Así es el pueblo de cuento más bonito de los Pirineos: tiene unas rutas de ensueño
Viajamos a una pequeña ciudad pirenaica situada a más de 900 metros de altitud en el corazón del valle de Arán.

Enclavado en el corazón del valle de Arán descubrimos un pueblo que despliega todos los encantos de la típica arquitectura pirenaica. Un enclave que bien podría ser Arendelle, el pueblo que nos traslada a los escenarios de la película Frozen y del que parten rutas de ensueño.
Viajamos hasta la capital de la Val d’Aran, una pequeña localidad pirenaica situada a casi mil metros de altitud, en la confluencia de los ríos Garona y Nere. Bienvenidos a Vielha, rincón que alberga el 40 % de la población del valle.

Podemos empezar recorriendo el casco viejo, que cuenta con estrechas calles y casas antiguas que nos irán guiando hasta la plaza mayor, donde descubrimos la iglesia de Sant Miquèu, el edificio porticado del Ayuntamiento, la Oficina de Turismo y el edificio de Correos.
Los amantes del arte sacro tienen una cita obligada con el Cristo de Mijaran. Esta talla es el único fragmento que se conserva de la escena de la bajada de la Cruz del siglo XII realizada por uno de los maestros del románico Lombardo que se instaló en el valle de Boí. También hay que deleitarse con las pinturas góticas y barrocas que se conservan en la iglesia parroquial.

Otros sitios que el viajero no debe perderse son el Museo dera Val d’Aran (que en su colección permanente muestra una síntesis de la historia del Valle desde la prehistoria hasta nuestros días), la casa señorial Ço de Rodès y la Fabrica dera Lan (aunque esta solo permanece abierta en verano).
Un escenario de postal
Pasear por Vielha es como sumergirse en un cuento de hadas. Sus casas tradicionales, muchas de ellas con balcones llenos de flores en primavera y verano, y ahora cubiertas por un manto blanco constituyen una idílica puerta de entrada a Baqueira-Beret, una de las estaciones de esquí más conocidas de los Pirineos.
La ubicación privilegiada de Vielha lo convierte en un punto de partida ideal para explorar rutas senderistas que atraviesan paisajes de una belleza prístina. Desde caminatas sencillas para principiantes hasta exigentes recorridos para los más experimentados.
Ruta al Pla de Beret y Montgarri
Una de las rutas más conocidas es la que conduce al Pla de Beret y al santuario de Montgarri, un pequeño monasterio del siglo XII. El recorrido (que se puede hacer fácilmente en unas 3 horas) transcurre por paisajes bucólicos donde se cruzan praderas nevadas, arroyos helados y bosques de pino que ofrecen un aspecto fantasmagórico.

Camino hacia los uelhs deth Joèu
Otra de las rutas más espectaculares nos llevará a descubrir la cascada de Lin. Las aguas que desaparecen por arte de magia en el Forau de Aigalluts que provienen del Aneto, reaparecen en esta impresionante cascada que es un deleite para los sentidos. Es una ruta circular muy sencilla que se puede recorrer fácilmente en poco más de hora y media. Si el viajero es un experimentado senderista, siempre podrá continuar hacia el bosque de Conangles o incluso conectar con otras rutas que conducen al Parque Nacional de Aigües Tortes i Estany de Sant Maurici.
Ascenso al Tuc de Molières
Para quienes buscan un desafío mayor, el Tuc de Molières es la mejor elección. Con más de 3.000 metros de altitud, esta montaña ofrece unas vistas panorámicas que dejarán sin aliento al explorador que piense que ya lo ha visto todo. La ruta comienza en el valle de Molières y aunque no es excesivamente compleja, sí resulta larga, puesto que se tarda unas 5 horas y media en recorrerla a buen ritmo. Además, hay que tener en cuenta que el sendero suele estar nevado hasta casi la época estival.

En definitiva, podemos afirmar sin miedo a equivocarnos que Vielha es uno de los pueblos más bonitos de todos los Pirineos. Con su encanto de típico pueblo pirenaico, su gastronomía, su cultura y sus tradiciones bien merece una visita. Y si a eso sumamos las rutas senderistas que parten del municipio, estamos ante uno de los destinos imprescindibles para esta temporada invernal.
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