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El pueblo amurallado más bonito de Ávila no es su capital: tiene un castillo de cuento, calles empedradas y fue escenario de grandes batallas medievales

La primera localidad de Ávila en recibir la declaración de Conjunto Histórico-Artístico guarda una de las joyas medievales más espectaculares de la Península Ibérica.

El pueblo amurallado más bonito de Ávila tiene un castillo medieval que ha sido cementerio, prisión y residencia real

El pueblo amurallado más bonito de Ávila tiene un castillo medieval que ha sido cementerio, prisión y residencia real / Istock

Este municipio emerge entre las llanuras de la Moraña como un enclave cargado de historia y de identidad arquitectónica. Con algo menos de ocho mil habitantes, este pueblo ha sido conocido durante siglos como la Ciudad de los Cinco Linajes, un título que revela tanto su relevancia histórica como la huella mudéjar que define buena parte de su paisaje urbano. Fue, de hecho, la primera localidad de Ávila en recibir la declaración de Conjunto Histórico-Artístico en 1970 por su patrimonio sólido, vasto y extraordinariamente bien conservado.

Vista aérea del centro histórico de Arévalo, Ávila

Vista aérea del centro histórico de Arévalo, Ávila / Istock / Diego Rayaces

A muy poca distancia de Bonilla de la Sierra, el único municipio abulense incluido en la lista de los Pueblos más Bonitos de España, se esconde un rincón que guarda una de las joyas monumentales de Castilla y León. Fueron reconocidas la armonía de sus iglesias, palacios y construcciones defensivas que han sobrevivido al paso de generaciones, pero solo un lugar consigue robar la atención a primera vista: su imponente castillo del siglo XV.

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Adriana Fernández

En el norte de la provincia de Ávila, la villa de Arévalo se alza como uno de los núcleos históricos más relevantes de la provincia, y esa importancia se refleja en la densidad de edificios medievales que aún articulan su fisonomía urbana. Muchas de sus construcciones se erigieron en el siglo XI y han sobrevivido casi un milenio, convirtiendo Árevalo en un destino privilegiado para quienes buscan un viaje cultural auténtico. Además, su ubicación facilita la escapada: se encuentra a unos 40 minutos por carretera desde la ciudad de Ávila y apenas a una hora de Valladolid.

El castillo medieval del siglo XV: una joya arquitectónica que guardan menos de 8.000 habitantes

Esta fortaleza mudéjar, pionera en la región, fue remodelada por orden de los Reyes Católicos, pero ha conservado intacta su identidad arquitectónica. Aun así, mucho antes, fue erigido por orden de Don Álvaro de Zúñiga, duque de Arévalo, sobre los restos de una antigua muralla del siglo XII. Uno de los aspectos que más impresiona a los estudiosos es el tamaño insólito de sus cañoneras, consideradas excepcionales para la época en que fueron concebidas.

Con estos elementos, no sorprende que los Reyes Católicos ordenaran una profunda reforma en el siglo XVI con el objetivo de adaptarlo a la artillería moderna. Para Isabel la Católica, Arévalo era mucho más que un punto estratégico: fue el lugar donde pasó buena parte de su infancia, y su presencia dejó una huella duradera en la villa. Aún hoy se la recuerda como la “Señora de Arévalo”, y su presencia se siente en lugares como el Arco del Alcocer, único vestigio de la muralla medieval, donde se alza la estatua de “la Isabelilla”.

El castullo de Arévalo, en Ávila

El castullo de Arévalo, en Ávila / Istock / aluxum

Más tarde, también funcionó como prisión real. De hecho, entre sus muros cumplió condena el príncipe Guillermo de Orange, un episodio que acentúa su relevancia histórica. Desde entonces ha desempeñado funciones tan diversas como residencia señorial, cementerio e incluso almacén de cereal (era el granero del Servicio Nacional del Trigo), antes de abrirse al público como una de las visitas obligatorias para quien recorre la villa.

Otros monumentos de interés: un patrimonio singular en la provincia

El castillo es solo el primero de una larga lista de testimonios medievales que sobreviven en Árevalo. Tras contemplar los restos de las murallas y cruzar el Arco de la Cárcel, en la Plaza de la Villa aguardan las iglesias románicas de Santa María y San Martín, ambas del siglo XII, cuya presencia define el corazón histórico de la localidad. En la Plaza Real se recuerda todavía la estancia de Isabel la Católica. Luego, templos como Santo Domingo de Silos, San Juan Bautista o San Nicolás de Bari son otros imprescindibles.

El pueblo amurallado más bonito de Ávila tiene un castillo medieval que ha sido cementerio, prisión y residencia real

El pueblo amurallado más bonito de Ávila tiene un castillo medieval que ha sido cementerio, prisión y residencia real / Istock / aluxum

Asimismo, hay palacios que evocan el prestigio de las familias que gobernaron la llamada Ciudad de los Cinco Linajes. Residencias como la de Gutiérrez-Altamirano o la de los Sedeño revelan un pasado aristocrático que también se extiende más allá del núcleo urbano, donde la Ermita de La Lugareja (un delicado ejemplo de románico-mudéjar) pone el broche a este paisaje arquitectónico milenario