El pueblo de Cáceres con una de las termas romanas mejor conservadas del mundo: rodeadas por paisajes de montaña únicos y en la Vía de la Plata

Los orígenes del municipio datan de la época romana, cuando se dio a conocer como refugio de tranquilidad y sanación gracias a sus excelentes aguas termales.

Las termas romanas mejor conservadas de España se encuentran en este pequeño pueblo de Cáceres
Las termas romanas mejor conservadas de España se encuentran en este pequeño pueblo de Cáceres / Istock / javarman3

Aunque ya en la Antigua Grecia empezaron a existir balnearios en los gimnasios, fueron los romanos siglos más tarde los que explotaron sus posibilidades al máximo. La mayoría de ellos eran públicos, aunque también existían de privados (pertenecientes a villas romanas), y no solo servían como mero baño y balneario, sino que eran lugares de reunión donde socializar.

En la localidad de Bath, cerca de Londres, se encuentran unas de las termas romanas más conocidas del mundo

En la localidad de Bath, cerca de Londres, se encuentran unas de las termas romanas más conocidas del mundo

/ Istock / eugenesergeev

Durante su presencia en la península, los romanos construyeron una extensa red de balnearios, aprovechando los numerosos manantiales de aguas termales que había. Se tiene constancia del primer complejo termal construido en la península; fue en el 138 a.C., en la antigua Valentia.

Adriana Fernández

Aún así, no son estas termas las que mejor se conservan de esa época (actualmente se exponen en el Museo de Almoina). Para ello debemos trasladarnos hasta la comarca natural del Valle del Ambroz, en el norte de la provincia de Cáceres.

Una mezcla de historia y modernidad

Construido por los romanos en el siglo II a.C., el balneario de Baños de Montemayor, municipio a medio camino entre las ciudades de Cáceres y Salamanca, supone el mayor punto de interés, tanto histórico como artístico, del pueblo.

Su planta es circular, con un diámetro de ocho metros, y está cubierto por una bóveda semiesférica con iluminación cenital. Se encuentra en el interior del edificio construido entre finales del siglo XIX y principios del XX, y en él se pueden visitar tanto los restos de las termas, como un pequeño museo donde se exponen elementos relacionados con la civilización romana encontrados en la zona.

Rodeado por un magnífico jardín, y con una fachada principal ecléctica, el nuevo edificio alberga también el balneario actual. Sus aguas (sulfuradas, sódicas y oligometálicas) brotan a una temperatura de 43ºC de dos manantiales muy próximos el uno del otro: Columna y Arqueta.

Cuenta con tres áreas de tratamientos distintas, dedicadas a la salud, el relax, y la belleza. Aparte, son cuatro los circuitos termales que ofrece el balneario (con precios que van de los 30€ a los 40€); así como diferentes tratamientos de salud (entre los 70€ y 550€) y de belleza (de los 10€ a los 70€).

Mientras vivieron, columnas construyeron

Quizás la prueba más evidente del origen romano de Baños de Montemayor es el trozo de la Vía de Plata, la calzada romana que recorría de norte a sur la parte occidental de Hispania, que atraviesa por el municipio. Recientemente restaurada, la vía es apta para realizar caminatas a través de ella.

Además, en Baños de Montemayor se encuentra uno de los únicos tres museos dedicados a la Vía de la Plata que hay en España. Ubicado en una vivienda tradicional, rehabilitada para este uso, el Centro de Interpretación de la Vía de la Plata abrió las puertas en 2001. En él podrás descubrir el origen e historia de esta antigua calzada, todo mediante paneles explicativos, fotografías, o pantallas interactivas.

A pesar de su reducido tamaño (la población no llega a los 750 habitantes), Baños de Montemayor cuenta con dos iglesias: la Iglesia de Santa María de la Asunción y la Iglesia de Santa Catalina.

La primera de ellas, declarada Monumento Histórico Artístico en 1982 y construida entre los siglos XVI y XVII, es la actual parroquia del pueblo. Destaca por su torre de sillería, con planta cuadrada que se transforma en romboidal a partir del segundo cuerpo, y la cual está adornada con escamas y motivos heráldicos. En su interior alberga un retablo de estilo barroco clasicista de 1612, así como un órgano con caja barroca del siglo XVIII.

La Iglesia de Santa María de la Asunción pertenecía a la antigua diócesis de Coria

La Iglesia de Santa María de la Asunción pertenecía a la antigua diócesis de Coria

/ José Luis Filpo Cabana

La de Santa Catalina, construida en el siglo XV, y cuya puerta sur es un sencillo arco moldurado de medio punto, actualmente es el Auditorio Municipal de Baños, y alberga una exposición de fotografía antigua permanente titulada “Miradas de Baños”. En el interior del edificio todavía puede observarse un retablo renacentista donde se representan periodos de la vida de Jesús y el martirio de Santa Catalina.

Una de las rutas más espectaculares que se pueden hacer por la zona, tanto andando como en bicicleta, es la que lleva hasta el mirador de la estación y La Garganta, a unos 2 kilómetros del pueblo. Una vez allí podrás maravillarte con las impresionantes panorámicas del pueblo y el pantano de Baños.

En Baños de Montemayor conviven edificios de distintos estilos arquitectónicos: la arquitectura popular, las casas solariegas y la arquitectura burguesa

En Baños de Montemayor conviven edificios de distintos estilos arquitectónicos: la arquitectura popular, las casas solariegas y la arquitectura burguesa

/ Istock / clavivs

Todos a la mesa

La gastronomía del pueblo tiene su base en los productos de la zona, como el cerdo y el cordero, o los productos d ella huerta. Se trata de una cocina sencilla y de calidad, fuertemente arraigada en la tradición; la Cazuela, los tomates al Perico, o la caldereta de cordero son algunos de los platos más típicos de la zona, así como las roscas fritas, los mantecados, o las perrunillas son los dulces más tradicionales.

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