todas las estaciones del año.
La despoblación también se ha cebado con Huesca en las últimas décadas dejando muchos pueblos de la provincia con una población inferior a los 50 habitantes. Vivir en algunas zonas del Pirineo no es fácil por la ausencia de comunicaciones, clima extremo en invierno y la falta de algunos servicios básicos. Sin embargo, algunas de las localidades que han estado a punto de desaparecer en el norte de Aragón son de las más bonitas que existen y siguen estando fuera de los grandes focos del turismo.
A las puertas de Ordesa y Monteperdido hay algunos pequeños núcleos de población que cuentan con algunos de los miradores más preciosos de todo el Pirineo. Nerín es un pequeño pueblo pirenaico, que pertenece al municipio de Fanlo, situado a pocos kilómetros del conocido bosque de La Pardina del Señor y del abrupto Cañón de Añisclo.
La arquitectura es tradicional con caseríos hechos con materiales propios de la zona como madera, piedra, losa o teja. Su edificio más destacado es la Iglesia de San Andrés, de estilo románico construido en el siglo XII. También se encuentran en el pueblo las ruinas de la ermita de Santa María.

Varios hoteles y un bus a Ordesa
A pesar de su pequeño tamaño, Nerín, situado a más de 1.200 metros de altitud, se ha convertido en un referente para montañeros y senderistas que cogen en los alrededores un autobús para llegar al refugio de Góriz. Además, en el propio núcleo urbano hay hasta tres ofertas de alojamiento: albergue de Añisclo, Casa Rural Francisco y Casa Ortiz.
Además, Nerín es uno de las localidades y puntos más destacados del Valle del Vió, ubicado entre los cursos de los ríos Ara y Cinca, junto a Fanlo, Bureba, Buisán, Gallisuñe, Sercué, Vió y Yeba. Para conocer un poco más a fondo el valle y también Nerín existe una ruta senderista circular de 8 kilómetros en el que te auparás al Pico Mondoto, un formidable balcón desde el que podrás ver el conjunto de las Tres Sorores (Monte Perdido, Añisclo y Punta de las Olas).

Otra de las excursiones cercanas a Nerín y que es una de las más bonitas para hacer en otoño es dejarte caer por el Bosque de la Pardina del Señor o la Pardina Ballarín en Fanlo. Es una ruta corta pasando por un hayedo único que ha ganado una grandísima fama gracias a las redes sociales en la última década.
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