El pueblo más desconocido de Badajoz es también uno de los más bonitos: tiene un castillo árabe que llama la atención desde kilómetros de distancia
Un legado árabe que aunque pasen los años sigue presente en España.

España está llena de joyas que muchas veces no somos conscientes que tenemos. A menudo, cuando pensamos en sitios que visitar siempre caemos en los más típicos y populares, pero hay verdaderas maravillas escondidas en nuestro país.
¿Sabías que hay un castillo árabe que se puede ver desde kilómetros de distancia en Extremadura? Concretamente en la provincia de Badajoz tenemos un lugar que, aparte de tener esta maravilla, tiene una historia muy interesante.

Una fortaleza inquebrantable
Hablamos de Feria, un pequeño pueblo de poco más de mil habitantes situado en la comarca de Zafra-Río Bodión que a lo largo de su historia ha sido ocupado por celtas, romanos, cristianos y árabes. Sin embargo, es a estos últimos a quienes le debe su principal monumento: su castillo.
Tras asentarse en nuestro país durante años, los árabes dejaron parte de su legado entre nosotros. Este pueblo es el claro ejemplo de ello, ya que el castillo que lo caracteriza procede de esta cultura.
Este monumento se encuentra en la cima de una colina situada junto al pueblo, a un altitud de casi 700 metros desde la cual se puede ver una vista panorámica increíble independientemente de la orientación en la que te encuentres.

A lo largo del siglo XI, los árabes construyeron una fortaleza defensiva que años más tarde daría lugar a lo que conocemos actualmente como el castillo de Feria. Con el paso de los años, lo que ellos construyeron terminaría siendo modificado por lo cristianos al volver a instalarse en el pueblo tras su reconquista.
Tras la recuperación de la localidad por parte de los cristianos en 1241 se decidió empezar la transformación de las defensas del lugar, separando el castillo de la muralla que envuelve el pueblo y alzando una torre de lo más emblemática.
Se estima que la construcción de la Torre del Homenaje tuvo lugar en 1460 por orden de Don Lorenzo Suárez de Figueroa, quien fue el primer Conde de Feria tras serle entregada por parte de Enrique IV, y se piensa que dichas obras serían terminadas por sus descendientes y herederos.
El actual castillo de Feria se caracteriza por sus dos partes: una torre en el interior y una muralla que delimita el castillo. Además, en su interior hay otro muro transversal que lo divide en dos partes.

Joyas completamente desconocidas
Con una superficie de casi 6000 metros cuadrados y una muralla de 136 metros de largo, el castillo de Feria es sinónimo de orgullo para los “coritos”, que es como se conoce a los habitantes de la localidad. No es para menos, ya que estamos hablando de un área considerada patrimonio histórico.
Aparte de este increíble monumento, si paseas por las calles del pueblo podrás ver sus coquetas plazas, la Iglesia de San Bartolomé o la Casa Museo de la Santa Cruz, actual oficina de turismo. Además, si la visitas en febrero o mayo, vas a encontrarte unas fiestas de lo más divertidas.
Feria es una maravilla de nuestro país completamente desconocida para muchos y con un cruce muy interesante entre las culturas árabe y cristiana, por lo que si en algún momento pasas por Extremadura, recuerda que tienes una parada obligatoria. Haznos caso, no te vas a arrepentir.
Síguele la pista
Lo último