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El pueblo de Galicia al que no ha llegado el turismo: está declarado Conjunto Histórico-Artístico, está repleto de playas vírgenes y mantiene intacta su arquitectura tradicional

Muros, en la provincia de A Coruña, conserva uno de los cascos históricos medievales mejor preservados del litoral gallego y está rodeado de playas abiertas al Atlántico.

Muros es una villa de la costa de A Coruña situada en la Ría de Muros e Noia

Muros es una villa de la costa de A Coruña situada en la Ría de Muros e Noia / Istock / v

En la costa gallega todavía quedan pueblos donde el turismo no ha transformado del todo el paisaje, como sí ocurre en otras localidades hoy en día. En estos lugares recónditos, calles porticadas frente al mar, un puerto pesquero en funcionamiento y playas abiertas al Atlántico forman parte del día a día de sus vecinos.

Su centro histórico fue declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1970

Su centro histórico fue declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1970 / Istock / Jose Ignacio Soto

Uno de ellos es Muros, una villa de la costa de A Coruña situada en la Ría de Muros e Noia cuyo centro histórico fue declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1970, y todavía conserva buena parte de la arquitectura portuaria que caracterizó a muchas villas medievales del litoral gallego.

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Durante siglos, los barcos pesqueros llenaban este puerto y las calles del casco antiguo se organizaban alrededor del comercio marítimo. Hoy, sin embargo, el ambiente es mucho más tranquilo, pero el ritmo sigue marcado por la actividad pesquera y no por el turismo de masas.

Un casco histórico que revela su tradición marinera

El centro de Muros mantiene todavía buena parte de su estructura urbana medieval, con calles estrechas que discurren paralelas al mar y con pequeñas plazas que aparecen entre casas de piedra, como la plaza de la Peixería Vella.

Uno de los rasgos más característicos de este pueblo de 8.000 habitantes son los soportales con arcos de medio punto y arcos apuntados que recorren algunas de sus calles principales y que en el pasado se usaban para apilar cajas con el pescado. Estos soportales también refugiaban del sol y la lluvia a quienes vendían pescado en sus calles, por lo que la arquitectura de Muros está muy ligada a su tradición marinera.

Entre los edificios más destacados del casco antiguo se encuentra la Iglesia de San Pedro de Muros, un templo de origen gótico que fue construido entre los siglos XIV y XV. Muy cerca se encuentra también el Mercado de Abastos y el puerto pesquero, que siguen siendo hoy uno de los centros de actividad de la villa.

Un puerto que marcó la historia del pueblo

La actividad pesquera continúa siendo importante

La actividad pesquera continúa siendo importante / Istock / Graham Heywood

En el pasado, Muros fue uno de los puertos pesqueros más relevantes de la costa gallega. Desde aquí salían embarcaciones dedicadas a la pesca y al comercio marítimo que conectaban la ría con otros puertos del Atlántico.

Si quieres que tu visita sea aún más memorable, aprovecha para visitar Muros durante la fiesta del Carmen (a mediados de julio) cuando engalanan las embarcaciones para honrar a la patrona de las gentes del mar, entre otras celebraciones.

Playas abiertas al Atlántico y paisajes poco alterados

A pocos minutos del casco histórico empiezan a aparecer algunas de las playas más abiertas de esta parte de la costa gallega.

A pocos kilómetros del centro encontrarás a la Praia de San Francisco, una larga playa de arena blanca abierta al océano Atlántico. Muy cerca están también otros arenales como la Praia de Area Maior o la Praia de Louro, lugares donde disfrutar de la calma y la naturaleza lejos de las aglomeraciones.