El pueblo más alto de España es una maravilla con temperaturas máximas de 22 grados en verano que enamoran al Rey Felipe VI

Valdelinares es un destino con veranos cortos, cómodos y secos, en un entorno ideal para aquellos que buscan refugiarse del sofocante calor de las grandes urbes.

Valdelinares ofrece una escapada a temperaturas más suaves, lejos del fuerte calor que asola otras zonas de España.
Valdelinares ofrece una escapada a temperaturas más suaves, lejos del fuerte calor que asola otras zonas de España. / Istock

Situado a 1. 690 metros sobre el nivel del mar, Valdelinares ostenta el título de pueblo más alto de la España peninsular. Lejos de las altas temperaturas veraniegas que asolan otras zonas del país, esta zona montañosa ofrece en julio y agosto una escapada a temperaturas más suaves, con máximas diarias medias de 22°C y mínimas alrededor de 9°C.

Estos datos demuestran que Valdelinares es un destino con veranos cortos, cómodos y secos, en un entorno ideal para aquellos que buscan refugiarse del sofocante calor de las grandes urbes. Y es que para los que aprecian temperaturas frescas en verano, el municipio turolense es casi un oasis.

Adriana Fernández

La baja humedad, alrededor del 50%, así como también los cielos despejados -con más de 11 horas de sol diarias en julio- favorecen las actividades al aire libre. Además, gracias a que las tormentas veraniegas son escasas, la experiencia aquí resulta cómoda en todo momento.

Este particular microclima de montaña no sólo ha fascinado a senderistas y amantes de la naturaleza, sino que ha captado la atención de miembros de la mismísima Familia Real. Así quedó demostrado el pasado 16 de marzo de 2025 cuando el Rey Felipe VI realizó una visita privada a la estación de esquí de Aramón Valdelinares, ubicada a escasos siete kilómetros del pueblo para disfrutar de una jornada de nieve.

Valdelinares en invierno.

Valdelinares en invierno.

/ Istock

Aunque su visita estuvo motivada principalmente por su pasión por el esquí, lo cierto es que el Monarca manifestaba en privado su admiración por el entorno natural y su clima templado, incluso fuera de la temporada invernal.

Felipe VI pasó algo más de dos horas esquiando. Encontró la estación "muy bien, muy recomendable", según afirmó él mismo tras realizar los primeros descensos. El Rey llegó en torno a las 13:30 horas, en un viaje privado en coche hasta la Cota 1.700, por la carretera que enlaza desde Valdelinares pueblo hasta la parte baja de la estación.

Atardecer en Valdelinares.

Atardecer en Valdelinares.

/ Istock

Esta conexión del Rey de España añade un plus de atractivo a este destino aragonés. Según fuentes locales, los representantes de la comarca confían en que la imagen de Felipe VI disfrutando de sus pistas aumente el turismo estival.

El núcleo de Valdelinares es pequeño, con menos de 100 habitantes según el último censo disponible, pero ofrece alojamientos rurales, rutas señalizadas por la Sierra de Gúdar y un entorno natural salvaje. En verano, el potencial se centra en el senderismo, el ciclismo de montaña, la observación astronómica y el turismo rural. 

Setas halladas en un bosque de Valdelinares.

Setas halladas en un bosque de Valdelinares.

/ Istock

La gastronomía típica —jamón, quesos de montaña, truchas y setas— complementa la experiencia para aquellos que anhelan una escapada de tranquilidad. No hay dudas de que Valdelinares es un destino de altura, en todos los sentidos.

Síguele la pista

  • Lo último