El pueblo de Barcelona donde el agua termal brota a 74ºC: un balneario indicado para el reúma y el estrés junto a unas termas romanas del siglo I
A solo media hora de Barcelona, Caldes de Montbui propone una escapada para bajar el ritmo entre vapor de agua, ruinas milenarias y baños reparadores.

El pueblo de Barcelona donde el agua termal brota a 74ºC en un balneario indicado para el reúma y el estrés / Istock / Davide Bonaldo
En esta villa del Vallès Oriental, a escasos 30 kilómetros de Barcelona, el agua subterránea emerge a la superficie a una temperatura media de 74ºC en Caldes de Montbui. Pero no es en absoluto un nuevo descubrimiento. Más bien esta peculiaridad natural lleva condicionando la historia, la arquitectura y la rutina de sus habitantes desde los tiempos de la antigua Roma.

Fuente del Lleó, Caldes del Montbui / atosf / ISTOCK
Con que te acerques a la céntrica Font del Lleó (o fuente del León) podrás ver cómo el agua hirviente sale del subsuelo desprendiendo una nube de vapor. Por eso, a unos pasos de distancia se conservan las ruinas de las antiguas termas romanas y, justo al lado, varios balnearios en activo que recogen el testigo de esa misma tradición.

Sara Fernández García
El más conocido es el Balneari Broquetas, un complejo histórico con manantial propio que aprovecha estas aguas mineromedicinales para ofrecer tratamientos enfocados a combatir el estrés acumulado (¡seguro que muchos estamos deseando hacer una escapada!) y aliviar molestias reumáticas.
El manantial que dio origen a una villa termal
La fuente mencionada es el punto de referencia de Caldas de Montbuy (como se conoce al municipio en castellano). Por sus cinco caños brota agua a 74ºC, una marca que coloca a esta fuente entre las más calientes de toda Europa. Y si has pensado que es una locura bañarse a esa temperatura tan alta, no te equivocas. No es un lugar apto para el baño directo, pero merece la pena ver cómo sale el agua a presión por ahí.

Fuente en Caldes de Montbui / Istock / t
La relación del municipio con esta fuente de calor viene de muy lejos: cuando los romanos se asentaron aquí, llamaron a la zona Aquae Calidae y construyeron un gran complejo de baños alrededor del manantial. La cultura termal no se perdió con el paso de los siglos y tuvo un segundo gran momento de esplendor a finales del siglo XIX, cuando Caldes pasó a ser la segunda estación balnearia más importante de España.
2.000 años de historia junto al agua
A unos pocos metros de la Font del Lleó se visitan las Termas Romanas, el lugar histórico más importante del municipio. En tu visita solo podrás ver una fracción del recinto original, pero puedes hacerte una idea clara de la importancia y el tamaño que tuvo en su época.
La parte principal es una piscina rectangular de 13,5 metros de largo por 6,9 de ancho, que conserva sus cinco escalones de acceso, su bóveda de cubierta y dos pequeñas piscinas laterales en forma de semicírculo.

Termas romanas en Caldes de Montbui. / Istock / Proformabooks/iStock
Estas ruinas forman ahora parte del Museo Thermalia (un centro temático dedicado a la cultura del agua termal) y están consideradas entre las termas de época clásica mejor conservadas de Europa.
No te vayas sin probarlo
¿Cómo vas a irte de este lugar sin probar la tradición que le ha perseguido durante siglos? No vas a sentir que has hecho el recorrido histórico si no lo completas reservando una sesión en los balnearios de la villa. El Balneario Broquetas, ubicado justo enfrente de las ruinas romanas, funciona desde 1729, cuando abrió como casa de baños. El edificio conserva detalles de varias épocas, como acabados de estilo modernista o un vaporarium original de aire clásico.

Fuente en Caldes de Montbui / Istock / Proformabooks/iStock
Sus instalaciones utilizan el agua de su propio manantial a 74ºC y dentro podrás probar baños de vapor, chorros y circuitos de hidroterapia. Según las especificaciones de turismo de la Diputación de Barcelona, estas aguas están indicadas principalmente para tratar el estrés, el cansancio y diversos problemas articulares o reumáticos mediante el uso continuado del agua mineromedicinal.
El pueblo cuenta además con otros centros en marcha, como Termes Victòria o Vila de Caldes. Todos ellos comparten el mismo acuífero y forman una red que reparte el agua desde las fuentes de la plaza hasta las piscinas privadas y los espacios de baño del municipio.
Más allá de los baños termales
El Museu Thermalia se aloja en el antiguo Hospital de Santa Susanna, un edificio levantado en el siglo XIV que durante generaciones funcionó como espacio de acogida y curación para vecinos sin recursos. Hoy en día alberga exposiciones sobre la historia local y conserva una colección de arte con piezas de Manolo Hugué y Pablo Picasso.
Si das una vuelta por el centro encontrarás otros usos curiosos que ha tenido el agua, como los antiguos lavaderos termales, donde las mujeres del pueblo aprovechaban el agua sobrante del manantial para lavar la ropa.
- Parece Islandia o Noruega, pero es la cascada cristalina más bonita de España: se llega por una ruta de senderismo fácil, está en una Reserva Natural y es perfecta para otoño
- La catedral más bonita del mundo está en España y tiene obras de El Greco, Goya y Caravaggio: es Patrimonio de la Humanidad y tiene uno de los grandes retablos del barroco europeo
- Nacieron a 400 kilómetros y se encontraron en una fiesta: Las raíces separadas de Pedro Sánchez y Begoña Gómez están entre un barrio obrero y un pueblo Conjunto Histórico famoso por sus bodegas
- El pueblo excavado en la roca donde comer las mejores migas con chorizo de España: perfecto para recorrer a pie y visitar sus casas bajo el peñón
- España tiene su propio Partenón, pero casi nadie lo conoce: está en una de las regiones menos turísticas del norte y se levanta sobre 40 columnas corintias y un frontón triangular
- El destino navideño favorito de la clase media española para el puente de diciembre: tiene el mercadillo navideño más antiguo de Francia y un abeto de más de 30 metros de altura
- El pueblo de España donde es verano todo el año: más de 300 días de sol al año, temperaturas que no bajan de los 24 grados y paisajes sacados del mejor sueño
- El barrio morisco mejor conservado de Andalucía es un laberinto de callejuelas encaladas donde el agua baja por el empedrado: herencia bereber frente al mar de Málaga