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La preciosa playa de Alicante que lleva 40 años consecutivos luciendo Bandera Azul: es una de las pocas del mundo que lo han mantenido sin interrupción desde 1987

A 7 kilómetros del centro de Alicante, una playa de casi 7 kilómetros de arena mediterránea lleva 40 años seguidos ganando el único reconocimiento de calidad que nunca ha fallado.

Esta playa lleva 40 años consecutivos con Bandera Azul.

Esta playa lleva 40 años consecutivos con Bandera Azul. / Istock

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Cuarenta años es tiempo suficiente para que casi cualquier cosa falle una vez. Las infraestructuras envejecen, los estándares cambian, los presupuestos se ajustan, los veranos se complican. La Bandera Azul no es un premio honorífico que se entrega una vez y se enmarca. Es una auditoría anual: calidad del agua, nivel de servicios, seguridad, gestión ambiental. Cada año hay que volver a presentarse, cada año hay que volver a pasarla. Y hay muy pocas playas en el mundo que hayan superado esa revisión sin una sola interrupción desde que el sistema existe.

Vista aérea de la Playa de San Juan.

Vista aérea de la Playa de San Juan. / Istock

La Playa de San Juan de Alicante es una de ellas. En 2026 cumple cuatro décadas consecutivas con la distinción, desde la primera vez que se otorgó en España, en 1987. Lo llamativo no es solo el número, sino el contexto en que ese número se ha construido: una playa urbana, masiva en los meses de verano, con más de seis kilómetros de arenal, un paseo marítimo lleno de chiringuitos y restaurantes, y una afluencia que en temporada alta la convierte en uno de los arenales más concurridos de toda la Costa Blanca. Mantener ese nivel de exigencia técnica sobre un escenario así no es rutina. Es gestión costera sistemática, y se nota.

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El récord y lo que significa

Para entender por qué cuarenta años seguidos importan, hay que entender qué mide la Bandera Azul. La distinción la otorga anualmente la Adeac -Asociación de Educación Ambiental y del Consumidor- y evalúa más de treinta criterios distribuidos en cuatro bloques: calidad del agua de baño, información y educación ambiental, gestión de la playa y servicios, y seguridad. No hay pesos reputacionales ni acumulación de méritos históricos. O se cumplen los criterios ese año, o no se cuelga la bandera.

Vista de la Playa de San Juan.

Vista de la Playa de San Juan. / Istock

En España, que lidera el mundo con 794 distinciones en 2026, solo siete playas pueden presumir de haberla mantenido sin un solo año en blanco desde el principio. Además de la Playa de San Juan, el club lo integran El Carregador en Alcalà de Xivert, La Fossa en Calpe, Carrer la Mar en El Campello, Sant Antoni en Cullera y Nord en Gandía -todas ellas en la Comunitat Valenciana- y Bastiagueiro, en Oleiros, Galicia. Tres de las siete están en la provincia de Alicante, lo que dice algo más que suerte sobre cómo se gestiona este litoral.

El contraste resulta significativo: la Playa de San Juan no es un rincón apartado con acceso limitado y baja presión turística. Es un arenal de casi siete kilómetros -2.900 metros pertenecen al término municipal de Alicante; los restantes tres kilómetros, ya en término de El Campello, se conocen como Playa de Muchavista- con acceso directo en TRAM desde el centro de la ciudad, chiringuitos en la arena en verano y una ocupación que en julio y agosto no deja espacio libre. Que una playa así sostenga los estándares de la Bandera Azul durante cuatro décadas seguidas merece más atención de la que suele recibir.

Atardecer en la Playa de San Juan.

Atardecer en la Playa de San Juan. / Istock / Victoria Vitkovska;vvvita

La playa y su entorno

El paseo marítimo de San Juan recorre todo el arenal de punta a punta con carril bici incluido. No es el paseo discreto de una playa tranquila; es el eje vertebrador de un barrio residencial de los más valorados de Alicante, con una oferta de restaurantes, heladerías y terrazas que se extiende varios kilómetros. En la propia arena, durante el verano, se instalan chiringuitos. Las pistas de voleibol -más de veinte repartidas por el arenal- conviven con porterías de fútbol playa, canastas de baloncesto y un skate park. Para quien quiera el agua en movimiento: windsurf, kitesurf, kayak y paddle SUP tienen puntos de alquiler y monitores. La playa está certificada como accesible, con pasarelas, sillas anfibias y servicios adaptados para personas con movilidad reducida.

Aguas cristalinas de la playa de San Juan.

Aguas cristalinas de la playa de San Juan. / Istock

Cómo llegar y qué comer en San Juan

Desde Luceros, en el centro de Alicante, el TRAM llega a San Juan en unos quince minutos por las líneas L1 y L3. Los autobuses 21 y 22 cubren también el trayecto. En coche hay aparcamiento público disponible, aunque en julio y agosto encontrar sitio cerca de la arena requiere paciencia o madrugar.

La playa de San Juan es una de las más bonitas de Alicante.

La playa de San Juan es una de las más bonitas de Alicante. / Istock / Mykhailo Tsios

En el paseo marítimo, el plato que ordena la carta de cualquier restaurante con historia es el arroz. Aquí se cocina arroz a banda -arroz cocido en el caldo de morralla, la pesca menuda de la bahía, servido sin el pescado y con alioli al lado- y paella valenciana en versiones que reproducen la tradición marinera alicantina. Casa Julio es uno de los restaurantes de referencia del arenal desde mediados del siglo pasado: terraza con vistas directas al mar, bodega notable y arroces que mantienen el punto que justifica la mesa. Casa Domingo, pegado a la arena de la Avenida de Niza, lleva décadas en el mismo enclave y especializa su carta en los mismos registros del litoral: arroz a banda, mariscos, frituras clásicas. Ambos son conocidos por cualquier alicantino que haya crecido yendo a San Juan, y siguen estando ahí.

Para el helado o la horchata de después, La Ibense y El Cantonet de Jijona son las referencias tradicionales del paseo. Una nota práctica que conviene recordar: en temporada alta la playa tiene ocupación alta. Para quien prefiera el arenal en calma, mayo, junio y septiembre combinan agua a temperatura de baño con una playa que todavía no ha llegado al límite.