El pueblo de España perfecto para verano: un diamante en bruto que casi nadie conoce

Para encontrarlo deberás dirigirte a la encantadora costa asturiana.

Un entorno de película
Un entorno de película / Istock / Perszing1982

Cudillero, un municipio en la Costa Centro Occidental de Asturias, presume de un paisaje incomparable con playas salvajes, valles verdes, ríos y cascadas, acantilados y montañas. En este pintoresco pueblo marinero, las casas de colores son otra de las grandes atracciones. Y el lugar se caracteriza por la convivencia de tres culturas distintas: la mariñana (pescadores y agricultores de la marina), la xalda (aldeanos de los valles interiores) y la vaqueira (pastores de las altas montañas).

Los acantilados asturianos

Los acantilados asturianos

/ Istock / IMAG3S

Costumbres, tradiciones y dialecto

Uno de los elementos más distintivos de Cudillero es su dialecto, el pixueto, aunque cada vez se escucha menos. Este dialecto se mantiene vivo especialmente durante L'Amuravela, un pregón humorístico en pixueto que se celebra el 29 de junio, día de San Pedro.

Cudillero mantiene vivas muchas tradiciones pesqueras. Un ejemplo es el curadillo, un manjar inventado por los marineros pixuetos que consiste en deshidratar pequeños tiburones. Este método de conservación fue esencial para la supervivencia en tiempos pasados.

Lo que no debes perderte

Las vistas desde el faro y la atalaya son espectaculares, y la entrada a Cudillero por El Pito, con sus casas indianas y el Palacio Selgas, conocido como el "Versalles asturiano", es impresionante. El puerto pesquero, que inspiró la película oscarizada "Volver a empezar", es un lugar para explorar. Desde allí, puedes acercarte al faro y la capilla del Humilladero, una joya gótica. La parte baja del pueblo está más dedicada a la pesca y el turismo, mientras que la parte alta se enfoca en la agricultura.

Cudillero se originó en torno a la actividad pesquera y tuvo una de las flotas más grandes del Cantábrico. Los descubrimientos arqueológicos indican que la zona ha estado habitada desde la prehistoria. La villa conserva su esencia histórica, visible en sus estrechas calles y construcciones coloridas. El acceso a Cudillero no es sencillo; el pueblo se esconde entre montañas y mar, y se llega a pie después de dejar el coche en las zonas de aparcamiento. Sin embargo, el esfuerzo vale la pena. Y te librarás de gentíos innecesarios.

De más está hablar de la gastronomía asturiana. El mejor producto y precios muy sensatos. No hay lugar mejor para refugiarse en verano que en Cudillero, en sus amables temperaturas y su belleza sin igual.

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