El pueblo costero favorito de la clase media catalana está rodeado por playas de ensueño: tiene uno de los parques acuáticos más grandes de Europa y un jardín botánico espectacular
Te contamos la historia que hay detrás de uno de los municipios costeros más famosos a este lado del Mediterráneo.

Lloret de Mar, el pueblo de la Cosa Brava que lo tiene todo para ser el favorito de la clase media catalana / Istock / ekaterina_polischuk
Lloret de Mar es una de las localidades turísticas más conocidas de la Costa Brava, en la provincia de Girona. Bañada por las tranquilas aguas del Mediterráneo, está a unos 75 kilómetros al norte de Barcelona y podríamos decir que lo tiene todo para ser el pueblo costero favorito de la clase media catalana.

¿Es la Costa Brava un sueño hecho realidad? Lo es. / Istock
Históricamente siempre ha sido un lugar de veraneo de muchos catalanes residentes en Barcelona. Tanto por su proximidad, lo suficientemente cerca como para hacer escapadas de fines de semana, como por la oferta de segundas residencias, mucho más asequibles que en otras zonas del Mediterráneo; algo que ha cambiado mucho durante los últimos años, por cierto, en los que el boom inmobiliario sigue haciendo de las suyas.

Adriana Fernández
Muchas familias llevan veraneando allí desde los años 60, 70 e incluso 80, lo que explica la enorme infraestructura de hoteles, apartamentos, restaurantes y servicios en sus preciosas playas urbanas. Además de lugares como uno de los parques acuáticos más grandes de Europa, Water World.

Lloret de Mar, un icono del veraneo catalán por su proximidad a Barcelona. / Istock / Artur Bogacki
Su playa urbana, y la existencia de calas de ensueño en los alrededores, hacen el resto. Y es que muy cerca de Lloret se encuentran calas más tranquilas como Cala Boadella y Cala Sa Caleta. Sus aguas suelen ser claras y la costa combina arena con acantilados característicos de la Costa Brava.
Todo ello confirma que este no es un pueblo tranquilo en verano; todo lo contrario: es uno de los que presentan la mayor concentración turística de la Costa Brava, frente a otros municipios mucho más secretos.

El famoso Castillo de Sant Joan, un icono del paisaje de Lloret de Mar. / Istock / severija kirilovaite
Qué ver en Lloret de Mar
La historia de Lloret de Mar es mucho más rica de lo que uno puede imaginar cuando simplemente se acerca a este rincón mediterráneo como un lugar de veraneo. Y es que los orígenes se remontan a tiempos de los íberos y los romanos, habitada mucho antes de la llegada del imperio, durante los siglos V y IV a.C. De hecho, cerca de la costa se conservan restos del poblado de Turó Rodó.
Aunque hay que esperar hasta la Edad Media para tener las primeras referencias documentales de Lloret. Como muchas otras localidades costeras catalanas, Lloret también sufrió incursiones de corsarios y piratas procedentes principalmente del norte de África. Eso explica la existencia de torres de vigilancia y sistemas defensivos a lo largo del litoral, estructuras históricas que hoy forman parte del patrimonio local.

Los jardines de Santa Clotilde, una fantasía renacentista. / Istock / ekaterina_polischuk
Del rico patrimonio de Lloret, uno no puede perderse el Castillo de Sant Joan, uno de los símbolos icónicos y lugares más fotografiados del municipio. Está situado al final de la playa de Sa Caleta, la playa urbana que domina el paisaje a solo unos metros del centro histórico de la ciudad.
El castillo que no es medieval, aunque lo parece
Lo más curioso es que, aunque parece un castillo antiguo, se trata de una construcción moderna, levantada en 1935 y hoy convertida en un espacio cultural de referencia en la costa. Por su parte, el centro histórico esconde la Iglesia de Sant Romá, un ejemplo de patrimonio de lo más ecléctico levantado con las donaciones de los indianos, aquellos vecinos del municipio que emigraron a las Américas y volvieron con grandes fortunas y mucho estilo colonial, bajo el brazo. Eso explica la fusión de estilos, gótico en su fachada principal, modernista en cúpulas y mosaicos.

La iglesia de Sant Romá, entre el Gótico y el Modernismo. / Istock
Y luego están los Jardines de Santa Clotilde, una fantasía de estilo renacentista levantada a comienzos del siglo XX y que esconden una triste historia de amor: la del empresario que los puso en marcha en honor a su primera esposa, Clotilde, que por culpa de una enfermedad murió joven y no pudo verlos acabados.
Hoy están declarados Bien Cultural de Interés Nacional y, situados encima de un acantilado entre Cala Boadella y la Playa de Fenals, ofrecen las mejores vistas sobre el mar. No hay duda de que son uno de los secretos mejor guardados de Lloret. Al menos hasta que se convirtieron en escenario de ‘La Casa del Dragón’, la precuela de la épica saga ‘Juego de Tronos’. El resto ya es historia.
- El pueblo de 350 habitantes ideal para escapar del calor: en el corazón del Valle del Roncal, cerca de la frontera con Francia, está rodeado de infinidad de rutas de senderismo
- El refugio de Juan del Val y Nuria Roca (55 y 54 años) es un pueblo abulense donde sueñan con envejecer: 'Esta casa es mi lugar favorito del mundo ahora mismo
- El refugio de Rosario Flores (62 años) es una pedanía gaditana de 480 habitantes: caminos de tierra, dunas vírgenes y el Faro de Trafalgar como único vecino en el horizonte
- El refugio de Rozalén (40 años) es el 'pueblo de las cascadas' al que ha vuelto a vivir tras frenar su carrera: 'Necesito estar en mi pueblo, con la gente que quiero
- El refugio de Sandra Barneda (50 años) es el pueblo de su padre, escondido en el Empordà: 'He pasado muchos veranos de mi vida aquí; le tengo un gran cariño
- El pueblo de Girona con una playa de agua dulce en plena montaña: casas de piedra, balcones de madera y uno de los rincones más refrescantes del Pirineo catalán
- El pueblo de 800 habitantes en Asturias ideal para huir del calor extremo: conocido por su tradición quesera, conserva una iglesia de origen románico y sirve como puerta de entrada a los Picos de Europa
- El refugio de Malú (44 años) en verano es un maravilloso pueblo de origen medieval: en el corazón de la Sierra de Gredos, tiene un impresionante patrimonio histórico y un castillo del siglo XV