El pueblo más bonito de Guadalajara no es Brihuerga, es este paraíso medieval atravesado por cascadas que inspiró a Cela

Nos adentramos en Trillo, el pueblo más bonito de Guadalajara y posiblemente de todo Castilla-La Mancha: tiene cinco cascadas y fue retratado por Camilo José Cela.

El pueblo más bonito de Guadalajara es Trillo: un paraíso medieval atravesado por cascadas
El pueblo más bonito de Guadalajara es Trillo: un paraíso medieval atravesado por cascadas / Istock / Maria Sonia Salvador Verdugo

No hace falta alejarse mucho para descubrir lugares que parecen salidos de la imaginación de un autor romántico. Si resides en Madrid, por ejemplo, solo necesitarás una hora larga de coche para llegar a la Alcarria, una región en la que la naturaleza se inclina sobre pueblecitos de herencia medieval y el agua es protagonista.

Es en estos parajes donde descubrimos el que posiblemente sea el pueblo más bonito de Guadalajara. Y no hablamos de los fragantes campos de lavanda de Brihuerga ni de los pueblos negros del norte. Hablamos de Trillo.

Adriana Fernández

La historia de Trillo

Los registros más antiguos de la población datan de la época romana, en la que había un asentamiento ubicado justo en la frontera entre Carpetania y Celtiberia. Pero fue en el siglo XI, tras la conquista de la mano de Alfonso VI, cuando comenzó su esplendor.

El casco histórico de Trillo se construyó en los siglos que siguieron: edificios medievales se suceden en un entorno que no ha dejado de lado a la naturaleza, sino que la ha integrado.

Las cascadas atravesando el centro de Trillo, en Guadalajara

Las cascadas atravesando el centro de Trillo, en Guadalajara

/ Istock / Javier Jimenez Lopez

Belleza natural

Uno de los principales atractivos del pueblo es la naturaleza que lo envuelve. Trillo se encuentra abrazado por los ríos Tajo y Cifuentes. Construido en alturas, el pueblo es cauce para que ambos ríos desciendan en saltos de agua que se convierten en pequeñas cascadas. La más famosa de todas corta por medio del centro histórico del pueblo, dejando una estampa única que inspiró la obra de 1948 de Camilo José Cela 'Viaje a la Alcarria'.

Otro motivo por el que muchos se desplazan a Trillo es su ubicación. Trillo es puerta de entrada al Parque Natural del Alto Tajo, en pleno corazón de la Alcarria, por lo que desde el pueblo parten numerosas rutas de senderismo para todos los niveles.

El río Tajo a su paso por el pueblo de Trillo

El río Tajo a su paso por el pueblo de Trillo

/ Istock / Javier Jimenez Lopez

Qué ver en Trillo

Al callejear por su casco histórico acunados por el rumor del agua, hay algunos edificios que bien merecen una parada explícita. La Casa de los Molinos, hoy empleada como Centro de Interpretación de la Energía Prometeion, es la construcción más antigua del pueblo, con una primera piedra asentada entre el siglo XII y XIII. No muy lejos se encuentra el Real Balneario de Carlos III, donde es posible hospedarse e incluso bañarse en las aguas termales fundadas (y disfrutadas) por el monarca.

En cuanto a edificios religiosos, destaca la Iglesia de la Asunción de Nuestra Señora, una obra renacentista que se alza sobre los tejados del pueblo; y las ruinas del Monasterio de Santa María de Oliva.

Pero, sin lugar a dudas, el punto más famoso de Trillo es su puente. Construido en el siglo XVI, este paso sobre el río Tajo ha visto madurar la historia de Trillo y ha sobrevivido a la Guerra de la Independencia y a la Guerra Civil.

Todos ellos crean un conjunto que invita al viajero a descubrir Trillo con los cinco sentidos: la belleza de la naturaleza irrumpiendo en el casco histórico, el susurro del agua, el aroma de la vegetación de la Alcarria... una experiencia inagotable que nos invita a frenar y a entrar en un tipo de vida diferente.

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