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El pueblo de 50 habitantes con un santuario Bien de Interés Cultural anclado en la montaña: guarda la tumba de un rey, cuenta con unos lagos impresionantes y fue clave para la historia de España

Es de color rosa y está rodeado de un entorno natural privilegiado que debes visitar al menos una vez en la vida.

El santuario Bien de Interés Cultural encajado en la montaña que fue clave para la historia de España

El santuario Bien de Interés Cultural encajado en la montaña que fue clave para la historia de España / Istock / MarquesPhotography

Dentro de los Picos de Europa se encuentran algunos de los pueblos más bonitos de España. Con una belleza que parece incluso mágica, sus vistas y paisajes consiguen que tengan un encanto imposible de encontrar en cualquier otro lugar. Con la llegada de la primavera hace unas semanas, el norte vuelve a ponerse en el punto de mira.

El pueblo en el que la historia, la religión y la naturaleza se mezclan a la perfección

El pueblo en el que la historia, la religión y la naturaleza se mezclan a la perfección / Istock / Adrian Wojcik

En el interior de Asturias hay un pueblo en el que la historia, la religión y la naturaleza se mezclan a la perfección. Se dice que es el lugar en el que empezó la Reconquista en el siglo VIII y cuenta con un santuario declarado Bien de Interés Cultural encajado en la montaña. Es tan impresionante que, si no lo ves con tus propios ojos, cuesta creer que es real.

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Adriana Fernández

Un santuario incrustado en la roca

Hablamos de Covadonga, un paraíso de poco más de 50 habitantes situado en el concejo de Cangas de Onís. Su principal atractivo turístico es su santuario, ya que aparte de tener una ubicación muy singular al estar anclado en el Monte Auseva, cuenta con lugares impresionantes como la Colegiata de San Fernando, el Museo de Covadonga o el Parque del Príncipe.

Sin embargo, la joya de la corona no es otra que la Basílica de Santa María la Real, cuyo edificio actual se inauguró en 1901. Está construida con piedra rosácea marmórea de las canteras de la zona y su diseño definitivo fue elaborado por el arquitecto Federico Aparici en un estilo neorrománico con influencias normandas e italianas. No obstante, su majestuosidad no es solo visible en su exterior, pues su interior cuenta con varias obras de arte espectaculares.

Basílica de Santa María la Real, Covadonga

Basílica de Santa María la Real, Covadonga / Istock / MediaProduction

Una cueva llena de historia

Otra de las partes más populares del santuario es la Santa Cueva, donde espera la Virgen de Covadonga o la “Santina”, como se la llama cariñosamente. Además, durante la Batalla de Covadonga, el santuario sirvió como refugio para Don Pelayo y sus seguidores, por lo que aunque en el pasado se encontraba en una ermita cercana, hoy en día es la Santa Cueva el lugar elegido para guardar el sepulcro del primer rey de Asturias.

La Santa Cueva, en Covadonga

La Santa Cueva, en Covadonga / Istock / Miguel Perfectti

Un monumento de la naturaleza

Muy cerca del santuario se encuentran los Lagos de Covadonga, formados por el lago Enol, el lago Ercina y el Bricial, que aparece en épocas de lluvia y deshielo. Situados en el corazón de los Picos de Europa, tanto los Lagos como el Santuario de Covadonga son dos lugares que hay que ver al menos una vez en la vida. Son tan bonitos que parecen sacados de un cuento de hadas.