El precioso pueblo de España que lo tiene todo: muralla de la Edad Media, catedral gótica y un castillo convertido en Parador
Un fin de semana o incluso solo un día es bastante para disfrutar de este pueblo de Salamanca, aunque si quieres alargar tu escapada podrás empaparte de todas sus tradiciones.

Hay más de ocho mil pueblos repartidos por toda la geografía española. Cada uno con su encanto propio, característico de la zona a la que pertenezca. Así, Cádiz está repleta de pueblos blancos, Galicia de aldeas donde los protagonistas son los hórreos o Guadalajara de localidades donde abunda la pizzara tanto que se llegan a denominar pueblos negros. Todos con una joya en sí mismos, con su muralla medieval, su catedral, su castillo en ruinas... Pero pocos pueden presumir de tener todo al mismo tiempo.
Una catedral gótica, una muralla erigida en la Edad Media y un castillo convertido en parador es todo lo que conserva este precioso destino ubicado en lo más profundo de Salamanca. Es un lugar que parece sacado de un cuento y cuyo encanto va mucho más allá de únicamente el patrimonio material. Hablamos de Ciudad Rodrigo, un pueblo monumental a menos de una hora en coche de la capital provincial y a tres de Madrid, por lo que es un lugar perfecto para una escapada de un día o para pasar un fin de semana de relax.
Los tres pilares de Ciudad Rodrigo
La catedral
Es considerado uno de los monumentos más bonitos de todo Salamanca, y no es para menos. Construida en el siglo XII, la catedral de Nuestra Señora de Santa María cuenta con una impresionante fachada que da testimonio del eclecticismo de su obra, pues combina el estilo románico con el gótico. Tiene tres puertas de entrada y, si bien el interior es digno de contemplar con su coro y su claustro, lo verdaderamente impactante es su torre y las vistas que se pueden disfrutar desde lo alto.

La muralla
Más preciada aún que la catedral es la muralla de Ciudad Rodrigo. Erigida en el siglo XII, ha presenciado numerosos episodios históricos, desde guerras hasta asedios, resistiendo como ninguna otra. La fortaleza habla por sí sola de la historia del pueblo, con una estructura defensiva que se conserva prácticamente intacta a día de hoy. Pasear por ella es posible y desde allí se pueden contemplar las antiguas puertas de acceso, como la Puerta del Sol y la del Conde, así como los cañones que defendían antiguamente la localidad.

El castillo parador
Y por encima de esos dos pilares destaca el castillo del siglo XIV, construido bajo el mandato de Enrique II de Trastámara. Como bien podríamos imaginar, ha sido testigo, al igual que la muralla, de batallas y cambios de reinado, pero sigue en pie, albergando, además, uno de los paradores más antiguos de España. Y aunque alojarse allí es una auténtica maravilla y una experiencia irrepetible, también puede visitarse sin reservar ninguna habitación, y así conocer los jardines, la torre del homenaje o degustar los platos típicos en su restaurante.

La gastronomía
Porque sí, Ciudad Rodrigo tiene también una exquisita gastronomía que ofrecer, destacando el farinato, el embutido tradicional salmantino elaborado con harina, manteca de cerdo y pimentón que se acompaña de huevos fritos para convertirlo en un manjar. O en general las carnes de cerdo ibérico y toro bravo. Por tanto, Ciudad Rodrigo se muestra como un alimento para todos los sentidos, un destino ideal para los amantes de la historia y un lugar basado en cuatro pilares indispensables para una buena escapada.
Síguele la pista
Lo último
