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Todos van a Santillana del Mar, pero pocos conocen el pueblo de Cantabria metido en un valle salvaje donde nace un río en una cascada de 70 metros

Colindante con las tierras de Castilla y León, este municipio destaca por los escarpados macizos y acantilados que se erigen en su entorno.

La desconocida cascada de 70 metros desde donde nace un río

La desconocida cascada de 70 metros desde donde nace un río / Istock / Tramont_ana

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Una de las regiones de la península ibérica más infravaloradas por gran parte de los turistas, tanto nacionales como internacionales, Cantabria tiene muchísimas cosas por ofrecer a aquellos que la visitan. Y es que no todo se limita al Capricho de Gaudí en Comillas, el Palacio de la Magdalena en Santander, o las Cuevas de Altamira en Santillana del Mar. En los territorios del interior de la región se esconden pueblos y villas envueltos en una atmósfera mágica, en cuyas calles todavía se pueden respirar los ecos del pasado, y los cuales están rodeados por valles y montañas de naturaleza casi salvaje.

El Capricho, en Comillas

El Capricho, en Comillas / Istock / chekyfoto

En la parte oriental de Cantabria, donde colinda con Castilla y León y el País Vasco, se ubica el municipio de Soba. A pesar de ser el tercer mayor municipio en extensión de la región, sigue siendo un gran desconocido por mucha gente. Esto se debe a que, dentro de sus límites, no hay ninguna localidad de gran fama, como muchos otros pueblos y ciudades cántabras; en Soba el terreno es mayoritariamente montañoso, con enormes diferencias de alturas, yendo desde los 180 metros sobre el nivel del mar hasta los 1.600.

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Adriana Fernández

Es en un rincón de este hermoso paisaje montañoso donde se esconde una de las maravillas naturales más impresionantes del territorio español: una espectacular cascada de 70 metros de altura es el nacimiento del río Asón, ofreciendo a todo aquel que se acerca una estampa digna de la postal más bonita.

Un nacimiento muy salvaje

Dentro del Parque Natural de los Collados del Asón, en el municipio de Soba, se erige el nacimiento del río Asón, que a lo largo de sus 50 kilómetros atraviesa tierras cántabras hasta desembocar en el cantábrico cerca de la localidad de Colindres. Catalogado como Zona Especial de Conservación debido a la riqueza del ecosistema que rodea su cauce principal, el estuario que forma en su tramo bajo forma también parte del parque natural de las Marismas de Santoña.

El nacimiento del río Asón, bajo la cascada

El nacimiento del río Asón, bajo la cascada / Istock / Bonilla1879

Pero es su tramo alto, más concretamente el punto donde nace el río, lo que hoy nos interesa. Muy cerca de la pequeña aldea de La Gándara, en el corazón del municipio de Soba, se erige el escarpado acantilado desde el que cae la cascada que da nacimiento al Asón. Rodeada de campos cubiertos de verde durante todo el año y altas montañas que parecen protegerla, de la aldea parte uno de los caminos que lleva hasta el nacimiento del río y su mirador; un camino que en su primer tramo comparte la ruta con el camino que lleva hasta el nacimiento del río Gándara.

Junto a este camino encontramos también la ruta que parte desde la aldea de Asón, la cual sigue el cauce del río del mismo nombre hasta alcanzar la cascada. De nivel un poco más elevado que la opción de La Gándara, la longitud total de ida y vuelta de la ruta es de algo más de 7 kilómetros, los cuales se pueden hacer en algo menos de 3 horas. A pesar de esto, todo tiene su recompensa, pues una vez alcanzado el mirador que hay junto a la llamada cabaña de la cascada lo que nos espera son unas panorámicas inigualables.

El agua cayendo por la cascada

El agua cayendo por la cascada / Istock / JavierGil1000

Descubriendo un municipio lleno de joyas naturales

Al tratarse de un municipio prácticamente desconocido por los visitantes que se acercan a tierras cántabras, el municipio de Soba cuenta con la gran ventaja de no estar sobresaturado de gente. Si bien todos sus barrios y aldeas son perfectos para visitar y descubrir la belleza de la tradición rural de la zona, lo que realmente atrae a aquellos que se acercan son los magníficos enclaves naturales que hay repartidos por el entorno.

El Valle del Asón está repleto de joyas naturales

El Valle del Asón está repleto de joyas naturales / Istock / Dudbrain

Además de poder recorrer la mayoría de estos rincones en coche, el territorio está atravesado por una infinidad de rutas de senderismo, las cuales permiten adentrarse y descubrir los secretos que se esconden entre la frondosidad de sus bosques y las rocas de sus acantilados. Visitar el municipio de Soba y su entorno natural es la oportunidad perfecta para dejar atrás el bullicio del día a día, especialmente si se viene de la ciudad, y poder volver a conectar con uno mismo y la tierra en la que vivimos.