El pueblo de 700 habitantes de Soria que esconde un arco romano único en España
En la antigua Occilis descubrimos un arco del triunfo romano que destaca por ser el único de España con tres arcadas.

Descubrir el legado romano en Hispania es una forma de conectar con nuestro pasado. Podemos viajar hasta Navarra para pasear por su foro romano o trasladarnos hasta Barcelona, donde descubriremos una columnata que dejará al viajero con la boca abierta.
Antiguas termas, necrópolis romanas o anfiteatros son siempre lugares que conviene descubrir, pero hoy nos trasladamos al pueblo de Soria perfecto para una escapada, puesto que esconde un arco romano único en España.

Ponemos rumbo a la provincia de Soria y llegamos a lo que en su día fue Occilis y hoy todos conocemos como Medinaceli. Un pueblo de menos de 700 habitantes que desde hace 12 años forma parte de Los Pueblos Más Bonitos de España, siendo el primero de la provincia en pertenecer a dicha asociación.
Por allí pasaron los romanos y también los árabes, puesto que constituyó un enclave estratégico de primera magnitud durante siglos, debido a su situación en la confluencia del valle del Jalón y el valle del Arbujuelo. Y hoy nos remontamos precisamente a la época de dominación romana para descubrir un arco único en nuestro país: el arco de Medinaceli.

Un arco único en España: el de Medinaceli
El explorador que haya viajado a Roma seguramente se habrá dejado seducir por el arco de Constantino, una joya situada en pleno foro romano y en las inmediaciones del Coliseo, que se yergue majestuoso con sus tres vanos. Pues bien, en Medinaceli existe otro arco del triunfo muy similar, que también cuenta con tres arcadas.
Edificado sobre una colina que dominaba el valle del Jalón, este arco fue erigido en época del emperador Domiciano (84-96 d. C.), pero hoy se encuentra muy desgastado debido a su situación geográfica en una zona fría, de lluvias, vientos y nevadas. En su día, servía, además de su función conmemorativa, de puerta de acceso a la ciudad. Por el arco central pasaban los carruajes y animales mientras que las arcadas laterales estaban destinadas al paso de viandantes.
Legado romano en Medinaceli
También hay otras huellas del legado romano en la villa, como las salinas situadas en el valle (cuya extracción de sal continuó hasta finales del siglo XX) o la fuente de la Canal, que trae el agua por las mismas canalizaciones y depósitos de decantación que construyeron los romanos.
Ahora bien, Medinaceli es el lugar perfecto para una escapada, puesto que ofrece otros enclaves magníficos. El castillo homónimo, sin ir más lejos, es una fortaleza medieval que fue alcazaba árabe y posteriormente residencia de los condes de Medinaceli hasta su traslado al palacio Ducal que da con sus balcones a la plaza Mayor, que nada tiene que envidiar a estas otras plazas de pueblo.
Y precisamente la plaza merece también toda nuestra atención. Situada donde en su día estuvo el foro, hoy luce completamente restaurada. Cuenta con el ya citado palacio Ducal en el lado oriental, mientras que al sur podemos contemplar la Alhóndiga, del siglo XVI, en cuyo piso superior estuvo la casa del concejo.

Precisamente y hablando de rehabilitación de los espacios públicos, el viajero debe saber que Medinaceli ha vivido la pérdida de varias construcciones interesantes debido a años de abandono motivados, por un lado, por el éxodo a las grandes ciudades y, por otro, a su modelo económico (basado en la agricultura latifundista del cereal).
Desde hace unas décadas, se ha trabajado activamente en la recuperación de Medinaceli, pavimentando las calles o restaurando el palacio Ducal. La que todavía no ha sido restaurada es la ermita del Humilladero. Construida con las limosnas de los cofrades de la Santa Vera Cruz y la Humildad o Soledad, esta pequeña edificación ha resistido el paso del tiempo muy dignamente debido a la dureza de la piedra empleada en su construcción. En cambio, su interior (que se puede apreciar a través de una pequeña ventana) se encuentra bastante desvencijado.

En definitiva, si sueñas con el Imperio Romano (mira, aquí puedes descubrir si tus apellidos provienen de este periodo) y estás buscando un enclave singular, este pueblo de Soria es perfecto para una escapada, ya que posee un arco del triunfo único en España: una joya con tres vanos que data de la época del emperador Domiciano.
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