El pueblo de Ávila perfecto para hacer parapente: es el mejor enclave de Europa

En el abulense valle de la Corneja encontramos el mejor lugar de Europa para hacer parapente. Y si lo tuyo no es volar cual pajarillo, tranquilo, porque tiene otros muchos encantos que ofrecer.

Piedrahíta, el mejor destino de Europa para hacer parapente.
Piedrahíta, el mejor destino de Europa para hacer parapente. / Getty Images / pvicens

Enclavada en el valle de la Corneja, en Ávila, la villa de Piedrahíta se ha consolidado como un destino de referencia en Europa, especialmente para los apasionados del parapente. Con su imponente paisaje, un clima favorable y una rica historia, es el pueblo perfecto para una escapada otoñal gracias a su oferta de turismo activo y un sinfín de encantos que han servido para declararla Bien de Interés Cultural con categoría de conjunto histórico en 2008.

Redacción Viajar

Piedra clavada es la traducción literal de su nombre en latín, petra ficta, que designaba una piedra clavada en el terreno como delimitación de una propiedad. No podrá encontrar el viajero la que da nombre al pueblo, pero eso es lo de menos, ya que hay tanto por ver, por hacer y por comer que su paso por esta localidad de poco más de 1.600 habitantes será de todo menos aburrida.

Piedrahíta es el destino perfecto para una escapada otoñal.

Piedrahíta es el destino perfecto para una escapada otoñal.

/ Istock / Mario Eduardo KOUFIOS FRAIZ

Qué ver en Piedrahíta: historia y encanto rural

El corazón del pueblo es su plaza Mayor, una joya (como estas otras plazas de pueblo) en la que nos pasaríamos toda la tarde viendo a la gente pasar. Es la típica plaza castellana, porticada, en casi todo su perímetro. El conjunto lo forman 41 edificios tradicionales donde se localizan 57 viviendas y 20 bajos comerciales. Además, alberga dos construcciones singulares: la iglesia parroquial y el Ayuntamiento.

Visitar la iglesia de Santa María la Mayor debería ser imprescindible. Construida en el siglo XIII, ha sido objeto de múltiples modificaciones, pero destaca, sobre todo, por su estilo gótico renacentista. También conserva valiosos retablos en su interior, como el de San Andrés, en la capilla de los Tamayos, que debió realizarse en torno a 1721. Y, si el explorador va con tiempo, no debería perderse el Museo de Arte Sacro donde se puede disfrutar de piezas como el sepulcro de los García de Vargas. 

Esta fuente da la bienvenida a la plaza principal de Pidrahíta: porticada y castellana.

Esta fuente da la bienvenida a la plaza principal de Piedrahíta: porticada y castellana.

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Otra de las joyas de Piedrahíta es el majestuoso Palacio de los Duques de Alba, construido en el siglo XVIII. Este edificio barroco no solo es una joya arquitectónica, sino que también fue el hogar de la célebre duquesa de Alba, musa de Goya. Su hermoso jardín y las vistas son solo un pequeño aperitivo de lo que puede ofrecer este lugar hoy convertido en el colegio de la localidad.

Seguimos descubriendo el mejor enclave de Europa para hacer parapente, pero antes de echarnos a volar cual pajarillos contemplamos el convento e iglesia de las Carmelitas Descalzas. Situado en la parte oriental del casco urbano ocupa junto con su huerta un extenso espacio del recinto amurallado. Tampoco podemos irnos de la villa sin pasear por el teatro, la llamativa plaza de toros o las ruinas del Convento de Santo Domingo, a las afueras del casco antiguo.

Ruinas del convento de Santo Domingo, en Piedrahíta.

Ruinas del convento de Santo Domingo, en Piedrahíta.

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Aventura y naturaleza en Piedrahíta

El verdadero atractivo de Piedrahíta, además de su historia y patrimonio, reside en las múltiples actividades al aire libre que ofrece. La localidad se enclava en un lugar perfecto para los amantes del deporte y la naturaleza.

Sin duda, lo que ha colocado a Piedrahíta en el mapa internacional del turismo de aventura es su parapente. Considerado uno de los mejores destinos de Europa para practicar este deporte, cuenta con unas condiciones meteorológicas excepcionales para volar. El viento suave y constante del Valle del Corneja crea un entorno ideal para vuelos de larga distancia con unas vistas espectaculares.

El valle de la Corneja es el mejor lugar para practicar parapente en toda Europa.

El valle de la Corneja es el mejor lugar para practicar parapente en toda Europa.

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Desde la zona de despegue en Peña Negra, a casi 2.000 metros de altitud, los parapentistas disfrutan de un paisaje único: montañas, valles, y llanuras que parecen extenderse hasta el infinito. Además, Piedrahíta cuenta con un club de vuelo y es sede de competiciones internacionales de parapente, lo que ha consolidado su reputación como destino de élite.

Los viajeros que prefieran mantener los pies en la tierra también van a poder disfrutar gracias a las numerosas rutas de senderismo y ciclismo de montaña. Entre los senderos más recomendados se encuentran las rutas que atraviesan el Valle del Corneja, que ofrecen frondosos bosques y arroyos de aguas cristalinas.

La sierra de Gredos vista desde Peñanegra.

La sierra de Gredos vista desde Peñanegra.

/ Istock / JaviJ

En definitiva, Piedrahíta es un destino que combina lo mejor de la aventura, la naturaleza y la cultura en un entorno rural de ensueño. Un rincón de Ávila que siempre tiene algo que ofrecer a cada tipo de viajero. Y eso que no hemos podido entrar en materia gastronómica, ya que explorador no debería irse de aquí sin probar algunos platos típicos como la sopa de cachuela (típica de la matanza), la sopa borracha, el hornazo, el chuletón o las patatas revolconas con torreznos.

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