El pueblo de Cataluña con la única villa medieval fortificada que queda en la costa: es del siglo XII, se levantó para defenderse de los piratas y hoy es Monumento Histórico
Entre el Mediterráneo y la Selva, el pueblo conserva todo el encanto de las antiguas villas marineras medievales.

El único pueblo medieval fortificado que queda en el litoral catalán está a orillas de la Costa Brava, en un municipio tan bello que por supuesto es uno de los pueblos más bonitos de España.

Ponemos rumbo a Girona, porque ahí, en lugar remoto entre el Mediterráneo y la Selva, como se llama a la comarca montañosa en la que se encuentra, se encuentra Tossa de Mar, uno de los grandes iconos entre los destinos catalanes.
Un pueblo amurallado único en el Mediterráneo
Y si por algo se conoce a Tossa de Mar es por su recinto amurallado, único en todo el Mediterráneo catalán. Y es que, las murallas de la antigua villa medieval se adentran casi en el agua, rodeadas de playas y de pequeñas calas escondidas entre pinos y acantilados desde las que se tienen unas increíbles vistas de esta villa marinera.
A esa parte del municipio se la conoce como Vila Vella. Se levantó a comienzos del siglo XII con la intención de proteger a la población de los ataques de los piratas, algo bastante habitual en la época, y lo mejor es que ha llegado prácticamente intacta hasta nuestros días.

Conserva la casi totalidad de lo que era su área perimetral original, con muros almenados, cuatro torreones y tres torres cilíndricas que están rematadas por matacanes. De todas ellas, la más conocida es la que preside la bahía o Torre d’en Joanàs. Aunque no menos relevante es también la Torre de las Horas, llamada así porque era el único lugar donde había un reloj.
Monumento Histórico-Artístico
El interior de la villa está tan bien conservado que recibió la distinción de Monumento Histórico-Artístico en la primera mitad del siglo XX. Un entramado de callejuelas y estrechos callejones con pavimento de cantos rodados en el que llegó a haber incluso 80 viviendas, muchas de ellas construidas directamente sobre la muralla de la ciudad, como sucede en muchos pueblos amurallados.

Se sabe que en la parte más elevada de la ciudad, justo ahí donde hoy se encuentra el faro, llegó a haber un castillo, de planta rectangular y una torre de vigilancia; sin embargo, no ha llegado hasta la actualidad.
Del castillo a la iglesia gótica
Lo que sí ha resistido el paso de los años es la antigua iglesia de Sant Vicenç, levantada en el siglo XV con un marcado estilo gótico tardío. Está en una zona elevada del promontorio de la villa, y tiene una sola nave, cabecera poligonal de tres lienzos y una capilla lateral. Aunque solo el ábside y la sacristía conservan la cubierta en su totalidad, hecho que lejos de restarle encanto, incrementa su belleza.

Toda la villa de Tossa de Mar ha servido de inspiración a artistas de todos los tiempos, cautivando a genios de la cultura y celebrities en cada época. Y sigue haciéndolo con todo aquel que se decide a visitarla en una escapada.
Síguele la pista
Lo último