El pueblo más bonito al que viajar en julio está en las Islas Baleares

Un tesoro en la sierra de la Tramontana.

Un pueblo entre montañas y piedras perfecto para visitar en julio.
Un pueblo entre montañas y piedras perfecto para visitar en julio. / Istock / Sean Pavone

Valldemossa es un pueblo mallorquín enclavado en las montañas de la sierra de tramuntana, a solo 17 kilómetros de Palma. Este rincón, con sus olivos milenarios, encinas y almendros, conserva una esencia que colma los sentidos de cualquiera que se acerque. El Mediterráneo a sus pies, el “mar nuestro” bañándola, y todos sus mitos, leyendas e historia, por detrás la sierra, perdido en una isla, no hay sitio mejor donde estar, y Valldemossa lo sabe.

Sus empinadas y adoquinadas calles adornadas con macetas nos transportan a un pasado lleno de historia y arte, atrayendo a numerosos artistas a lo largo de los años.

Calles, piedras, rincones en Valldemossa

Calles, piedras, rincones en Valldemossa

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Historia y cultura

Valldemossa, fundada como una antigua alquería por el noble árabe Mussa, tiene una larga historia. Destaca por ser el lugar donde Santa Catalina Thomas, la única santa de la isla, nació y vivió. Su casa natal, ahora una pequeña capilla, es uno de los lugares de peregrinación en el pueblo.

La Cartuja de Valldemossa es uno de los monumentos que uno no debe perderse cuando venga a estas latitudes. Este monasterio del siglo XV, construido sobre el antiguo palacio del rey Sancho I de Mallorca, es famoso por haber alojado al compositor Frédéric Chopin y a la escritora George Sand durante el invierno de 1838-1839. La celda número 4, conocida como la Celda de Chopin, alberga el Museo Chopin, donde se exhiben detalles de la estancia del compositor y la escritora, que produjo obras significativas como los "Preludios Op. 28" y el libro "Un invierno en Mallorca". Si has llegado hasta aquí, te recomiendo que busques la obra “Preludios Op. 28”, de Chopin, y termines el artículo y el día mecido por las teclas y melodías que emanan de los altavoces. Por la Cartuja también han pasado otros visitantes ilustres: como Jovellanos, Rubén Darío o Jorge Luis Borges.

Los vecinos, los habitantes eternos de Valldemossa

Los vecinos, los habitantes eternos de Valldemossa

/ Istock / pepmiba

Port de Valldemossa

Aunque Valldemossa es un pueblo de montaña, cuenta con un puerto y una playa a unos 6 kilómetros de distancia. El Port de Valldemossa es un encantador puerto pesquero con la pequeña Cala Sa Marina, perfecta para disfrutar de las cristalinas aguas del Mediterráneo y de una deliciosa parrillada de pescado en un restaurante con vistas al mar.

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