El pueblo de Asturias con un Patrimonio de la Humanidad único en el mundo: un secreto muy bien guardado en la costa del mar Cantábrico

Una cueva de gran importancia histórica que se encuentra junto al que fuera uno de los principales puertos asturianos.

El pueblo asturiano que esconde una cueva Patrimonio de la Humanidad
El pueblo asturiano que esconde una cueva Patrimonio de la Humanidad / Istock / FedevPhoto

Aunque acostumbramos a asociar los bienes culturales de la lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO con monumentos arquitectónicos, como la Alhambra de Granada o el conjunto arqueológico de Mérida, la verdad es que estos no son los únicos elementos que forman parte de esta categoría.

La Alhambra es uno de los muchos elementos pertenecientes a la lista de Patrimonio de la Humanidad que encontramos en España

La Alhambra es uno de los muchos elementos pertenecientes a la lista de Patrimonio de la Humanidad que encontramos en España

/ Istock / S. Greg Panosian

Además de sitios tan especiales como el Palmeral de Elche o los Dólmenes de Antequera, en la categoría de bienes culturales encontramos también sitios arqueológicos prehistóricos de gran importancia, siendo uno de ellos las Cuevas de Altamira y el arte rupestre paleolítico de la cornisa cantábrica.

Adriana Fernández

Una cueva muy especial

Si bien la mayoría de las 18 cuevas que se encuentran integradas bajo esta denominación se hallan en Cantabria, algunas de ellas están también en el País Vasco y en Asturias. Es en esta última región donde se extiende una de las cuevas más especiales del conjunto.

Junto a la orilla del río Sella, en el concejo de Ribadesella, se ubica la Cueva de Tito Bustillo, una gran galería de más de 700 metros descubierta en 1968 por un grupo de espeleólogos. Fue bautizada en honor a Celestino Fernández Bustillo, uno de los espeleólogos que falleció unas semanas después del hallazgo.

Ribadesella está rodeado de cuevas de diferentes dimensiones

Ribadesella está rodeado de cuevas de diferentes dimensiones

/ Istock / cineuno

Con doce conjuntos de arte rupestre datados entre el 33.000 y el 10.000 a.C. distribuidos a lo largo de la cavidad, en los que aparecen grabados de signos, animales y representaciones antropomorfas, la cueva de Tito Bustillo está considerada como uno de los mejores ejemplos de arte rupestre paleolítico de Asturias, así como uno de los yacimientos más completos de la Cornisa Cantábrica.

Además de la galería principal, la cueva contiene varios anexos en los que también se encuentran varias representaciones pictóricas. Desafortunadamente, estas salas secundarias no se pueden visitar, pues el estado de las pinturas es frágil. Por suerte, la galería principal alberga alrededor de un centenar de figuras, por lo que los visitantes pueden gozar de sobra del arte rupestre.

Este año, el acceso a la cueva estará abierto del 4 de marzo al 30 de octubre, de miércoles a domingo, siendo el miércoles el día de acceso gratuito. La visita, a cargo de un guía especializado, tiene una duración de una hora, y recorre una distancia total de unos 1,5 kilómetros.

No se permite hacer fotografías ni vídeos en el interior de la cueva

No se permite hacer fotografías ni vídeos en el interior de la cueva

/ Falconaumanni

La visita al pueblo

Aprovechando la visita a la cueva, no dudes en acercarte a Ribadesella, un bonito pueblo marinero que en su día fue uno de los principales puertos de Asturias. El lugar más destacado del pueblo es, como no, su casco antiguo, una zona de corte medieval actualmente peatonal y rodeada de verdaderas joyas arquitectónicas, como la Casona del Escudo o el Palacio de Prieto Cutre, que hoy en día acoge el Ayuntamiento.

Otro punto destacado del casco antiguo es la plaza de la iglesia parroquial de Santa María Magdalena, el interior de cuyo templo atesora auténticas joyas pictóricas. Elaborados por los hermanos Uría Aza, las cuatro caras que rematan el crucero están decoradas con cuatro murales pintados al fresco, y la belleza de los cuales es más que evidente.

Ribadesella fue un importante puerto de Indias

Ribadesella fue un importante puerto de Indias

/ Istock / Pablo Sebastian Intelisano

Una muy buena manera de terminar el día es dando un paseo por los tres paseos marítimos que hay en la villa: el Paseo del Muelle, que ofrece escenas marineras a cada paso; el Paseo de los Vencedores del Sella, una especie de paseo de la fama de los ganadores del Descenso Internacional del Sella, prueba de piragüismo que se celebra cada año; y el Paseo de la Grúa, desde donde, en el pasado, partían bergantines que se dirigían hacia las Indias.

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