Así es el pueblo más bonito de Andalucía: esconde la necrópolis romana mejor conservada de España
Alcanzando su época de mayor esplendor durante el domino romano, esta ciudad española conserva uno de los patrimonio más importantes de nuestro país entre sus muros.

En nuestra búsqueda incasable para encontrar las bellezas escondidas entre las ciudades y pueblos españoles, nos hemos dado de bruces con una maravilla que, aparte de ser Patrimonio Histórico en la actualidad, fue un lugar de referencia para los romanos de la Península Ibérica en la antigüedad.
No hay tantas diferencias entre el presente y el pasado, como uno espera al comparar. Hay algo que se ha mantenido igual en importancia, puede que haya variado su valor, pero sigue siendo uno de los motivos que mueven la vida de las personas: el dinero. Esta ciudad se distinguía del resto de urbes de España porque tras su romanización tenía el privilegio de acuñar su propia moneda. Los romanos hicieron aquí mucho más que dinero. Conozcamos toda la herencia que nos dejaron en la bella ciudad conocida como "Lucero de Europa". Bienvenidos a Carmona.

El dinero, tan importante hoy como en el primer milenio
Solo tenemos que desplazarnos 34 km desde el centro de Sevilla para viajar a la época romana. Si, así como lo lees, en la comarca de Los Alcores —geográficamente hablando— nos encontramos con una ciudad de casi 30.000 habitantes en la que el pasado está todavía muy vivo. Su posición en lo más alto de la meseta de Los Alcores le ha otorgado desde tiempos remotos el título de ciudad defensiva, por lo que siempre ha estado fortificada.

Esto no pasó desapercibido para el emperador Julio César, que denominó a este enclave como: Carmo, y aseguró que era sin duda la ciudad más fuerte de toda la provincia Bética. Aunque el César era muy importante — fue quien concedió a la ciudad el derecho de acuñar moneda— su nombre cambió y hoy la conocemos todos mejor como Carmona.

La necrópolis romana mejor conservada de España: ¡gracias, romanos!
Carmona es una de las ciudades más antiguas de Europa, y gracias a esto podemos decir que es un destino turístico ideal para conocer la historia de nuestro país. Hace 5.000 años ya se asentaron las primeras civilizaciones neolíticas en el río Corbones, luego llegaron los Tartessos, más tarde los fenicios y los cartagineses. Seguimos con los romanos, porque como ya os he dicho, tenían a Carmona como su ojito derecho. Cuando los romanos invadieron la Península Ibérica tras la perdida de Sicilia, Cerdeña y Córcega en la primera guerra púnica, se expandieron y dividieron el territorio en dos provincias: la Hispania Ulterior y la Hispania Citerior. Fue en esta época en la que Carmona participó junto a Julio César en la sublevación de la Hispania Ulterior, por lo que pasó a ser una de las urbes más queridas por el emperador, el cual le otorgó el título de ciudad, mandó construir una muralla y le dio el privilegio de crear una moneda propia que llevaría el mismo nombre de la ciudad.

Entre todos estos privilegios, a Julio César se le "va la mano" con Carmona — cosa que agradecemos enormemente a día de hoy— y se construye bajo sus directrices un foro, un teatro, un anfiteatro y unas termas. Aunque poco se ha conservado de todo ese esplendor de antaño, aún es visitable el anfiteatro y una necrópolis romana del siglo I, considerada una de las joyas más valiosas de la ciudad. Este tipo de cementerio romano data del siglo I y aunque parezca mentira esta estructura era más bien utilizada como cámara de incineración de cadáveres: se excavan en roca los quemaderos y luego se repartían las cenizas en una fosa. También dispone de un mausoleo colectivo, al que se puede acceder gracias a un pozo escalonado conservado en perfecto estado. Esta conservación hace que esta Necrópolis sea uno de los yacimientos más importantes de nuestro país.

Que más puedes ver en tu viaje a Roma... Digo a Carmona
Lo primero que puedes hacer después de visitar la Necrópolis es ver el Anfiteatro. Aunque si te esperas un gran edificio y leones siento decirte que vas a decepcionarte bastante. El anfiteatro no se ha conservado tan bien como la Necrópolis. Pero, ¿sabes que no necesita conservación? La imaginación, porque aunque solo queden algunas piedras de lo que antes fue un enorme edificio, puedes imaginarte los graderíos llenos de gente vociferando el combate que ocurría en mitad de la pista.

Los romanos también nos dejaron aquí un puente romano que llevaba desde Cádiz hasta los Pirineos y rodeaba todo el mediterráneo, o el antiguo foro romano: ahora es la Plaza de San Fernando, y sigue guardando todo el encanto que tenía en tiempos pasados. Y es que los romanos también otorgaron a Carmona el monumento más emblemático de la ciudad, La Puerta de Sevilla, una de las mejores representaciones de puerta romana de nuestro país que a día de hoy sigue manteniéndose en perfecto estado, eso sí, con bastantes variaciones debido a las civilizaciones posteriores que poblaron la ciudad.

Sintiéndolo mucho por los romanos, hemos de cambiar de época. En el año 712 Carmona es conquistada por Muza ben Nusayr que añadió a la ciudad multitud de alcázares, mezquitas, fortificaciones y palacios. No fue hasta el año 1245 que llegó la ciudad a manos de castellanos, más concretamente a manos de Fernando III el Santo, el cual abrió la puerta a una expansión bastante notable. De Fernando es de donde nace el lema de Carmona, ya que fue el quién pronunció la siguiente frase: “como el Lucero luce en la Aurora, así en Vandalía (actual Andalucía), Carmona”.

Otras de las paradas más imprescindibles que puedes hacer en esta ciudad son: sus iglesias, entre las ocho que hay te recomiendo sin duda la de San Pedro, que ha sido nombrada como bien de interés cultural y se encuentra junto a la Puerta de Sevilla.

Última parada imprescindible para disfrutar de Carmona, su gastronomía
Hay un lugar Carmona que tiene un cierto encanto, un lugar en el que hay que parar para saborear la gastronomía mediterránea de forma única. Del lugar del que hablo es La Yedra, un restaurante que fue incluido en la guía Michelin, situado en el centro de la ciudad. Aquí podrás degustar de la cocina tradicional andaluza como en ningún otro restaurante de los alrededores.
Es increíble la capacidad que tiene España de asombrarme con sus ciudades e historias. Seguiremos descubriendo todos estos secretos paso a paso, pero de momento disfrutemos de esta joya tan increíble que hemos encontrado en Carmona.
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