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El pueblo que adoran los mayores de 65 años está en Navarra: castillo de cuento, vinos de la Ribera y paseo sin desniveles

Este pequeño pueblo de poco más de 4.000 habitantes guarda una fortaleza medieval que le ha valido el reconocimiento de Conjunto Histórico Artístico: es perfecto para mayores de 65 años, y para cualquier viajero amante de la historia.

El pueblo que adoran los mayores de 65 años está en Navarra y tiene uno de los castillos más bonitos de España

El pueblo que adoran los mayores de 65 años está en Navarra y tiene uno de los castillos más bonitos de España / Istock / changered

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En el corazón de Navarra, entre viñedos, calles tranquilas y un patrimonio sorprendente, se alza una fortaleza que durante siglos fue residencia de reyes y escenario de algunas de las páginas más brillantes de la historia del antiguo Reino de Navarra. En este rincón, la Edad Media se puede respirar en cada esquina: dicen que si cierras los ojos, podrías viajar en el tiempo. Situada a poco más de cuarenta kilómetros de Pamplona, esta localidad conserva un patrimonio auténtico que todavía conquista a cientos de viajeros cada año.

Con poco más de 4.000 habitantes, la localidad navarra de Olite se ha convertido en un destino ideal para los mayores de 65 años. Un turismo que con el tiempo cada vez crece más, y que busca lugares en los que disfrutar de un viaje cómodo, sencillo y sin complicaciones. Pasear por su casco histórico es hacerlo entre casonas de piedra coronadas por escudos nobiliarios, soportales centenarios, callejuelas sin cuestas y rincones donde la historia aparece en cada fachada.

El pueblo de Navarra que parece sacado de una película Disney

Redacción Viajar

A medida que se avanza en este lugar a paso lento, aparecen palacios renacentistas, antiguas residencias nobiliarias e iglesias que recuerdan la importancia que tuvo Olite durante el esplendor del antiguo Reino de Navarra. En verano, además, la localidad multiplica su atractivo gracias a una agenda cultural que llena de vida sus espacios históricos. Las Fiestas Medievales transforman durante unos días el centro urbano en un escenario donde mercaderes, músicos, artesanos y personajes de época recrean la atmósfera de siglos pasados.

El Castillo Real de Olite (Navarra)

El Castillo Real de Olite (Navarra) / Istock / changered

Una de las fortalezas medievales mejor conservadas de Europa: arquitectura gótica civil e historia

Esta es una de las construcciones medievales más impresionantes de España. Declarado Monumento Nacional en 1925, fue durante siglos residencia de los monarcas navarros y una de las cortes más refinadas de Europa. Su aspecto actual responde en gran medida al impulso de Carlos III el Noble, que quiso convertir la fortaleza original en una residencia capaz de rivalizar con los mejores palacios de su tiempo. El resultado fue una sorprendente combinación de arquitectura gótica, influencias francesas y elementos decorativos mudéjares.

La Iglesia de Santa María La Real (Olite, Navarra)

La Iglesia de Santa María La Real (Olite, Navarra) / Istock / Jose Gulias Trigas

Torres de distintas formas y alturas, patios interiores, galerías elevadas y jardines que parecían suspendidos entre las murallas convierten cada rincón en una fantasía. A diferencia de otras fortalezas construidas exclusivamente con fines defensivos, aquí la belleza ocupó un papel protagonista desde el primer momento. A día de hoy se pueden visitar sus pasadizos, patios interiores y torres panorámicas que permiten imaginar cómo era la vida en una de las cortes más influyentes de la época. Entre los lugares más emblemáticos destacan el Patio de los Naranjos, íntimamente ligado a los aposentos de la reina.

La cuidada restauración del conjunto ha permitido preservar buena parte de su esencia original. Muy cerca se alza también la iglesia de Santa María la Real, cuya delicada portada gótica y sus detalles escultóricos completan una de las estampas más bellas de Navarra. Así como la iglesia de San Pedro, que conserva una de las torres románicas más antiguas de la comunidad autónoma.

La ciudad de Olite y sus viñedos

La ciudad de Olite y sus viñedos / Istock / Jose Gulias Trigas

Más allá del castillo: Olite a través de sus sabores

C toda gran villa histórica, también se disfruta de la buena mesa. Rodeada de viñedos y profundamente ligada a la cultura del vino (estrechamente vinculada a la Denominación de Origen Navarra) la localidad se ha convertido en uno de los grandes referentes del enoturismo navarro. Bodegas, catas y experiencias vinculadas a la tradición vitivinícola permiten descubrir una faceta distinta del destino, demostrando que aquí la historia no solo se contempla: también se saborea.

La gastronomía local presume de productos emblemáticos como los espárragos, los pimientos del piquillo o el tradicional cordero al chilindrón, recetas de las que sus vecinos, a día de hoy, todavía presumen entre los viajeros.