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El pueblo más bonito de Cuenca no es Belmonte: es uno abrazado por un meandro con cinco puertas medievales y un parador dentro de un castillo

Olvidamos por un momento la belleza indudable de Belmonte para adentrarnos en otra maravilla conquense que merece más de una visita.

Es uno de los pueblos más bellos de Cuenca y de toda Castilla-La Mancha

Es uno de los pueblos más bellos de Cuenca y de toda Castilla-La Mancha / Istock / AndresGarciaM

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Si Don Quijote de La Mancha hubiera pasado por Alarcón, habría quedado absolutamente maravillado ante la grandeza de su castillo, creyendo quizá que estaba habitado por dragones y una doncella a la que debía rescatar. Tal vez no lo menciona porque es un pueblo que se encuentra en el limbo entre La Mancha Conquense y la Manchuela y su viaje iba por otros lares manchegos, o porque Cuenca siempre ha estado, en cierta parte, olvidada.

Sea como fuere, Alarcón se posiciona como uno de los pueblos más bonitos de la provincia, a pesar de contar en su registro con menos de 180 habitantes. Es precisamente un ejemplo de que el tamaño, en estos casos, no importa lo más mínimo. Esta histórica villa se alza sobre un peñasco enmarcado por las gargantas del río Júcar y cuenta con una única carretera de entrada, desde la que ya se contemplan unas vistas espectaculares que quedan grabadas en la retina.

El pueblo de Cuenca que parece sacado de una película Disney

Redacción Viajar

Uno de los castillos mejor conservados de España

La silueta del castillo se recorta desde mucho antes de alcanzar el propio pueblo, que transporta al viajero hasta la Edad Media a través de sus palacios, iglesias y casonas en un entorno natural único que lo aísla lo suficiente como para sentirse en otra época. Para acceder al casco histórico, atravesamos la Puerta del Campo -la primera de las cinco que se conservan con sus torres defensivas-, pasamos junto a la Torre de Armas y cruzamos las puertas del Calabozo y el Bodegón.

Una de las puertas históricas de la muralla en Alarcón

Una de las puertas históricas de la muralla en Alarcón / Istock / Wirestock

Así, llegamos a los pies de la fortaleza que se levantó sobre otra árabe del siglo VIII, que se considera de los castillos mejor conservados de España, destacando la Torre del Homenaje de la época renacentista y que en su interior alberga el Parador de Turismo desde 1964. Antes de eso, sirvió como refugio para Don Juan Manuel y ahí fue donde escribió El Conde Lucanor. Pero en el siglo XIX quedó completamente abandonado hasta bien entrado el XX.

El Castillo de Alarcón en lo alto de una peña

El Castillo de Alarcón en lo alto de una peña / Istock / AndresGarciaM

La importancia religiosa

Alarcón recuerda a su vecino más ilustre mediante la plaza del Infante Don Juan Manuel, donde se encuentran el Palacio del Concejo y la iglesia de San Juan Bautista, que está desacralizada y alberga los Murales de Alarcón de Jesús Mateo. Es el punto de partida perfecto para ir conociendo otros rincones como el Palacio de los Castañeda o las iglesias de la Trinidad, Santo Domingo de Silos y Santa María, concebida como el "templo ideal" según los cánones renacentistas.

La iglesia de la Santísima Trinidad en Alarcón

La iglesia de la Santísima Trinidad en Alarcón / Istock / Antonio Lopez Velasco

Es un pueblo salpicado de símbolos cristianos, algo que se hace notar por la cantidad de iglesias que tiene. La de Santa María es del siglo XVI, de estilo gótico y la única que sigue cumpliendo con su función religiosa a día de hoy. Aunque la más antigua es la de Santo Domingo de Silos, del siglo XIII y restaurada durante el Renacimiento y el Barroco. La de San Juan Bautista destaca casi más por su mirador homónimo y la de la Trinidad por su estilo plateresco del siglo XVI.

El paisaje a través de los miradores

Pero si hay una cosa que ofrece Alarcón a lo largo y ancho de su territorio son panorámicas impresionantes. Desde el Mirador de San Juan se disfruta de un paisaje con la Torre de Cañavate al fondo, lugar desde el que se controlaba esa parte del Júcar. Antes de entrar al pueblo aparece el Mirador de Alarcón, que nos regala una de las fotografías más emblemáticas y bellas de Cuenca. El Mirador de la Peña da directo al río y a las torres y atalayas de la villa.

El pantano de Alarcón donde está permitido el baño

El pantano de Alarcón donde está permitido el baño / Istock / AndresGarciaM

Mientras que el Mirador de Leonor de Planagenet ofrece una imagen muy especial del propio castillo. A unos seis kilómetros del pueblo, tenemos también el Mirador Embalse de Alarcón N-3, un punto en el que es posible disfrutar de playas de interior para el baño o deportes acuáticos. Así como realizar rutas de senderismo o bici, hacer pesca deportiva u observar las aves acuáticas y rapaces de la zona. Alarcón es todo un ejemplo de que no hace falta ir a la gran ciudadpara disfrutar de mil planes y paisajes distintos.