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El pueblo de menos de 300 habitantes ideal para huir del calor está a una hora de Madrid: con pozas naturales accesibles para el baño, un templo serrano y rutas de senderismo de todos los niveles

Descubrimos esta fantástica villa rural que se extiende en el corazón del Valle del Lozoya, en la Sierra Norte de Madrid.

El pueblo del Valle del Lozoya perfecto para escapar del calor

El pueblo del Valle del Lozoya perfecto para escapar del calor / Istock / kemirada

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La ola de calor que ha estado arrasando con el territorio estos últimos días ha dejado claro que, aunque la respuesta más obvia y fácil podría parecer que son los aires acondicionados, lo mejor es encontrar un refugio natural, tal y como hacían las generaciones anteriores. Da igual si es en el litoral o en territorio de interior, lo importante es que sea un lugar bien aireado, donde las sombras no escatimen, y en el que refrescarse con un baño no sea algo imposible.

El enclave natural del valle del Lozoya es perfecto para el verano

El enclave natural del valle del Lozoya es perfecto para el verano / Istock / Jose Ramiro Laguna

Cerca de una hora al norte de la ciudad de Madrid se encuentra una pequeña villa que cumple todos estos requisitos. Perteneciente a la comarca de Sierra Norte, el pueblo de Horcajo de la Sierra (oficialmente Horcajo de la Sierra-Aoslos) supone uno de los mejores refugios contra el calor que podemos encontrar en el interior de la península; además cuenta con la ventaja de que, a pesar de su ubicación y dimensiones reducidas, está muy bien comunicado con la ciudad.

El pueblo medieval más bonito del mundo está en España: temperaturas de 25 grados en verano y pasarelas preciosas sobre un río

Adriana Fernández

Dos pueblos en uno

Conocido por su nombre desde el año 2009 -aunque hace ya siglos que los dos pueblos forman parte del mismo municipio-, Horcajo de la Sierra-Aoslos tiene una población oficial de 219 habitantes, lo que hace que la vida aquí sea tranquila y relajada. Rodeado por extensos prados y lomas, el entorno del pueblo ofrece además la oportunidad ideal para desconectar y bajas revoluciones.

Las calles de ambos núcleos urbanos han conseguido permanecer prácticamente intactas a lo largo de la historia, manteniendo todavía su esencia original, transmitiendo a aquél que pasea por ellas el pasado ganadero y rural que han marcado su historia, su arquitectura y su desarrollo urbano. De esta manera, junto a las viviendas, construidas en mampostería rústica de piedra, se erigen también antiguos pajares, corrales y establos.

El elemento arquitectónico más destacado del municipio se encuentra en el núcleo de Horcajo de la Sierra. En el límite sur del pueblo se erige la iglesia de San Pedro in Cathedra, cuya construcción data del siglo XV; debido a estas fechas, se cree que su campanario fue concebido originalmente como torre-vigía. De ese siglo es el retablo mayor que decora el altar de la iglesia, en el que se representan imágenes de la vida de Jesucristo, la Virgen y San Pedro.

Un entorno con mucha historia

Paseando por las calles de los dos núcleos urbanos encontrarás también otras construcciones de alto valor histórico. Destacan las antiguas fuentes y depósitos de agua, así como las fraguas y potros, donde los herreros se encargaban de herrar a los caballos. Ya en los terrenos de los alrededores se hallan diferentes enclaves esenciales en los diversos conflictos bélicos que han tenido lugar en el territorio, destacando las posiciones defensivas de la Guerra Civil.

El entorno del pueblo está repleto de senderos que atraviesan prados verdes

El entorno del pueblo está repleto de senderos que atraviesan prados verdes / Istock / Ivan Lopez Gonzalez

Son muchos los senderos que se extienden por los alrededores del municipio, todos ellos perfectos para descubrir las maravillas que esconde el entorno natural. Pero el más especial de todos es el camino antiguo entre los núcleos de Horcajo de la Sierra y Aoslos. Se trata de un trayecto relativamente corto (no supera los 5 kilómetros), y el cual atraviesa el llamado puente romano, que en su día pertenecía al camino que unía Buitrago de Lozoya y Montejo de la Sierra.

Dicho puente salva el pequeño río Madarquillo, que solo en el término del municipio llega a tener hasta 5 puentes. En verano, cuando se cumple el dicho de esta zona “9 meses de invierno y tres de infierno”, son muchos los que bajan a bañarse a las antiguas pozas, las cuales ofrecen un entorno ideal para refrescarse.