Pontevedra el ‘paraíso’ en el que se mira Europa

Hay que vivirla para entenderlo. Conoce cómo la pionera apuesta por la humanización de esta ciudad gallega, la ha convertido en todo un referente del diseño urbano en el mundo.

Bego Contreras para Ayuntamiento de Pontevedra
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Foto: Botond Horvath

En Pontevedra, el 70% de los desplazamientos se hace andando o en bicicleta, más del 80% de los niños y niñas van caminando a la escuela y ojo porque cumple más de una década sin víctimas mortales por accidente; pero más allá de las llamativas cifras que podamos compartir contigo, lo cierto es que tienes que vivirla por ti mismo para entender por qué esta ciudad gallega se ha convertido en el mismísimo “paraíso” para diarios líderes en Europa de la talla de The Guardian.

Hace ya dos décadas que su alcalde, Miguel Anxo Fernández Lores, se adelantó a su tiempo y entendió un concepto clave que hoy marca las políticas urbanísticas más vanguardistas en Europa. Apostó por una importante reforma urbana que limitó el tráfico de la ciudad al “mínimo necesario”: Pontevedra no es la ciudad sin coches, como a veces se dice; es la ciudad de los peatones — que es cosa bien distinta— y así redunda en la calidad de vida de todos sus habitantes.

La ciudad “más fácil” del mundo es para todos

¿Una ciudad diseñada para las personas? Es posible y existe. La recuperación del espacio público, con la peatonalización y humanización de las calles comerciales y del casco histórico del municipio, pone así el hilo conductor a una política de diseño urbano que destaca en movilidad responsable, desarrollo sostenible y accesibilidad universal; pionera también en limitar la velocidad de los automóviles a 30 kilómetros por hora en ciudad — medida hoy implantada en toda España—, y restringir la circulación de vehículos privados — reduciendo en hasta un 70% las emisiones de CO2—.

Pontevedra | MarioGuti / ISTOCK

Cada año, nuevos visitantes se sorprenden con la calidad de vida y el buen ambiente en las calles, terrazas y parques de Pontevedra, una ciudad que puedes cruzar al completo en tan solo 25 minutos, con muchos menos ruidos y coches de lo normal hoy. La ciudad “más fácil” en la que han vivido jamás buena parte de sus vecinos es, sencillamente y entre muchas otras cosas, un lugar para pasear.

Aquí, la vida se hace en la calle. “Una ciudad que pueden disfrutar colectivos con dificultades o movilidad reducida y niños y mayores, también es la ciudad que pueden disfrutar el resto de los ciudadanos, es una ciudad para todos”, resumen en este sentido desde el ayuntamiento y así han puesto en consecuencia en marcha medidas específicas para que mayores y pequeños recuperen su espacio, ese que tanto precisan. Después de todo y como dice el pedagogo italiano Francesco Tonucci: “Las niñas y niños son un sensible indicador ambiental, si desaparecen de las calles significa que la ciudad está enferma”.

¿La magnitud del resultado? Tenéis que perdonarnos porque vamos a insistir una vez más: sólo podréis entenderlo visitando in situ Pontevedra y ya os adelantamos que: os va a enamorar.