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El pueblo excavado en la roca donde las casas-cueva mantienen la misma temperatura todo el año: el municipio más alto de su isla, con miradores sobre una caldera volcánica

Situado a más de 1.200 metros de altitud, este municipio ofrece algunas de las mejores panorámicas de la Caldera de Tejeda, el Roque Nublo y el Roque Bentayga.

El pueblo de Gran Canaria con cientos de casas excavadas en la roca y una temperatura estable durante todo el año

El pueblo de Gran Canaria con cientos de casas excavadas en la roca y una temperatura estable durante todo el año / Istock

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A más de 1.200 metros de altitud, en pleno corazón de Gran Canaria, se encuentra un pueblo donde muchas viviendas fueron excavadas directamente en la roca volcánica. Muchas de esas casas-cueva siguen habitadas y conservan una característica que las hace la envidia de cualquiera: el interior mantiene una temperatura muy estable gracias al aislamiento natural de la montaña, incluso cuando el calor aprieta en la costa o el frío llega a las cumbres.

Artenara es el pueblo de montaña más alto de Gran Canaria.

Artenara es el pueblo de montaña más alto de Gran Canaria. / Istock / Freeartist

Ese lugar es Artenara, el municipio situado a mayor altitud de Gran Canaria. Desde sus calles se pueden ver algunos de los paisajes más espectaculares de la isla, con vistas sobre la Caldera de Tejeda, el Roque Bentayga y el Roque Nublo.

La isla más bonita de las Canarias tiene un solo habitante: dicen que tiene "las aguas más azules del mundo"

Adriana Fernández

El pueblo donde las casas-cueva siguen formando parte de la vida cotidiana

El origen de Artenara está estrechamente ligado a las cuevas naturales y a los espacios excavados por los antiguos pobladores de la isla, una forma de habitar el territorio que continuó desarrollándose tras la conquista castellana.

Como decíamos, la principal característica de estas viviendas es su cualidad térmica, ya que, al estar excavadas en la roca volcánica, el interior se mantiene fresco durante el verano y conserva mejor el calor cuando bajan las temperaturas en invierno. Por eso, estas casas-cueva fueron especialmente apreciadas mucho antes de que existieran los sistemas modernos de climatización. No es de extrañar que incluso a día de hoy sigan habitadas precisamente por esta razón.

Museo de las casas cuevas en Artenara

Museo de las casas cuevas en Artenara / Wikicommons. Wolfgang Sauber

Para entender esta manera de vivir, te animamos a recorrer el Museo Etnográfico Casas Cuevas de Artenara. Ahí encontrarás una recreación de tres casas tradicionales (se dice que probablemente eran de la población prehispánica que habitó este lugar) y se explica cómo estas viviendas se adaptaron durante generaciones a las necesidades de sus habitantes. En las cocinas, los dormitorios o las despensas podrás ver cómo es esa arquitectura que aprovecha al máximo las cualidades de la montaña.

Casas de Artenara en Gran Canaria

Casas de Artenara en Gran Canaria / Istock / Inigo Arza Azcorra

Miradores sobre algunos de los grandes símbolos de Gran Canaria

Además de sus casas-cueva, el gran reclamo de Artenara son sus espectaculares panorámicas de la isla. Desde distintos puntos del casco urbano se pude observar la inmensa Caldera de Tejeda, una gran depresión de origen volcánico rodeada por profundos barrancos y montañas que parece una pintura cuando llega el atardecer.

Mirador de Unamuno con la estatua al atardecer en Artenara, Gran Canaria

Mirador de Unamuno con la estatua al atardecer en Artenara, Gran Canaria / Istock

Uno de los lugares más conocidos es el Mirador de Unamuno, que cuenta con una escultura dedicada al escritor y filósofo Miguel de Unamuno, quien en 1910 definió este paisaje como una "tempestad petrificada". Desde aquí también puede observarse uno de los grandes emblemas naturales de Gran Canaria: el Roque Bentayga, una formación geológica que fue utilizada por los aborígenes canarios como fortaleza hasta que llegaron las tropas castellanas a finales del siglo XV. Muy cerca están las Cuevas del Rey, un lugar ideal para saber más acerca de la vida de los antiguos pobladores de las islas. 

El municipio forma además parte del paisaje cultural de Risco Caído y las Montañas Sagradas de Gran Canaria, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO. Tampoco te pierdas la Ermita de la Virgen de la Cuevita, excavada parcialmente en la roca y considerada uno de los espacios religiosos más singulares de Gran Canaria.

Desde el propio casco urbano parten varios senderos que te permiten adentrarte en el paisaje de las cumbres y descubrir algunos de los rincones naturales más espectaculares de Gran Canaria que enamoraron a Unamuno.