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El pueblo de Asturias donde puedes salir a buscar osos en libertad: rutas de montaña y uno de los grandes refugios del oso pardo cantábrico

Un territorio de bosques, montañas y pequeños pueblos donde puedes recorrer senderos y participar en esperas guiadas para intentar avistar al oso pardo cantábrico.

El pueblo de Asturias donde puedes salir a buscar osos en libertad

El pueblo de Asturias donde puedes salir a buscar osos en libertad / Istock

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En las frondosas montañas del sur asturiano todavía habita un gigante que te obliga a guardar silencio y observar con una paciencia infinita cada claro del bosque. El oso pardo cantábrico encuentra en esta zona un santuario perfecto de laderas de muy difícil acceso y tranquilidad absoluta. Si sueñas con vivir una de las experiencias de naturaleza más emocionantes de nuestro país, Cangas del Narcea es el gran epicentro para participar en avistamientos guiados de fauna salvaje.

Mirador de Muniellos

Mirador de Muniellos / Istock / 5

El municipio se integra en el Parque Natural de las Fuentes del Narcea, Degaña e Ibias, un territorio virgen protegido por la UNESCO bajo el sello de Reserva de la Biosfera. La vegetación es hipnotizante, pero está claro que aquí la fauna es la verdadera protagonista: estas montañas custodian una de las poblaciones más consolidadas del oso pardo en toda la Península.

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Para intentar divisar a esta joya de la fauna ibérica no tienes que adentrarte por tu cuenta ni alterar el ecosistema del monte. En Fuentes del Narcea existen empresas de guías locales que organizan esperas en puntos de observación perfectamente autorizados y estratégicos. Suelen concentrarse a primera hora de la mañana o al atardecer, cuando los animales están más activos. Ellos te facilitarán los telescopios y prismáticos, y te enseñarán a barrer con la mirada las laderas en busca de algún mamífero.

Pero tienes que ir mentalizado, porque la experiencia exige calma y una buena dosis de paciencia. Como estamos hablando de una fauna absolutamente libre y salvaje, el avistamiento jamás está totalmente garantizado. ¿Pero no es esa la magia del viaje? Los guías conocen cada rincón de este territorio y eligen las mejores zonas para avistar sin molestar, por lo que confiamos en que tengas suerte.

Hayedo en otoño en el bosque de Muniellos

Hayedo en otoño en el bosque de Muniellos / Istock / Javier Castro Nido

Rutas de senderismo entre bosques milenarios

Si te apasiona patear el monte, Cangas del Narcea cuenta con una red de itinerarios sensacional. Una de las caminatas más recomendables es la ruta del Bosque de Moal, un itinerario circular de algo más de nueve kilómetros. El sendero serpentea entre cultivos tradicionales, castañedos ancestrales, robledales y hayedos hasta conducirte al espectacular mirador de Montecín, desde donde vas a contemplar unas vistas panorámicas sobrecogedoras del valle.

La otra gran joya de la corona es la Reserva Integral de Muniellos, el mayor robledal de España y uno de los mejor conservados de toda Europa, ubicado dentro del propio parque natural.

Si te apasiona patear el monte, Cangas del Narcea te ofrece una red de itinerarios sensacional.

Si te apasiona patear el monte, Cangas del Narcea te ofrece una red de itinerarios sensacional. / Istock / 5

Además, te vas a cruzar con restos que demuestran cómo el ser humano y el oso han convivido aquí durante siglos. En los alrededores de Moal todavía puedes descubrir los famosos cortinos: unas grandes construcciones circulares de piedra levantadas para proteger las colmenas de las abejas de las zarpas de este animal.

Mientras rastreas las laderas con tus prismáticos, aprovecha para buscar otros animales, porque estas montañas dan cobijo también al ciervo, al corzo, al lobo ibérico o a la nutria, que vive a sus anchas por las aguas del río Narcea.

La Basílica de Santa María Magdalena junto al puente colgante, en Cangas del Narcea

La Basílica de Santa María Magdalena junto al puente colgante, en Cangas del Narcea / Istock / cribea

Para completar tu escapada, reserva tiempo para pasear por Cangas del Narcea, cruzar su icónico puente colgante y tapear en su casco histórico antes de visitar el Monasterio de San Juan Bautista de Corias, conocido como "El Escorial asturiano". Este antiguo conjunto monástico del siglo XI ha sido rehabilitado y funciona hoy como Parador de Turismo.