El pueblo construido en el interior de una fortaleza medieval: tiene solo dos calles, está en mitad de un valle y alberga una muralla del siglo XI

Se trata de uno de los pueblos de interior más bonitos de España, con una arquitectura de piedra que parece continuar la muralla.

Es uno de los pueblos más curiosos y peculiares de Cataluña.
Es uno de los pueblos más curiosos y peculiares de Cataluña. / Istock

Si antes todo el mundo buscaba una escapada a una gran capital europea o a algún sitio costero donde disfrutar del mar en su máximo esplendor, ahora el turismo de interior se encuentra en pleno auge. Esos lugares donde se unen cultura, historia, tradición y presente atraen a cientos de viajeros que desean aprender un poco más acerca del entorno que les rodea. De ahí la decisión de conocer la belleza de los pueblos medievales españoles.

Vista aérea de la ciudad amurallada de Montfalco Murallat

Vista aérea de la ciudad amurallada de Montfalco Murallat

/ Istock

Una de las zonas más inexploradas es el interior de Cataluña, pues la inmensa mayoría se quedan solo con sus playas o con las urbes más importantes como Barcelona, Gerona o Tarragona. No saben que se pierden poblaciones como Montfalcó Murallat, el pueblo medieval que se ubica en el interior de una impresionante fortaleza. Se encuentra en el municipio de Les Oluges, en la comarca leridana de la Segarra, y cuenta con menos de 20 habitantes.

Adriana Fernández

El pueblo en el interior de una muralla medieval

Aparece en lo alto de una colina en el valle del río Sió, con la riera de Vergós al otro lado. Aunque lo más impactante es, sin duda, la muralla de piedra que se erigió entre los siglos XI y XIII y se mantiene impasible a pesar del paso del tiempo. Está prácticamente intacta, rodeando por completo el núcleo urbano que alberga en su interior únicamente 15 casas adosadas construidas en el mismo material. Y tan solo cuenta con una puerta de entrada, Portal Vila Closa.

Portal Vila Closa, la única puerta de entrada a Montfalcó Murallat

Portal Vila Closa, la única puerta de entrada a Montfalcó Murallat

/ Istock / ioanna_alexa

Esta es la puerta que da la bienvenida al pueblo, con dos arcos adovelados que conducen hasta la plaza principal. Aquí se ubica la cisterna que todavía almacena el agua que usan los vecinos y muy cerca el antiguo horno comunal. De ahí también parten las dos calles que conforman Montfalcó: si se toma la de la derecha, se llega a la iglesia de Sant Pere de Montfalcó; mientras que la de la izquierda rodea la muralla y pasa junto a las casitas del pueblo.

Las casas de piedra de Montfalcó Murallat

Las casas de piedra de Montfalcó Murallat

/ Istock / Jose Luis Alvarez Esteban

La iglesia se fundó en el siglo XI, como casi todo el resto del pueblo. Se trata de una edificación románica que refleja la importancia religiosa de la zona durante la Edad Media. Para la construcción del ábside, se aprovechó la torre circular de defensa que se encontraba en ese mismo punto. Después, se le añadieron las capillas laterales, el coro y la torre del campanario. A pesar de estar en muy buenas condiciones, de aquella época solo se conservan el ábside y la puerta.

Desde los paisajes de ensueño hasta la exquisita gastronomía

Desde lo alto de la torre, se contemplan unas de las mejores vistas de todo el valle. El entorno natural que rodea Montfalcó es una auténtica joya para los amantes del senderismo. De ahí parten varias rutas que conectan el pueblo con otros lugares de interés de la comarca de la Segarra, como la que lleva hasta los Castells de Sió en Cervera, que se hace en bicicleta. Son paisajes cautivadores que dejan a cualquiera completamente enamorado de la comarca.

Vista de la iglesia de Montfalcó Murallat adosada a la muralla

Vista de la iglesia de Montfalcó Murallat adosada a la muralla

/ Istock / santirf

Otro de los grandes atractivos de esta zona es la gastronomía. Nadie debería irse de Montfalcó Murallat sin degustar las comidas más típicas, cuyos principales ingredientes son los productos que provienen del mar y la montaña. Desde los calçots o la zarzuela hasta las setas cocinadas de varias formas o el suquet de peix. En Segarra se prepara un delicioso cordero al horno, así como patatas viudas o habas a la segarrense. Exquisiteces que solo se ven aquí.

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