Ni Trillo, ni Orbaneja de Castillo: el pueblo con la cascada más bonita de España es este y es perfecto para una escapada de invierno
Rodeado de numerosas pozas y cascadas de una belleza inigualable, este pueblo de herencia musulmana todavía conserva todo su encanto.

Las cascadas y saltos de agua son uno de los fenómenos más espectaculares que podemos encontrar en la naturaleza. Aunque cuando pensamos en algún ejemplo de ellas nuestra mente suele irse hacia lugares como las Cataratas del Niágara, las Cataratas del Iguazú, o el Salto Ángel, aquí en España también tenemos algunos saltos de agua espectaculares, y que nada tienen que envidiar a estos otros.

La gran mayoría de las cascadas acostumbran a ubicarse en entornos naturales, alejadas de los núcleos de población, creando unos enclaves llenos de belleza y magia. Pero también las hay que se encuentran en el interior de algunos municipios, abriéndose paso por entre las calles y casas, aportando un punto de belleza todavía mayor.
La ruta de las 3 cascadas
En el corazón de la Comunitat Valenciana, el bonito pueblo de Anna se encuentra a poco menos de una hora de la ciudad de València. Con una población de 2.600 habitantes, este municipio es especialmente conocido por el Lago de Anna, una albufera rodeada de un hermoso paisaje natural con un pequeño islote en medio en el que anidan garzas y patos.
Relacionadas con el agua, igual de especiales son las pozas y cascadas que hay repartidas alrededor de la villa. A través de la Ruta de las 3 Cascadas podrás descubrir cascadas como la Cascada del Salto o la Cascada de los Vikingos, así como el Gorgo de la Escalera o el Gorgo Gaspar. En un recorrido de unos 3 kilómetros, de dificultad media-alta, y recomendada para mayores de 6 años, es verdaderamente una de las rutas de senderismo más bonitas de la provincia de València.

Otra cascada que podemos encontrar en Anna, y que ofrece un momento de tranquilidad en medio del pueblo mientras escuchamos el murmullo del agua, es la cascada de la Balsa, un pequeño salto de agua de apenas metro y medio que cae sobre un antiguo lavadero que hoy en día sirve como pieza ornamental.
Villa de origen árabe
Junto a la cascada de la Balsa se erige el que es el mayor monumento arquitectónico de Anna. Ubicado en el centro histórico del pueblo, el Castillo-Palacio de los Condes de Cervellón es una construcción de que data de la época de la ocupación árabe. Decorado con mosaicos cerámicos y artesonados de auténtica belleza, el palacio consta de un cuerpo principal y tres otros cuerpos, configurados alrededor de un patio en cuyo centro destaca una fuente. Actualmente, el palacio es un Centro de Difusión Patrimonial, y alberga los museos de etnología y del agua.

También interesante de visitar es la Ermita del Santísimo Cristo de la Providencia, cuya construcción data de finales del siglo XVIII, tras el terremoto que tuvo lugar en la zona en 1748. Levantada en honor a una talla de Cristo muy conocida en el pueblo desde finales del siglo XVII, tiene un diseño muy sencillo en estilo barroco.
Este fin de semana el pueblo celebra la festividad en honor a San Antonio Abad, patrón de la villa. Celebrada de manera anual la tercera semana de enero, son dos días de fiesta en que se levanta una hoguera de ramas de pino en la Plaza de la Iglesia. El sábado por la mañana tiene lugar la bendición de panes y el reparto de obsequios a los habitantes del pueblo. Por la noche, se enciende la hoguera para que aquellos que quieran puedan calentarse con el calor de las brasas. El domingo terminan los actos de Procesión al Santo, con la bendición de animales y “la tirá” de juguetes y enseres por las calles del pueblo.

Así que, ya sabes, si tienes la oportunidad, ¡no dudes en acercarte a Anna este fin de semana y disfruta de esta fiesta tan mágica! Aunque, visto lo visto, este es un pueblo de cuya belleza y encanto podemos disfrutar a lo largo de todo el año.
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