El pueblo catalán donde te puedes bañar con atunes rojos gigantes: tiene ejemplares de hasta 300 kilos, está en una Reserva de la Unesco, y abastece la alta cocina japonesa
El municipio, parte de la Reserva de la Biosfera Terres de l'Ebre, combina la singularidad del baño con atunes con un rico patrimonio cultural y natural.

Este pueblo de Tarragona ofrece una experiencia única en el mundo. / Istock
El catamarán zarpa del puerto hasta las instalaciones, ubicadas a 2,5 millas náuticas (unos 4,5 km) mar adentro. Durante la navegación se proyecta material audiovisual explicativo sobre la biología del atún rojo, la sostenibilidad de las cuotas de pesca y la tradición atunera local.

Islote roca en L'Ametlla de Mar, Costa Dorada / Istock
Una vez en las piscinas circulares, los visitantes se equipan con traje de neopreno, máscara y tubo para nadar libremente mientras los buzos alimentan a los ejemplares. Es una de las experiencias más impresionantes del mundo, y L’Ametlla de Mar es el único lugar de España, y uno de los pocos del mundo, que la oferta: bañarse junto a atunes rojos, el privilegio de nadar entre gigantes.

Adriana Fernández
El milagro de la Costa Daurada
A los pies de la Comarca del Baix Ebre, en Tarragona, las aguas de L’Ametlla de Mar esconden gigantes de hasta 2 metros de largo que oscilan entre los 150 y 300 kilos de peso. Definidos como “torpedos plateados” las bestias, en mar abierto, alcanzan los 70 km/h, una máquina perfecta que, sin embargo, resulta completamente inofensiva, ya que solo se alimenta de pescado azul pequeño.
Eso sí, paradójicamente, su mayor depredador espera en el agua, menor en tamaño, rebajado en peso y lento en comparación, y es que la flota de L'Ametlla abastece a los mejores restaurantes de alta cocina del mundo. Un solo ejemplar de este calibre puede alcanzar precios astronómicos en mercados de referencia como Tsukiji/Toyosu en Tokio.
Pero la riqueza de L’Ametlla va más allá de sus aguas. El municipio forma parte de la Reserva de la Biosfera de las Terres de l’Ebre (Unesco), mientras que el Espai Natural Protegit del Cap de Santes Creus, figura dentro de la red Plan de Espacios de Interés Natural (PEIN), que protege acantilados, lagunas litorales y formaciones de vegetación mediterránea preservadas de la masificación urbana.
Rodeado de pino blanco, matorral mediterráneo y praderas submarinas de Posidonia oceánica, el espacio es perfecto para el buceo en la meseta submarina y hogar de impresionantes rutas sobre el mar.

Paisaje de L'Ametlla del Mar y Costa Dorada, ruta costera de Tarragona, España con azul mar Mediterráneo. / Istock
Los indispensables: patrimonio y rutas
Entre las paradas obligatorias del pueblo costero destaca el Castillo de Sant Jordi d'Alfama, una fortaleza originaria del siglo XIII –posteriormente reconstruida en el siglo XVIII- ubicada junto a Cala Sant Jordi que fue sede central de la Orden de San Jorge de Alfama.

Castell de Sant Jordi d'Alfama / Wikicommons / Antoni Grifol
Asimismo, el municipio esconde restos de la arquitectura defensiva de la Guerra Civil española, como fragmentos de trincheras, búnkeres de artillería y nidos de ametralladora en la línea de costa, como en Punta de l’Àliga o Port de l’Estany.
Y, aunque parezca evidente, no te olvides del patrimonio inmaterial, la gastronomía y paisajes de L’Ametlla, destacando platos marineros autóctonos como l'arrossejat o la fideuà de la Cala, puesto que sus flotas suponen unas de las más importantes del Mediterráneo.

Port de l'Estany / Wikicommons / candi
Asimismo, con o sin equipo de buceo, disfrutar de sus costas es tarea obligatoria, por eso acércate a la Cala Calafató, la Cala Sant Jordi o la de L'Estany.
Camino de Ronda (GR-92), Tramo Norte
Siguiendo los acantilados en dirección norte, se trata de una impresionante ruta de interés paisajístico y patrimonial, por lo que apunta sus paradas clave: Cala Vidre, Cala Forn, Cala Sant Jordi (con el castillo) y Cala Calafató.
Camino de Ronda (GR-92), Tramo Sur
Se trata de una ruta lineal de unos 15-16 kilómetros, a lo largo de búnkeres de la Guerra Civil, paisajes vírgenes y las vistas de la fauna litoral. Sus puntos de referencia son el Port de l’Estany, Espai Natural Protegit del Cap de Santes Creus, Cala l’Amolla, Punta de l'Àliga y la laguna litoral de l'Estany Podrit.
Ruta de las Lagunas Litorales y el Puerto Natural de l'Estany
Con una fuerte historia pesquera, previa a la construcción del muelle moderno en 1920, hablamos de una ruta sencilla, de baja dificultad y accesible para excursiones familiares.
Eso sí, recuerda que en todas ellas deberás ir equipado para caminar por senderos, por lo que prepara la mochila con una cobertura para la cabeza, protección solar, gafas, botella de agua y calzado cómodo para la ruta. Además, aplicaciones como Google Maps o Wikiloc suelen guardar los recorridos, por lo que descárgatelo para asegurar conexión al mapa en cualquier parte de la ruta.
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