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⁠El primer parque nacional de España es el destino ideal para los amantes del senderismo: ubicado en un entorno natural único del norte de la península, tiene más de un siglo de historia

El parque nacional de los Picos de Europa fue el primer espacio protegido de España, con origen en 1918.

Picos de Europa

Picos de Europa / Istock / Iakov Filimonov

Si eres más de montaña que de playa y tu plan ideal es disfrutar de las mejores vistas tras una larga caminata, de sobra sabrás que el parque nacional de los Picos de Europa es el destino perfecto. Aquí, las rutas son la forma principal de descubrir el paisaje, con desfiladeros como el del Cares, caminos que conectan pueblos y una infinidad de senderos para todos los niveles.

Naranjo de Bulnes en Picos de Europa

Naranjo de Bulnes en Picos de Europa / Istock / t

Situado entre Asturias, Cantabria y Castilla y León, este espacio protegido concentra algunos de los relieves más abruptos de la península ibérica. Aunque llegues en coche, olvídate de él a la entrada: aquí hemos venido a recorrer el terreno a pie.

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Adriana Fernández

Un parque con más de un siglo de historia

El origen del Parque Nacional de los Picos de Europa se remonta a 1918, cuando se creó el Parque Nacional de la Montaña de Covadonga. Este fue el primer parque nacional del país, centrado inicialmente en el macizo occidental.

Con el paso del tiempo, la figura de protección se amplió hasta dar lugar al actual parque nacional, que abarca una superficie mucho mayor e incluye los tres macizos principales: occidental, central y oriental.

Lago Enol

Lago Enol / Istock / 5

Su paisaje está definido por formaciones calizas, lo que da lugar a paredes verticales y cañones profundos. Esto es sinónimo de rutas espectaculares, pero también difíciles en muchas ocasiones. Tienes que saber elegir la que se adapta a tu nivel y tiempo disponible.

Desfiladero del Cares en Asturias

Desfiladero del Cares en Asturias / Istock

Uno de los ejemplos más conocidos entre los amantes del senderismo es la Ruta del Cares, un recorrido conocido como la "Garganta Divina" que discurre entre paredes de roca siguiendo el curso de un río. Aunque es accesible para muchos visitantes, no deja de ser un itinerario de montaña, con tramos estrechos y exposición en algunos puntos. El recorrido, de dificultad baja-media, es de unos 12 kilómetros (solo ida) y va de Poncebos (Asturias) hasta Caín (León).

Más allá de esta ruta, el parque ofrece una red extensa de senderos, desde recorridos sencillos hasta travesías de varios días para los más aventureros con ascensos a cumbres, recorridos por valles y caminos que conectan refugios de montaña. En muchos casos, estos senderos tienen origen en antiguos caminos ganaderos o rutas tradicionales.

Un entorno que combina naturaleza y vida tradicional

No te pierdas, por ejemplo, la subida a Bulnes (Asturias), con maravillosas vistas al Naranjo de Bulnes. Aunque también se puede subir en teleférico (aviso: madruga, que los billetes se acaban bien temprano), la mejor manera de disfrutarlo es haciendo la ruta corta que sube hasta el pueblo y allí decidir si se quiere continuar a alguna otra. Si no quieres hacer más rutas, nosotros no cambiamos por nada el plan de comer una fabada en sus terrazas antes de volver a bajar.

Vista del pueblo de Bulnes en los Picos de Europa

Vista del pueblo de Bulnes en los Picos de Europa / Istock / t

Otra localidad que muestra esa relación entre montaña y vida cotidiana es Sotres. En estos casos, como el acceso sigue siendo limitado, se han podido mantener formas de vida adaptadas al entorno que ya es raro encontrar.

Un paisaje que no se recorre de una sola vez

Uno de los grandes reclamos de Picos de Europa es que no es un destino que se agote en una visita. Al ser tan grande y tener tal variedad de rutas, cada viajero puede vivir su propia experiencia numerosas veces sin repetir. Por eso mismo, no pretendas verlo todo de una vez y elige una zona concreta a la que dedicarle tiempo.

También es muy importante que te informes sobre la dificultad de las rutas. Aunque algunas son accesibles, otras requieren experiencia en montaña. No hay necesidad de ir a pasarlo mal si no estás acostumbrado a este tipo de planes. Encuentra la que más te encaje para disfrutar del paisaje.