El pueblo de Guadalajara que parece una obra de Gaudí tiene solo 41 habitantes y es un completo desconocido

¿Quién se espera ver este tipo de arquitectura en un pueblo de tan solo 41 habitantes? Revelamos hoy todos los secretos del pueblo más desconocido de todo Guadalajara.

Este edificio sorprende a todo aquel que visita este pequeño pueblo de apenas 41 habitantes
Este edificio sorprende a todo aquel que visita este pequeño pueblo de apenas 41 habitantes / Diego Delso, CC BY-SA 4.0. via Wikimedia Commons

Antonio Gaudí dejó una huella imborrable en nuestro país. Casi tan importante como la que se encontró en el pueblo del que vamos a hablar hoy: aquí se encontró la primera huella de dinosaurio de España en 1896, aunque la historia es larga y la desarrollaremos a continuación.  

Volviendo al arquitecto, recientemente hemos hablado de Gaudí para conocer una de sus pocas obras ubicadas fuera de Cataluña y que también tiene una historia muy curiosa. Casi tanto como la historia de este pueblo, que esconde en su interior una obra al más puro estilo Gaudí. Sorprende con creces a todos los visitantes cuando se la encuentran. ¿Quién se espera ver este tipo de arquitectura en un pueblo de tan solo 41 habitantes? Descubrimos hoy todos los secretos de Rillo de Gallo.  

Así es el edificio que más va a soprenderte en tu visita a Rillo de Gallo

Así es el edificio que más va a soprenderte en tu visita a Rillo de Gallo

/ jacilluch, CC BY-SA 2.0, via Wikimedia Commons

Rillo de Gallo, un pueblo rebosante de historia

Bienvenidos a Rillo de Gallo, un pueblo que para solo tener 41 habitantes tiene muchas más atracciones turísticas que otros pueblos más grandes de la península. Este municipio pertenece a la provincia de Guadalajara, en Castilla-La Mancha. Ubicado en la comarca histórica de Señorío de Molina, este lugar es uno de los más despoblados de España a pesar de la cantidad de atractivos que posee. Es su distancia a una gran capital y su climatología y orografía lo que provoca esto. Pero que esto no nos desencante, porque en esta zona podemos encontrar algunos pueblos realmente encantadores a los que hacer una escapada y así poder completamente de ambiente. Algunos de ellos acaban sorprendiéndote gratamente, como nuestro protagonista de hoy, Rillo de Gallo, que no solo tiene entre sus casas un extraño “capricho”, sino que puede presumir de recopilar alguna de la historia más importante de España.  

El Barranco de la Hoz, un cañón fluvial labrado por el río Gallo, que da nombre al pueblo.

El Barranco de la Hoz, un cañón fluvial labrado por el río Gallo, que da nombre al pueblo.

/ José Felipe Ortega

La primera huella de dinosaurio de España... ¡Es de Rillo!

Empecemos por el principio, hasta el momento que en nuestro mundo habitaban criaturas tan grandes que hoy en día llenan los museos de historia de todo el mundo. Y las casas de algunos ricos... Los dinosaurios. Uno de estos animales dejó su huella plasmada en el territorio de Rillo de Gallo hace ya demasiado tiempo. Un poco más cercano en el tiempo, en 1896, un campesino del pueblo de Rillo la encuentra y la denomina como “la pata de un bicho”. Este campesino se la regala a Luís Díaz Milian, diputa por Molina, pero residente en Madrid. Este recibe la huella y la guarda hasta que un año después, Salvador Calderón, académico de la Sociedad Española de Historia Natural, visito Rillo y conoció a nuestro pastor. Este le habló sobre la huella, y en su vuelta a Madrid tras examinarla cuidadosamente, la identifico como una huella de un Cheirotherium, un dinosaurio ornitópodo muy poco conocido.  

Primera huella de dinosaurio encontrada en España

Primera huella de dinosaurio encontrada en España

/ By Ciriaco Vázquez, CC BY-SA 4.0

Haciendo un salto en el tiempo en descubrimientos de nuestro mundo antiguo, también podemos visitar la era rupestre en Rillo. Gracias a las representaciones rupestres que encontramos a tan solo dos kilómetros del pueblo, en el Abrigo del llano. Nombradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, estás pinturas de la época levantina representan animales y personas en el momento de la caza, en su gran mayoría. La entrada es gratis, y no te puedes perder la visita si estás por la zona.  

El Capricho Rillano, una visita al más puro estilo Gaudí

Y por último, pero no por ello menos importante, nos encontramos con El Capricho Rillano. En 1883 llegó a manos de Gaudí el encargo de un cántabro que había partido hace unos años a hacer las Américas. Aunque fuese de Cantabria, su nueva riqueza y poder le otorgó el nombre de “indiano”. Por aquel entonces, Comillas había alcanzado un gran nivel de riqueza e interés cultural, tras haber escogido el rey Alfonso XII este lugar como verano. Máximo Díaz de Quijano, el indiano, quería edificar una casa que representara todo lo que había sido su vida hasta entonces, y escogió acertadamente a Gaudí para esta misión. Así nació el Capricho de Gaudí, uno de los edificios más bonitos e impresionantes de la historia del arquitecto, que dejo detalles sobre su dueño en todas las estancias del edificio, haciendo un trabajo magnífico.  

Un imprescindible: el Capricho de Gaudí en Comillas.

Un imprescindible: el Capricho de Gaudí en Comillas.

/ Istock / saiko3p

Aunque cumple ya 140 años el Capricho de Gaudí, en Rillo de Gallo tiene desde hace 14 años un hermano. Juan Antonio Martínez Moreno, natural de Prados Redondos se casó con una mujer de Rillo de Gallo y construyó en 2011 lo que hoy se conoce como el Capricho Rillano.

Una casa claramente influenciada por el estilo sin igual de Antonio Gaudí. Con dos pisos, esta casa cuenta con detalles naturalistas que podemos encontrar en cualquier obra de Gaudí: ojos y girasoles, o serpientes y esfinges. Como en cualquier obra de Gaudí, hay que pararse y observar para darte cuenta de la cantidad de detalles que la forman. Una edificación que contrasta sin duda con el resto del pueblo, un lugar tradicional de Señorío de Molina.  

Para llegar a este encantador pueblo, solo tienes que coger el coche y saliendo de Madrid en dirección A-2 y luego por la N-211, estarás visitando el Capricho Rillano en apenas 2 horas. Este es uno de esos pueblos que te acabarán atrapando gracias a su historia, una parada indispensable en la lista de cualquiera.

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