El primer lugar de Europa certificado como patrimonio mundial de las ballenas está en España: una franja marina con calderones residentes donde el avistamiento es casi diario
Una Zona de Especial Conservación que alberga poblaciones de calderón y delfín mular únicas en el mundo.

La isla española declarada patrimonio mundial de las ballenas / Istock / rusm
Algo indudable de las Islas Canarias es que la belleza natural de sus islas la superan pocos lugares en el mundo. Cubiertas de paisajes de origen volcánico, repletos de tonos ocres y negros, la presencia del verde de la densa vegetación acentúa el peculiar perfil de la orografía. Aunque todas las islas tienen un mismo origen y cuentan con enclaves parecidos, cada una de ellas tiene su propia personalidad, con paisajes y entornos que las hacen reconocibles y únicas a los ojos de los visitantes.

Los paisajes de Tenerife son de los más bonitos que podemos ver en las Canarias / Istock / Qarlos Qastilla
Algo muy especial que uno puede presenciar en el archipiélago, y que a lo largo de los últimos años ha ido ganando relevancia y admiradores, es el corredor marítimo que se extiende entre las islas de Tenerife y La Gomera. Catalogado como Zona de Especial Conservación, que alcanza las 70 mil hectáreas de superficie marina, aquí se pueden observar una gran variedad de especies de cetáceos, entre las que destaca una importante población de calderones.

Adriana Fernández
Una certificación muy importante
En el trozo de Atlántico que separa las islas de Tenerife y La Gomera se extiende la franja marina Teno-Rasca, que desde enero de 2021 cuenta con la certificación de la Alianza Mundial de Cetáceos (World Cetacean Alliance) de Patrimonio de las Ballenas. Se trata del primer espacio europeo, y tercero de todo el mundo, que obtuvo dicha distinción, algo que lo convierte en un enclave todavía más especial. Dicho reconocimiento sirve para que aquellos con ganas de avistar ballenas y delfines de una manera responsable puedan elegir su destino de forma más sencilla.
A lo largo de casi 30 kilómetros, cubriendo una superficie de unas 70 mil hectáreas entre la Punta del Fraile y la Punta de Rasca en Tenerife, este enclave resguardado de los vientos alisios fue declarado en 2011 Zona de Especial Conservación con el objetivo de garantizar la supervivencia a largo plazo de las especies y hábitats naturales que se hallan dentro de sus límites. Desde entonces este espacio se ha convertido en uno de los principales referentes europeos para el avistamiento de cetáceos, atrayendo centenares de miles de visitantes cada año.
Bajo del mar
Punto de parada importante en las rutas de migración para más de 20 especies de cetáceos, el área marina de Tenerife-La Gomera es especialmente conocida por la población residente de calderón tropical o ballena piloto de aleta corta que habita en ella, con cerca de 400 individuos. De hecho, tal es la importancia de esta población de calderones que el comité internacional del Corredor Biológico Mundial declaró el área kilómetro cero mundial del calderón tropical.

Un grupo de calderones frente a la costa de Tenerife / Istock / Sergio Hanquet
Junto a esta adorable especie de ballena convive también una importante población de delfín mular, más fáciles de avistar de entre marzo y junio y de septiembre a octubre, cuando coincide con la época de crianza y los delfines están más juguetones. El área marina de Tenerife-La Gomera acoge la migración de especies como el delfín gris, el cachalote, orcas y orcas negras, el ballenato de Cuvier, el rorcual común, ballena jorobada o la ballena azul.
Llamadas el “Hawaii de Europa”, las aguas azules entre las islas de la Gomera y Tenerife suponen uno de los mejores ejemplos en todo el mundo de un sistema oceánico vibrante, en el que vive una extraordinaria combinación de especies marinas. Es por esto que, durante la Convención sobre Cambio Climático Global COP25, la organización Mission Blue declaró la zona como Hope Spot (Punto de Esperanza) para favorecer una mayor protección del área.
Descubriendo la magia de las profundidades
Si después de leer todo esto te han entrado ganas de acercarte hasta el archipiélago canario para poder experimentar semejante espectáculo de la naturaleza, hay varias cosas que tienes que tener presentes. Lo primero de todo es que, si bien son muchas las empresas que ofrecen sus servicios para poder avistar cetáceos, algunas de ellas no cuentan con la autorización oficial, por lo que el respeto hacia los animales que viven en esas aguas.

Un barco acompañado de calderones / Istock / Piter1977
Una vez garantizado que la empresa con la que harás la expedición cumple con todas las normativas, lo único que queda por delante es pasarlo lo mejor posible. Durante el paseo, además de aprender muchísimo acerca de las especies que avistarás, tendrás la posibilidad (con algunas de las empresas) de darte un baño en las mismas aguas; con un poco de suerte, puede que llegues a nadar entre calderones, una experiencia que de seguro recordaras para siempre jamás.
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