Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El primer pueblo declarado Conjunto Histórico-Artístico de España: una villa medieval repleta de balcones de flores, fuentes y calles empedradas

Está considerado como uno de los pueblos más bonitos de España y cuando lo visitas sabes por qué.

Es uno de los pueblos más bonitos de Salamanca y de España

Es uno de los pueblos más bonitos de Salamanca y de España / Istock / LORENZO LOPEZ PHOTOGRAPHY

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

Al término de la Guerra Civil española, después de destrozar lugares históricos y dejar algunos pueblos reducidos a escombros, se tomó la decisión de crear una figura de protección para conservar la arquitectura tradicional de ciertos lugares con carácter histórico. Así nacieron los Conjuntos Histórico-Artísticos. El primer beneficiado fue La Alberca, en Salamanca, en el año 1940.

Este precioso pueblo medieval está a medio camino entre Castilla y León y Extremadura, enclavado en el Parque Natural Las Batuecas-Sierra de Francia, que además es Reserva de la Biosfera protegida por la Unesco. Se considera un auténtico museo al aire libre, donde la historia y la vida cotidiana se entrelazan entre sus calles empedradas y una arquitectura que recuerda a Francia.

El pueblo medieval junto al mar ideal para recorrer a pie y comer pescado del día: entre calles empedradas y palacios señoriales está declarado Conjunto Histórico

Sara Fernández García

Arquitectura serrana de inspiración francesa

No es de extrañar que al pisar su plaza se nos vengan a la cabeza los famosos pueblos de la Bretaña francesa, por las tramoneras de sus viviendas, vigas de madera que dibujan figuras geométricas. La Sierra de Francia no fue bautizada así por casualidad, ya que se cree que los primeros habitantes de la zona provenían del país vecino. Y de ahí quizá venga su aspecto de cuento de hadas.

Balcones floreados en las casas serranas de La Alberca

Balcones floreados en las casas serranas de La Alberca / Istock / David Sanchez-Paniagua Carvajal

Aun así, su arquitectura es típicamente serrana. El trazado se conserva desde la época medieval, con sus calles empedradas con cantos rodados, fachadas de adobe y balcones de madera decorados con flores. Por conservar, también conserva la herencia de la convivencia cristiana, musulmana y judía. Es un ejemplo vivo de la fusión de las tres principales culturas en España.

La entrada al pintoresco pueblo de La Alberca

La entrada al pintoresco pueblo de La Alberca / Istock / Armando Oliveira

Un pueblo de tres culturas

La influencia islámica se percibe principalmente en el nombre del pueblo. Alberca proviene de 'Al-Bereka', que significa "lugar de aguas". De ahí que se dé tanta importancia al agua, pues el casco urbano está repleto de fuentes históricas y canales. Algunos historiadores expertos han comparado el pueblo con los arrabales de Damasco, donde los voladizos de las casas casi se tocan entre sí.

Fuente y crucero del siglo XVIII en la plaza mayor de La Alberca

Fuente y crucero del siglo XVIII en la plaza mayor de La Alberca / Istock / David Andres Gurierrez

Tras las órdenes de expulsión y la llegada de la Santa Inquisición, La Alberca sirvió como refugio para los judíos conversos. De ellos se puede apreciar el trazado laberíntico de las calles -típico de las juderías-, los dinteles protectores o la tradición del Marrano de San Antón. Tanto los moriscos como los judíos conversos lo usaban para demostrar que no seguían practicando su religión.

Las calles empedradas y estrechas de La Alberca

Las calles empedradas y estrechas de La Alberca / Istock / JOSE ANGEL CORTES

Esta tradición continúa viva en el pueblo. Cada 13 de junio se suelta un cerdo que los vecinos van alimentando libremente hasta el 17 enero que se sortea para la matanza. Es una de las tantas tradiciones que siguen celebrándose, junto a la moza de las ánimas, que recorre las calles por las noches entonando una salmodia y rezando: "Fieles cristianos acordémonos de las benditas almas del purgatorio con un padrenuestro y avemaría por el amor de Dios".

Calles que enamoraron a Unamuno y Buñuel

Antes de gozar de la fama que tiene hoy, ya enamoró a múltiples personalidades como el escritor y filósofo Miguel de Unamuno, que halló en Salamanca su patria espiritual y fue donde vivió y murió; o el cineasta Luis Buñuel. Lo que ellos vieron en La Alberca se puede contemplar en la Casa Museo Sátur Juanela, una antigua vivienda rehabilitada en el número 7 de la calle Mesón que funciona como museo etnográfico.

La escultura del Marrano de San Antón a las puertas de la iglesia en La Alberca

La escultura del Marrano de San Antón a las puertas de la iglesia en La Alberca / Istock / Luis Pedro Duarte da Fonseca

El paseo continúa y no nos topamos con ningún gran monumento, pero sí con algunos elementos reconocibles. Como la escultura homenaje al Marrano de San Antón o la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción. Tampoco se puede olvidar el precioso entorno que linda con la comarca cacereña de Las Hurdes y cuyo parque se extiende por 32.300 hectáreas. Un entorno marcado por los ríos Alagón, Francia y Batuecas que corroboran la importancia del agua en la zona.