Descubre el pueblo más mágico de Granada y su misteriosa cascada roja de aguas curativas
En mitad de un gran parque natural se encuentra este Pueblo Mágico que poca gente conoce, pero que alberga una cascada única.

En pleno Parque Natural de Sierra Nevada se abre paso un precioso pueblo granaíno, de esos que quedan en la memoria y el carrete fotográfico de quienes lo visitan. Es un pueblo alpujarreño, que cuenta con una arquitectura tradicional que muestra que todas sus viviendas están perfectamente adaptadas al terreno pedregoso e inestable de la zona, además de recordar un pasado morisco que continúa vigente gracias al buen mantenimiento. Por si fuera poco, además está rodeado de un entorno natural insuperable y repleto de magia.

Su nombre es Pórtugos, y procede del latín 'Portus', que significa 'puerto' o 'lugar de paso'. Esto mismo fue para los musulmanes durante la Edad Media, cuando el pueblo desarrolló la estructura de regadío con la que cuenta actualmente, el sistema de acequias de careo. En esa misma época se conformaron sus barrios; aunque todo esto cayó en el olvido cuando, tras la rebelión morisca en el siglo XVI y su consiguiente expulsión, quedó totalmente vacío.
Gracias a su ubicación estratégica en la Alpujarra granadina, Pórtugos ha sido históricamente un punto de encuentro entre culturas. La herencia morisca no solo se refleja en sus estructuras hidráulicas, sino también en las tradiciones locales, algunas de las cuales han llegado hasta nuestros días en forma de celebraciones populares, gastronomía y técnicas agrícolas. Aún se pueden encontrar cultivos en terrazas y huertos familiares que siguen el modelo tradicional.
Pero no fue hasta pasados un par de siglos fue cuando Pórtugos comenzó a encontrar una gran relevancia. Si pensamos que la búsqueda de la tranquilidad en mitad de la naturaleza es un atractivo de una actualidad sumida en las nuevas y avanzadas tecnologías, nos equivocamos por completo. Hacia el siglo XVIII ya había viajeros extranjeros y nacionales que emigraban a lugares en mitad del campo, conducidos por el espíritu del racionalismo y la ilustración. Desde entonces se conocen las propiedades curativas de las aguas de la Fuente Agria.
Una cascada roja de cuento
Este manantial de aguas ferruginosas es quizá el bien más preciado de la localidad. Desde tiempos inmemoriales se ha recomendado a enfermos de riñón, estómago e hígado, visitar este mágico lugar, cuyas aguas proceden del Chorreón de Pórtugos, una cascada que roza los cinco metros de alto. Lo más curioso es que su color tiende a ser rojizo, pues la cantidad de hierro es tal, que todo el suelo adquiere ese color y da la sensación de teñir de sangre sus llamativas y preciosas aguas.

Tal ha sido la fama de estos lares, que se llegaron a construir unos baños para aprovechar sus características. Todo aquel que alcanza a vislumbrar este maravilloso paisaje queda totalmente petrificado. Para alcanzar este lugar único en la geografía de España hay que seguir un sencillo sendero de apenas cinco minutos de duración. Hay algunos curiosos que se atreven a probar estas aguas -una práctica poco recomendable- y aseguran que sabe un tanto picante, agria e incluso que es como si se estuviera chupando un objeto de metal.

Más allá de la cascada...
Sin embargo, el Chorreón de Pórtugos y la Fuente Agria no son los únicos puntos que deben conocerse del pueblo. Ningún visitante debería irse sin contemplar la ermita de la Virgen de las Angustias, ni la iglesia de la Encarnación, cuyo edificio se erigió en la década de 1950 sobre los cimientos de otro templo del siglo XVI. El casco antiguo conserva aún elementos de antaño como las Eras, fuentes históricas, el lavadero de Churriana o viviendas que representan la arquitectura alpujarreña a la perfección, hechas con pizarra, tinaos y launa.
Aquellos viajeros que puedan y quieran disfrutar de la experiencia de Pórtugos con tiempo, podrán acercarse al Valle del Poqueira, donde se ubican algunos de los pueblos más bonitos de la comarca: Pampaneira, Bubión y Capileira. Aunque es más que suficiente si tan solo se disfruta de Pórtugos, de sus plazas, callejuelas, miradores, fuentes, casas tradicionales y, sobre todo, de su rica historia y tradición. Afirmamos y reafirmamos que este pueblo mágico y su entorno aún más mágico no dejarán indiferente a nadie.
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