La primera ciudad de España declarada Patrimonio de la Humanidad: tiene el monumento más bonito del país y el casco antiguo más grande de Europa
España entró en la lista de la Unesco casi diez años más tarde de su creación, pero lo hizo con cinco lugares de una sola vez y hoy es de los países con más bienes presentes en ella.

Hace casi medio siglo, la Unesco decidió proteger bajo el título de Patrimonio de la Humanidad una serie de sitios de valor universal excepcional. La lista inicial de 1978 incluyó un total de doce localizaciones entre las que no había ningún lugar de España. Ahora hay más de mil sitios inscritos repartidos en 168 países y España es uno de los que cuenta con más lugares con esta denominación.
Solo tuvo que esperar unos pocos años, hasta 1984, para entrar en aquella prestigiosa lista con varios monumentos, obras de arte y una única ciudad. Primero se reconoció la Mezquita-Catedral y después todo el entorno urbano de Córdoba. Esto supuso una importante distinción del resto de nombramientos de aquel momento, como el Monasterio de El Escorial, la Alhambra y el Generalife de Granada, la Catedral de Burgos y las obras de Antoni Gaudí en Barcelona.
Aunque las buenas nuevas llegaron una década después de haberse inaugurado esta denominación, España entró por la puerta grande con cinco inscripciones al mismo tiempo. Pero solo uno para el casco histórico. Así que podría considerarse que Córdoba fue la primera ciudad declarada Patrimonio de la Humanidad. Un hito más para la dilatada historia de esta ciudad de marcado pasado musulmán y sefardí.
Una mezquita espectacular en mitad de Andalucía
El inicio de todo este viaje está en la mezquita, el máximo exponente de la época de mayor esplendor de la urbe tras la conquista musulmana. Es una auténtica obra maestra que se conserva prácticamente intacta. Los árabes la levantaron sobre una antigua basílica visigoda y tomaron como referencia la mezquita de Damasco. Es mucho más que un monumento, es un reflejo de la convivencia de las diversas culturas que habitaron el país.

A lo largo de los años, este edificio ha sufrido numerosas modificaciones. Se puede observar en los estilos que copan las paredes, obras de arte y fachadas: desde el visigodo, gótico y califal hasta el renacentista y el barroco. Se ha convertido en el mayor emblema de Córdoba y uno de los motivos de peso por los que recibe tantos visitantes cada año, con su Patio de los Naranjos en el centro y todos sus detalles ocultos imposibles de ver en una sola vez.

Dos patrimonios más para Córdoba
Pero Córdoba no es solo la mezquita, sino que cuenta con uno de los cascos antiguos más grandes (y bonitos) de Europa. Como ampliación del primer nombramiento, la Unesco lo incluyó en la lista de Patrimonio de la Humanidad en 1994. De esta manera, ponía en valor otros lugares significativos como el barrio de San Basilio, el puente romano, el Alcázar de los Reyes Cristianos, la Sinagoga, el teatro romano, la judería, la calle más bonita del mundo o la torre de Calahorra.

Además, desde 2018, también está incluido Medina Azahara, el conjunto arqueológico más grande de España, con 113 hectáreas de superficie. Son los restos de la ciudad que mandó erigir Abderraman III a las afueras de Córdoba entre los años 936 y 976. Hoy es un precioso ejemplo del esplendor de Al-Ándalus. "Una ciudad de una belleza que no había otra en el mundo que se le pudiese comparar", como dicen en el blog del yacimiento.
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