Lo ha dicho la Organización Mundial del Turismo: uno de los pueblos más bonitos del mundo está al lado de Madrid
Su arquitectura tradicional y su entorno natural destacan por encima de otros pueblos del mundo.

La belleza es subjetiva, el mismo lugar puede no gustar a todo el mundo, pero la Organización Mundial del Turismo (OMT) destaca todos los años varios pueblos repartidos por el planeta utilizando criterios como el entorno, los recursos naturales, el compromiso con el medio ambiente, la promoción y conservación de los recursos culturales, la sostenibilidad o el patrimonio histórico y cultural.

Cada año, la lista 'Best Tourism Villages' engorda con diferentes municipios que se consideran, literalmente, los mejores para el turismo. Los del año 2024 todavía no se conocen, pero sí los de 2023. Algunos destacables son Lerici en Italia, Ericeira en Portugal o Biei en Japón. Fueron un total de tres los pueblos españoles que se colaron: Cantavieja en Teruel, Oñati en Navarra y Sigüenza en Guadalajara.
El municipio alcarreño, de apenas 4.000 habitantes, celebró el año pasado el IX Centenario de la Reconquista de Sigüenza y hace años presentó la candidatura a la Unesco para convertirse en Patrimonio de la Humanidad. "Muchos han empezado a creer que el pasado de su ciudad puede ser el impulso de su futuro", se dice en el documento, siguiendo el lema del Año Europeo del Patrimonio (2018).
Qué ver en uno de los pueblos más bonitos del mundo
Está ubicado a 138 kilómetros de Madrid y es conocido por su impresionante patrimonio arquitectónico, entre el que destaca la Catedral por encima de cualquier otro edificio. El diseño es de Alonso de Covarrubias y es una de las obras arquitectónicas más relevantes del Renacimiento español. Al llegar lo primero que llama la atención es la puerta de entrada, que data del año 1537.

Cuenta con columnas adosadas que se erigen sobre gigantescos pedestales que se completan con hornacinas que sostienen esculturas de los apóstoles de Jesucristo. En su interior resalta la curiosa decoración del techo, con 304 cabezas grandes y con las expresiones muy marcadas y 3.000 más pequeñas que están talladas en la piedra. Allí mismo se encuentra la escultura más representativa.

Se trata de la escultura funeraria gótica de Martín Vázquez de Arce, El Doncel. Por otro lado está el Castillo, considerado uno de los mejor conservados de España. Sus orígenes datan del año 1123 y hoy es utilizado como Parador Nacional, aunque antaño fue habitado por cardenales, obispos e incluso reyes. También son motivo de visita las murallas medievales, la Plaza Mayor o la Alameda.

El patrimonio inmaterial de Sigüenza
Las Jornadas Medievales también atraen a cientos de visitantes anualmente. Se celebran en honor a la reina doña Blanca de Borbón, que habitó el castillo hace cientos de años. Otras festividades son los Arcos de San Juan, las corridas de toros en San Roque o el ritual del Descendimiento de la Cruz. A este gran patrimonio se añade el increíble entorno natural que rodea Sigüenza.

La joya natural es tal que enamoró incluso a Félix Rodríguez de la Fuente. El pueblo se ubica entre los ríos Dulce y Salado. Allí se puede disfrutar del Parque Natural del Río Dulce, el Lugar de Interés Comunitario del Río Salado y la Microrreserva de los Saladares del Río Salado. Tanto su entorno como el propio pueblo resultan unos de los mayores atractivos de la zona, y así lo confirma la OMT.
Síguele la pista
Lo último