Ni Cáceres, ni Trujillo: el pueblo medieval más bonito de Extremadura esconde un castillo único en el mundo

Viaja seis siglos atrás recorriendo la muralla medieval y sus calles tradicionales.

Te sentirás como en un cuento en este castillo medieval
Te sentirás como en un cuento en este castillo medieval / Istock / Ivan B Photo

Una de las actividades turísticas favoritas de los viajeros es visitar las construcciones más emblemáticas de su destino. Iglesias, catedrales, ayuntamientos e incluso universidades. Pero si algo se sitúa entre las edificaciones más demandadas son los castillos. Habitados desde tiempos inmemorables por reyes y nobles, guardan en sus muros siglos de historia; y muchos de ellos aún se conservan en perfecto estado.

Al noroeste de la provincia de Badajoz y situado en la sierra de San Pedro, se alza un impresionante castillo medieval. El pueblo extremeño de Alburquerque está protegido por el Castillo de Luna, que vigila desde lo alto como lo hizo en sus inicios: cuando su ubicación era aprovechada como punto defensivo.

Echamos la vista atrás

La historia de esta imponente fortaleza medieval se remonta a la época de la reconquista cristiana. Fernando II fortificó la zona en el siglo XII y se la entregó a la Orden de Santiago, pero cayó en dominio musulmán hasta el año 1217. Su nombre actual y la mayoría de la estructura que disfrutamos hoy en día lo adquirió en siglo XV. El castillo fue encomendado a Don Álvaro de Luna, Maestre de la Orden de Santiago, quien ordenó la construcción de la Torre del Homenaje y su característico puente de acceso.

Castillo de Luna en lo alto, Alburquerque, Extremadura

Castillo de Luna en lo alto, Alburquerque, Extremadura

/ Istock / Ivanb-photo

Su sucesor y primer duque de Alburquerque, don Beltrán de la Cueva, continuó el desarrollo del castillo y de sus murallas exteriores. La edificación ha sido testigo de numerosos acontecimientos históricos y a lo largo de los siglos ha sido objeto de restauraciones y adaptaciones. Es uno de los bastiones medievales más importantes de Extremadura y de los mejores ejemplos de la arquitectura medieval de España. En 1924 fue declarado Monumento Nacional.

Adéntrate en su historia

A mediados de agosto tiene lugar entre los muros de esta fortaleza el Festival Medieval de Alburquerque, declarado Fiesta de Interés Turístico Regional. El impresionante Castillo de Luna y los intramuros de la localidad son los principales escenarios de este evento en el que, mediante actividades y representaciones, se busca recordar las costumbres y tradiciones que vieron crecer sus calles.

Calles de Alburquerque decoradas para el Festival Medieval

Calles de Alburquerque decoradas para el Festival Medieval

/ Istock / clavivs

El castillo se puede visitar de miércoles a domingo, y festivos. Los horarios van de 10:00 a 13:30 y de 17:00 a 19:30. Todas las visitas son guiadas y gratuitas, para quienes quieran ir en grupos grandes será necesario reservar con antelación a través de la oficina de turismo.

Recorre Alburquerque

En el interior de la muralla medieval se asienta Villa Adentro, un barrio de estilo gótico. Su casco histórico está declarado Bien de Interés Cultural. Fue habitado por la comunidad judía, antes de su expulsión a finales del siglo XV, y aún muestra elementos arquitectónicos de sus orígenes como arcos ovijales de granito. Por lo general, las viviendas son de altura baja y de proporciones reducidas. La calle principal se extiende de este a oeste, de la puerta de Valencia a la puerta de la Villa, y en ella desembocan casi todas las calles del recinto; pero no te quedes ahí, explora todos sus rincones.

En el patio de armas de la fortaleza se encuentra la iglesia de Santa María del Mercado, también de estilo gótico. Debe su nombre a su ubicación, pues se sitúa en la plaza en la que antiguamente se celebraba el mercado. En la plaza de España de la localidad está situada la imponente Catedral de San Juan Bautista, que mezcla los estilos gótico, barroco y renacentista. Junto a ella, el Museo Catedralicio exhibe tapices, pinturas y arte ceremonial.

Pero no solo vamos a hablar de edificios, porque a tan solo dos minutos en coche, en el Risco de San Blas, podrás ver unas pinturas rupestres muy bien conservadas. Datan del Neolítico y la Edad de Bronce e incluyen representaciones humanas. En 1924 este conjunto de pinturas fue declarado Monumento Histórico-Artístico.

Síguele la pista

  • Lo último