Ni Comillas, ni Santillana: el pueblo más bonito de Cantabria es una joya a la que no se puede acceder en coche
Un pequeño y hermoso pueblo enclavado entre las montañas de los Picos de Europa.

Repartidos por el territorio español hay varios pueblos aislados a los que acceder no es pan comido, que digamos. Pero eso también tiene su parte positiva, pues, gracias a la poca afluencia de gente que tienen, la vida en ellos es mucho más tranquila.

Uno de estos pueblos aislados, en el que la civilización entra en perfecta confluencia con la naturaleza que lo rodea, lo encontramos en la zona más occidental de Cantabria, a escasos 700 metros de la frontera con Asturias.
Como Heidi con sus cabras
A pesar de estar a poco más de dos kilómetros del núcleo de población más cercano, el pequeño municipio cántabro de Tresviso está prácticamente aislado del mundo; solamente se puede acceder a él a través de una carretera de montaña que ofrece unas espectaculares panorámicas de los Picos de Europa.
Enclavado entre dichas montañas a una altura de 900 metros sobre el nivel del mar, Tresviso tiene una población de unos 50 habitantes, los cuales viven en bonitas casas de piedra y tejado de pizarra, excelente ejemplo de la arquitectura de montaña del territorio.
Rodeado por una atmósfera de lo más tranquila, con las impresionantes montañas de los Picos de Europa como telón de fondo, el pueblo es conocido fundamentalmente por su sensacional queso, el queso Picón Bejez-Tresviso, que cuenta con Denominación de Origen Protegida desde 1994. Eje principal de la gastronomía del pueblo (donde también destacan los boronos, una especie de morcilla), este intenso queso azul se elabora en cuevas naturales a partir de la leche de vacas criadas mediante el pastoreo tradicional.
Además del maravilloso queso, el cual se puede degustar en la quesería Javier Campo, otro elemento destacado de Treviso es la bonita iglesia parroquial de San Andrés que corona el pueblo. Construida en 1904 sobre los restos de la antigua ermita de San Pedro del siglo XVIII, es de planta de cruz latina con un ábside semicircular.
De camino al pueblo
Tal y como ya hemos mencionado antes, para acceder al pueblo en coche tan sólo existe una carretera -la CA-1-, la cual parte desde el pueblo de Sotres, en Asturias. De prácticamente un solo carril y un trazado sinuoso, esta carretera ofrece, a lo largo de todo su recorrido, unas vistas de lo más impresionantes a los valles y montañas de los Picos de Europa.
Existe también otra manera para llegar al pueblo, aunque está reservada a los senderistas más experimentados. Partiendo desde la central hidroeléctrica de Urdón, el sendero Urdón - Tresviso, PR-PNPE 30 asciende por un camino tallado en la montaña, el cual fue abierto durante la segunda mitad del siglo XIX para bajar mineral de las minas de Ándara. El recorrido total de ida y vuelta cubre unos 12 kilómetros, y salva alrededor de los 800 metros de desnivel.
Hay que tener en cuenta que en invierno, debido a las nevadas más frecuentes que no, tanto la carretera como el sendero quedan bastante imposibilitados, por lo que se acostumbra a recomendar esperar a la época del deshielo para poder transitar los caminos con más seguridad.
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