Potes-Reinosa, ¿una carretera que "amenaza" al oso y espacios protegidos o la 'salvadora' de zonas rurales?
Más de 200 expertos ambientalistas y conservacionistas firman un manifiesto contra la infraestructura por su "elevado impacto ambiental" mientras el Gobierno cántabro defiende que es "de primera necesidad" para pueblos que "mueren por estar incomunicados".

Más de 200 expertos ambientalistas y profesionales conservacionistas de máximo prestigio han firmado un manifiesto contra la carretera turística Reinosa-Potes por "su elevado impacto ambiental". El manifiesto, llamado “Nuestras montañas se defienden”, ha surgido de la colaboración del partido político regionalista Cantabristas con un grupo de especialistas en diversas disciplinas científicas y profesionales independientes y comprometidos con la defensa del medio ambiente y la conservación de la biodiversidad.
El manifiesto se ha hecho público tras la acción realizada por el partido cantabrista en Peña Labra, donde desplegaron una pancarta de 30 metros para protestar contra lo que consideran un “atentado medioambiental”.
Manuel Rivas, entre los firmantes
Entre los firmantes, se encuentran figuras de máxima relevancia como el escritor y periodista Manuel Rivas; el poeta y ecologista Jorge Reichmann y Juantxo López de Uralde, exdirector de Greenpeace; o el profesor de investigación del CSIC Fernando Valladares, que dirige el grupo de Ecología y Cambio Global en el Museo Nacional de Ciencias Naturales. También aparecen profesionales del medio ambiente como Eloy Bécares Mantecón, catedrático de Ecología de la Universidad de León.
Las personas firmantes de este manifiesto han señalado que existen numerosos motivos por los que la carretera Reinosa-Potes no debe hacerse y "no tienen ningún sentido", entre los que destacan el hecho de que la carretera atravesaría la vertiente norte de la Sierra del Cordel y de la Sierra de Híjar, ambas incluidas en la Zona de Especial Conservación (ZEC) “Valles altos del Nansa y Saja y Alto Campoo” (ES1300021) -que forma parte de la Red Natura 2000, un conjunto de espacios protegidos por la Unión Europea (UE) que tienen como objetivo la conservación de los hábitats naturales, la flora y la fauna amenazada dentro del continente europeo-.
Alteraría los corredores ecológicos
Además, la carretera atravesaría las áreas delimitadas por el Plan de Recuperación del Oso Pardo en Cantabria, aprobado por el Decreto 34/1989, de 18 de mayo; así como el Parque Natural Saja-Besaya, un espacio protegido de gran valor ecológico y paisajístico. Así, el proyecto del PP tendría “impactos ambientales significativamente negativos, como la fragmentación de los hábitats, que alteraría los corredores ecológicos, dificultando o impidiendo el movimiento de la fauna, y el aumento significativo de la contaminación acústica y lumínica derivada del tráfico rodado, factores que alteran los ciclos biológicos de muchas especies”.

Los más de 200 expertos ambientalistas y profesionales conservacionistas también han mencionado en su manifiesto el hecho de que las comarcas cántabras de Liébana y Campoo son dos áreas "ampliamente turistificadas", ya conectadas a través de otras rutas de la red viaria de la Comunidad Autónoma de Cantabria: “En un momento en que la sostenibilidad y la conservación deben ser prioridades, y en un contexto de cambio climático acelerado y de crisis global de biodiversidad, este tipo de macroproyectos que sirven únicamente para masificar el turismo van en la dirección contraria de lo que realmente se necesita en Cantabria”, han concluido.
El Gobierno defiende la necesidad de hacerla
Por su parte, el consejero de Fomento y Medio Ambiente de Cantabria, Roberto Media (PP), defiende la carretera Reinosa-Potes que, como ha recordado, es "un compromiso electoral" de su partido que ha puesto en marcha el actual Gobierno. Y aunque "a muchos les molesta" esto, ha destacado que el proyecto "sigue dando sus pasos y evoluciona favorablemente", de modo que el estudio informativo estará aprobado "cuando acabe esta legislatura".

El consejero ha defendido que no es una carretera turística, sino que es "de primera necesidad para muchos" cántabros, en especial de valles "que se están muriendo por estar incomunicados". "Y no vamos a permitir que eso siga siendo así", sentenció en una declaraciones recientes.
Entetanto, el alcalde de uno de los pueblos que se verían beneficiados por la carretera, Vicente Gómez (PP), de Polaciones (202 habitantes), ha mostrado su apoyo al proyecto y ha defendido la necesidad de esta infraestructura para dinamizar el Valle del Nansa económica y socialmente. Gómez ha censurado que “ecologistas de ciudad, con el hospital a cinco minutos, se permitan criticar la mejora de las comunicaciones para quienes tienen el hospital a una hora y media: los purriegos no somos ciudadanos de segunda”.
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