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El pueblo más bonito de Castellón no es Peñíscola: es uno de piedra rojiza tomado por el arte contemporáneo y museos en el casco viejo

Todo el pueblo está construido con la misma piedra rojiza y tras más de 80.000 años habitado, guarda pinturas rupestres declaradas Patrimonio de la Humanidad. A día de hoy es uno de los pueblos más bonitos de España.

El pueblo más bonito de Castellón es uno de piedra rojiza con un museo contemporáneo que merece la pena conocer

El pueblo más bonito de Castellón es uno de piedra rojiza con un museo contemporáneo que merece la pena conocer / Istock / MICHAEL WORKMAN

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Peñíscola suele quedarse con toda la fama de Castellón, gracias a su castillo sobre el mar y su legado como escenario de series de televisión. Pero tierra adentro existe un pueblo que muchos consideran la auténtica joya oculta de la provincia con un característico tono rojizo que tiñe sus calles. No es extraño que forme parte de la asociación de Los Pueblos Más Bonitos de España (desde 2015, pero hay otro sobrenombre que explica todavía mejor su personalidad: el "pueblo de los artistas".

Esta arenisca de tonos rojizos da una apariencia cálida a las fachadas y hace que Vilafamés cambie de aspecto según la luz del día. La historia de la comarca se remonta muchísimo más atrás de lo que su tamaño actual sugiere. Los primeros asentamientos datan de hace más de 80.000 años, como atestiguan yacimientos como la Cova de Dalt del Tossal de la Font o el Abric del Castell, donde se conservan pinturas rupestres esquemáticas.

Tiene un castillo de origen islámico, unas torres de acceso y esconde un conjunto de pinturas rupestres Patrimonio de la Humanidad: es el pueblo amurallado más bonito de España, y está en Castellón

Adriana Fernández

El conjunto histórico de Vilafamés fue declarado Bien de Interés Cultural en 2005, un reconocimiento que protege legalmente todo su casco antiguo. Entre los rincones más conocidos está la Roca Grossa, una enorme formación de más de 2.000 toneladas que aparece inclinada junto a la calle de la Font. Se ha convertido en uno de los símbolos de la localidad y, según la tradición, quien la toca mientras pide tres deseos puede ver cumplido al menos uno.

El precioso pueblo de Vilafamés en Castellón, característico por su piedra rojiza

El precioso pueblo de Vilafamés en Castellón, característico por su piedra rojiza / Istock / fcafotodigital

Castillo, monumentos y mucho más

El perfil de la localidad está dominado, inevitablemente, por su castillo. Los vestigios visibles hoy datan del siglo XIV, con murallas prácticamente completas, un patio de armas y una torre circular que corona todo el conjunto. Junto a él se encuentra uno de los enclaves arqueológicos más singulares del pueblo: el llamado "abrigo del castillo", cuyas pinturas fueron descubiertas en 1963 y presentan antropomorfos, espirales y figuras solares. Este yacimiento forma parte del conjunto de arte rupestre del arco mediterráneo declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1998.

Gastronomía

El pueblo conserva recetas tradicionales como la olla, el tombet o el arroz al horno cocinado en calabaza, además de dulces propios como los pastissos de boniato o el característico coc de farina, platos que se pueden degustar en los pocos restaurantes del casco antiguo, muchos de ellos con terraza asomada directamente al valle. También hay bodegas vinculadas a los Vins de les Terres de Castelló, donde se pueden descubrir viñedos y catas y un territorio marcado por la piedra de rodeno.

El castillo de Vilafamés en Castellón

El castillo de Vilafamés en Castellón / Wikimedia Commons | Picasa

Muy cerca se encuentra la Iglesia Parroquial de la Asunción, de estilo renacentista, cuyo interior guarda un retablo de principios del siglo XVII, además de frescos, piezas de orfebrería y zócalos de cerámica valenciana del siglo XVIII. Pero en Vilafamés el viaje por la historia no termina en la Edad Media. Basta entrar en el Palau del Batlle, un edificio gótico civil del siglo XV, para encontrarse con una colección de arte contemporáneo de primer nivel.

Arte contemporáneo: un museo auténtico

Allí tiene su sede el Museo de Arte Contemporáneo Vicente Aguilera Cerni (MACVAC), una institución pionera en España que reúne más de 500 obras y que cuenta entre sus artistas con nombres como Miró y Tàpies. Todo empezó con una primera exposición que fue creciendo año tras año, atrayendo a artistas como Joaquín Michavila y Miranda d'Amico, que no solo revitalizaron la escena artística local, sino que ayudaron a restaurar las antiguas casas del casco histórico.

Hoy, más de cinco décadas después, el museo (rebautizado MACVAC en honor al crítico de arte Vicente Aguilera Cerni, su fundador) reúne una colección de varios cientos de obras. Lo que sorprende del MACVAC es su capacidad de dialogar con el propio entorno: sus obras conviven con paredes de piedra y vigas de madera originales, generando un contraste único entre lo antiguo y lo moderno; un lugar con la capacidad de atraer a pintores, escultores y escritores de todo el mundo.