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El próximo proyecto del arquitecto y premio Pritzker, Norman Foster, es la restauración de la mayor institución cultural de España, Patrimonio de la Humanidad: "Es una fusión de lo antiguo con lo nuevo"

Los edificios hablan por sí solos de la mano de Norman Foster, que creará una de las restauraciones más grandes del Museo del Prado en años.

El arquitecto más famoso del mundo contemporáneo se encarga de la restauración del museo más importante de España

El arquitecto más famoso del mundo contemporáneo se encarga de la restauración del museo más importante de España / Istock / epalaciosan

Ciudades como Londres, Berlín, Madrid, Nueva York o Buenos Aires, que a simple vista parecen tan distintas, tienen en común a una persona: el arquitecto Norman Foster. En las últimas décadas, Foster ha ido dando forma a las urbes tal y como las conocemos hoy. Es uno de los arquitectos más prolíficos del mundo, con edificios firmados por él tan famosos como el City Hall de Londres, la cúpula del Reichstag de Berlín, la Torre Cepsa de Madrid, la Hearst Tower de Nueva York o el Faena Aleph Residences de Buenos Aires.

En el año 1999 ganó el Premio Pritzker de arquitectura, uno de los más prestigiosos del sector. En 2016 salió a concurso la restauración de una parte de la mayor institución cultural de España y Patrimonio de la Humanidad, el Museo Nacional del Prado, y el elegido para el proyecto fue Norman Foster. La rehabilitación es del Salón de Reinos, que realmente se ubica en el Palacio del Buen Retiro y Felipe IV lo usaba como gran salón del trono y escenario de ceremonias, aunque ahora pertenece a la institución museística.

El nuevo edificio viene con complicaciones

Como explican desde el propio museo, "es una fusión de lo antiguo con lo nuevo, retornar a la vida a este histórico edificio y a los espacios más importantes". El objetivo de Foster es revelar la fachada Sur original del siglo XVII y albergar el espacio expositivo principal de la intervención, entre otros muchos elementos. Las obras estaban previstas para comenzar en 2024, pero la pinacoteca estimó que no abriría hasta 2028, debido a problemas surgidos a medida que se iban haciendo las obras.

El Prado quería crear una planta sótano dedicada a servicios y mantenimiento. Al haber allí un palacio de tantos siglos de antigüedad, al excavar se encontraron con restos de gran importancia histórica que han aumentado el coste de la obra en once millones de euros, casi un cuarto del presupuesto inicial. Además, es muy posible que esa cantidad pueda ser incluso más elevada. Pero volvemos a la importancia histórica de este edificio que verá la luz en unos años y se encuentra inmerso en uno de los últimos proyectos de Foster, que hoy tiene 90 años.

Un paseo histórico por el antiguo edificio

El Palacio del Buen Retiro se construyó en el siglo XVII, durante el reinado de Felipe IV, que fue el penúltimo de los Habsburgo españoles. Aunque la idea fue del conde-duque de Olivares junto al monasterio de los Jerónimos. En aquel entonces, se erigió a las afueras de la villa de Madrid. Era un Real Sitio de 110 hectáreas conformado por estanques, jardines, ermitas, edificios y espacios para eventos y ceremonias oficiales, en lo que hoy es el Parque de El Retiro, el espacio verde más famoso de la capital.

El Palacio de Cristal en el Parque del Buen Retiro de Madrid

El Palacio de Cristal en el Parque del Buen Retiro de Madrid / Istock / vwalakte

Dentro de ese espacio, el Salón de Reinos era un lugar protocolario y festivo, y contaba incluso con un balcón para que el rey viera desde ahí las representaciones teatrales. Estaba ornamentado con pinturas de los artistas más importantes del momento, como 'Los trabajos de Hércules' de Zurbarán o 'La rendición de Breda' de Velázquez. Sin embargo, el nombre no se debe a que fuera el salón del trono, sino que es porque se exponían los escudos de los 24 reinos que formaban la monarquía, pintados en la parte alta de la bóveda.

Los 24 escudos en la bóveda del Salón del Reino del Museo del Prado

Los 24 escudos en la bóveda del Salón del Reino del Museo del Prado / Wikicommons. Luis Garcia

De los Habsburgo pasó a ser parte del Museo del Ejército durante el siglo XX, y en 2015 fue cedido al Museo del Prado. En poco más de un año, tomó la decisión de rehabilitarlo, diseñar los accesos y la conexión peatonal con el edificio principal -el edificio Villanueva- que, pese a estar a 200 metros, no están conectados de ninguna manera. El proyecto de Norman Foster se llama 'Traza Oculta' y el principal objetivo es ampliar el espacio del Prado, por lo que, además de hacer espacios más diáfanos, añadirán una cubierta y el sótano.