El pueblo de Euskadi donde mejor se come tiene uno de los centros históricos más bonitos de España
Viajamos hasta la Rioja Alavesa para descubrir un pueblo que hay que conocer más allá de sus bodegas.

España cuenta con 15 Ciudades Patrimonio de la Humanidad. Todas ellas tienen o bien su casco histórico o bien determinados monumentos en concreto declarados Patrimonio Mundial por la UNESCO.
Hoy precisamente nos calzamos las botas, cogemos un chubasquero y tiramos para el norte, ya que es momento de descubrir un pueblo de Euskadi que, además de ofrecer una gastronomía que enamora a cualquiera que la prueba, posee uno de los centros históricos más bonitos de España. Bienvenidos a Elciego.

Situado en el corazón de la Rioja Alavesa, este pueblo de poco menos de 1.000 habitantes y conocido como la ‘cuna del vino’ no solo ofrece experiencias culinarias y enológicas únicas, sino también un casco histórico con una riqueza cultural que invita a perdernos por sus calles.
Pero antes de disfrutar de esta joya, debe saber el viajero más curioso que existen varias hipótesis sobre la etimología de su nombre. La que más nos gusta, por eso de que nos apasionan las leyendas, es la que cuenta que el nombre del pueblo deriva de una supuesta Venta del Ciego, que existió en el lugar. Así se lee en el Diccionario Histórico Geográfico del País Vasco del político Pascual Madoz, publicado en 1802: ‘Dícese también que cierto vecino ciego hizo (…) una venta llamada del Ciego, para comodidad de los transeúntes, de la que verosímilmente tomó su nombre esta villa’.

La magia del casco histórico de Elciego
El casco histórico de Elciego, declarado Bien de Interés Cultural, es como pasear por un escenario de cuento. Podemos empezar nuestro recorrido en la plaza Mayor, el corazón del casco antiguo, donde se encuentran edificios como el Ayuntamiento, concebido como los típicos edificios administrativos vascos del s. XVIII. Allí uno podría quedarse horas y horas (como en estas otras plazas de pueblo) viendo a la gente pasar.
En el otro extremo de la plaza aparece ante el explorador la ermita de la Virgen de la Plaza. Se cuenta que fue construida sobre el antiguo oratorio que hiciera Domingo García 'El Santo' y sirvió de primera morada de las monjas cistercienses así como sede de la Cofradía del Santo.
Pero si hay un templo religioso que acapara todas las miradas en Elciego es San Andrés, una impresionante iglesia barroca del siglo XVI que domina el paisaje con su majestuosa torre. Aglutina diferentes estilos arquitectónicos, que van desde el gótico de los primeros tramos hasta el neoclásico de la sacristía nueva.
Imprescindible resulta admirar sin prisa el retablo mayor, construido a mediados del s. XVII; el coro de estilo plateresco que se sitúa sobre un arco rebajado o el órgano, de principios del s. XVIII y de estilo clásico al que, desgraciadamente, le faltan multitud de tubos.

Casas señoriales en Elciego
Pasear por las calles empedradas de Elciego es sumergirnos en el siglo XVII con unas casas palacio que mantienen sus escudos nobiliarios como seña de identidad. Por entonces, la localidad empezó a florecer gracias a su producción de vino y los nobles empezaron a levantar allí sus palacios.
La casa de los hierros, que en realidad se llama casa palacio Navarrete Ladrón de Guevara es un impresionante palacio barroco que llama la atención con un balcón esquinero y su blasón. También descubrimos la de Zárate Nabar, o la de Ramírez de la Piscina, a un paso del Ayuntamiento.

En el centro también merecen alguna que otra foto el crucero (situado en la plaza homónima), que cuenta con grabados de los cuatro evangelistas y la picota, rollo de justicia del siglo XVI.
No vamos a hablar en esta ocasión de las diferentes bodegas que hacen de Elciego un destino enológico único en el mundo. Marqués de Riscal, con el edificio de Frank Gehry, es el principal atractivo turístico de este pequeño pueblo, pero hay unas cuantas más.

Lo que si queremos es acabar nuestro paseo con el estómago lleno y, para ello y, ya que estamos en el pueblo de Euskadi donde mejor se come, hay que probar las especialidades típicas de la zona; desde sus patatas con chorizo, chuletillas al sarmiento, bacalao al pil pil o el queso Idiazabal, que se produce en la región y traspasa fronteras gracias a su sabor intenso y ahumado.
En definitiva, Elciego, es un destino que conquistará al viajero gracias a su centro histórico, considerado por muchos exploradores como el más bonito de España, su gastronomía y, cómo no, sus gentes, que han hecho de la hospitalidad una de sus principales señas de identidad.
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