Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Ni Ronda, ni Frigiliana: el pueblo más bonito de Andalucía está entre el mar y la montaña, tiene un castillo árabe del siglo XIII y fue hogar de Julio César

Repleto de casas de fachada blanca, su núcleo urbano actual data de la época árabe.

El pueblo blanco andaluz que fue fundado por Julio César.

El pueblo blanco andaluz que fue fundado por Julio César. / Istock

Uno de los períodos de la historia más importantes para la península ibérica son, sin duda alguna, los aproximadamente siete siglos que Roma, tanto en su período de República como posteriormente en forma de Imperio, estuvo presente en el territorio, desarrollando infraestructuras y aportando conocimiento a toda la población.

La Hispania romana fue una de las provincias más importantes del Imperio

La Hispania romana fue una de las provincias más importantes del Imperio / Istock / herraez

Esta importancia se vio correspondida en el papel que la provincia de Hispania tuvo dentro de los límites del Imperio; fue en la península donde se lograron muchos de los mayores avances tanto tecnológicos como económicos de la época, además de que muchos de los recursos primarios que abastecían al Imperio provenían de allí, por lo que siempre estuvo en muy alta consideración por parte de Emperadores y generales.

Parece el norte de España, pero es Andalucía: el pueblo blanco repleto de belleza que es perfecto para una escapada de fin de semana

Adriana Fernández

La palabra del César

Por allá el año 61 a.C., Julio César pasó una larga temporada en la zona que hoy identificamos como la provincia de Málaga. En concreto, se alojó junto a los conocidos Baños de la Hedionda, cuyas aguas termales, con un alto contenido de azufre, le ayudaron a aliviar la enfermedad hepática que padecía. En agradecimiento a las propiedades curativas de estas aguas tan mágicas, Julio César mandó construir el pueblo de Casares, un pequeño municipio bautizado en su honor y que rápidamente alcanzó una gran fama por todos los rincones de Roma.

El interior de los Baños de la Hedionda

El interior de los Baños de la Hedionda / Istock / FashionAnatomy

Un núcleo árabe

A pesar de que fuera en el siglo I a.C. cuando el pueblo se construyó por primera vez, y de que haya constancias arqueológicas de presencia humana en la zona que data de muchos siglos antes, el núcleo urbano que todavía podemos observar hoy mientras caminamos por las estrechas y empinadas calles de Casares datan de la época árabe. Prueba de ello son las ruinas del impresionante castillo, una antigua fortaleza datada del siglo XIII y enclavada sobre un macizo de roca en lo alto del pueblo.

Junto a los restos del castillo, uno de los mayores atractivos del pueblo es la Iglesia de la Encarnación, una iglesia de origen franciscano-capuchino en la que destaca la bonita torre del campanario, de influencia mudéjar y datada del siglo XVI, así como el pequeño patio trasero del antiguo convento, que alberga un jardín rodeado de pequeñas fuentes.

Las calles de Casares están llenas de rincones bonitos

Las calles de Casares están llenas de rincones bonitos / Istock / Emily_M_Wilson

Pero si por algo es famoso Casares es por ser el pueblo natal de Blas Infante, el ensayista y político conocido por su condición de ideólogo del andalucismo. Para recordar a esta figura tan importante de la historia de Andalucía, en Casares se puede visitar su casa natal, reconvertida en un museo con tres salas que recorren la vida de esta figura tan importante para la región.

Un entorno lleno de belleza e historia

Para conocer un poco más acerca de la historia romana del pueblo, son muy interesantes las visitas tanto al yacimiento arqueológico de Lacipo, una atalaya que en su día dominaba el valle, como los Baños Termales de la Hedionda, en los que uno se puede bañar en las mismas aguas que Julio César todos esos siglos atrás. Cerca de los baños, el puente romano de Casares, en un muy buen estado de conservación, es también perfecto para viajar hasta la época de Roma.

Vista de la Torre de la Sal

Vista de la Torre de la Sal / Istock / Antonio Ciero Reina

Aunque el núcleo urbano de Casares se extiende a unos diez kilómetros de la línea de costa, son varias las playas que forman parte del municipio. Una de las más destacadas, y una auténtica joya dentro de la Costa del Sol, es la Playa Ancha, perfecta para un día de tranquilidad junto a las olas. Con un aspecto más salvaje, la playa de la Sal es ideal para aislarse del mundo; además, es aquí donde se erige la Torre de la Sal, otro vestigio de la época árabe datada de antes del siglo XVI y que formaba parte del sistema oficial de torres de la marina.